Aquí les dejo los enlaces a dos interesantes artículos sobre Fraga. Dirán ustedes ¿y por qué no los twitea? Pues porque no me da la gana. Prefiero dejar constancia aquí de ellos.

La filosofía es hermosa porque carecemos de responsabilidad: nadie nos escucha. La política es triste porque todos la sufren. La filosofía es dura porque la verdad es su vida. La política es leve porque admite la circunstancia. Pero admitirla no es necesidad: unos políticos la aprovechan para algo de progreso y otros no. A veces si querer. Sin embargo, quienes lo hacen son mejores. Estoy seguro de que si Fraga hubiera sido presidente del gobierno en lugar de Suárez la transición no se hubiera realizado. Estoy convencido de que si Fraga fuera presidente del gobierno y tuviera poder para ello estaría prohibido este blog, y cualquier elemento de la libertad de expresión, como ya hizo antaño. Sin embargo, también sé que el papel de Fraga en la transición acabó siendo positivo por las circunstancias. Pero también por su respuesta a las mismas. Es la paradoja.

(algo sobre) FRAGA, por don EPMesa

El resto es historia. Valiéndose como muchos de uno y otro bando de la Ley de Punto Final, Ley cuyo máximo valedor no hay que olvidar que fue el PCE, Manuel Fraga fue capaz de olvidar y hacer olvidar su papel en el Régimen, participando de forma activa en la creación de esta democracia que hoy nos contempla y de la que algunos, no sin acierto, le llaman padre.

Pero es que padre es cualquiera, hasta aquel que le mete una mano de ostias a su hijo.

Las cosas por su nombre (I), por don Carlitos Satán

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