Así como en su día muchos rechazamos y condenamos el brutal bombardeo de Israel sobre Gaza en la operación “plomo fundido”, que dejó más de 1.400 muertos palestinos, entre ellos 400 niños; hoy también rechazamos y condenamos la represión que el ejército sirio comete contra la población civil que se manifiesta pidiendo cambios políticos y sociales. No se puede decir lo mismo de EEUU y la mayoría de los países de Europa, que si bien hoy condenan la represión en Siria, no actuaron ni de lejos de la misma manera cuándo Israel bombardeó Gaza, mostrando así claramente su doble moral de callar ante los crímenes de los aliados y alzar la voz ante los crímenes de los países incluidos en la “lista negra”.

Del mismo modo, queremos dejar claro que en ningún caso apoyamos o apoyaremos una intervención militar en Siria, ni las injerencias que se están llevando a cabo por parte de EEUU y Arabia Saudí. Debe ser el propio pueblo sirio quien decida cómo quiere gobernarse, sin represión, sin interferencias. Consideramos en la práctica imposible que el pueblo sirio pueda pronunciarse y decidir su futuro libremente si Bashar Al-Assad y su régimen permanecen en el poder, por lo que consideramos que la única salida para evitar una guerra civil extremadamente cruenta es que renuncie como hicieron Mubarak y Ben Ali, para así favorecer una transición hacia un sistema político que recoja las legítimas aspiraciones de justicia, dignidad y libertad de los sirios. No queremos una transición tutelada por las estructuras del régimen con apoyo de EEUU (como está pasando en Egipto), quien pretende imponer sus tiempos y políticas al margen del pueblo.

También criticamos el silencio cómplice de Rusia y China y la utilización del derecho de veto que tienen en la ONU. Consideramos que ambos países deben actuar con responsabilidad y presionar a Siria para que cese la represión en vez de protegerla y armarla.

Yo ya soy uno de los abajofirmantes de este manifiesto que es la primera posición que he leido sobre Siria que condena a todas las partes implicadas en este conflicto, salvo al pueblo sirio, naturalmente, que se encuentra en la terrible coyuntura de que quien no se quiere aprovechar de él (las potencias occidentales, Rusia y China) le quiere diezmar a sangre y fuego(el régimen sirio). Ande: lea y firme, que ya está tardando, caramba.

Venga... meta ruido por ahí