No se puede consentir que en un régimen que se llama democrático, los gobiernos de las diferentes administraciones estén amenazando a la gente para que no participe en manifestaciones, huelgas, y protestas.

No se puede consentir que casi un mes después de la huelga general legalmente convocada, se encarcele sin fianza a sindicalistas por participar en ella. Ahora mismo hay al menos 8 sindicalistas encarcelados por labores relacionadas con la propaganda de la huelga general, una gran parte de ellos, pertenecientes a CGT.

No se puede consentir que se mantenga a estudiantes en prisión provisional para evitar que participen en las manifestaciones y protestas convocadas para los primeros días de mayo.

EQUO, el partido político en el que militaba hasta que hace unos días solicité la baja, consiente lo anterior. Desde hace un mes hay tres estudiantes “desaparecidos” en democracia, es decir, encarcelados de manera preventiva para que no participen en las movilizaciones del Primero de Mayo y del aniversario del 15 de Mayo. En la misma jornada, hace unos días, fueron detenidos al menos 7 sindicalistas en Lérida y enviados a prisión sin fianza y a la secretaria de organización de CGT de Barcelona se le acusa de graves delitos sin pruebas -“hubo que forzar la Ley“, dijo el golfo del consejero- y es enviada a prisión provisional sin fianza. Es evidente que, mediante una política de pequeños pasos y de hechos consumados, están cambiando las reglas del juego, y en cualquier caso, está arreciando la política represiva.

Hasta la fecha, EQUO no ha realizado una sola protesta pública por estos hechos. El día de las detenciones se conmemoraba el aniversario del bombardeo de Gernika y del accidente de Chernobil, acontecimientos ambos imprevisibles que ocuparon de lleno la atención de mi partido -y de otros de la izquierda, todo hay que decirlo- durante la jornada de las detenciones. Hoy, varios días después, parece que EQUO no tiene nada que decir sobre la existencia, por primera vez desde que salieron los últimos insumisos de prisión, de presos políticos en nuestro país.

Llama la atención, además, que al día siguiente de las detenciones, la reacción más digna y más parecida a la que deberían haber tenido los partidos políticos de la izquierda fuera la de los ejemplares @iaioflautas en Barcelona, que ocuparon la Consejería de Interior de Cataluña y que suplen con su cívica actividad lo que deberían estar haciendo los partidos de izquierda, en lugar de calcular cuántos escaños pueden conseguir aquí y cuantos salarios liberan allá.

Como decía antes, están cambiando las reglas del juego democrático. De manera pausada -o quizás no tanto- pero con paso seguro, la libertad política está siendo recortada con tanta contundencia y con tanta determinación como los servicios sociales.

Me es imposible militar en un partido político que es incapaz de reconocer este hecho y de actuar en consecuencia, ni siquiera ante la evidencia puesta ante nuestros ojos en las personas de 8 presos políticos y tres “desaparecidos” democráticos.

Por estos motivos, he solicitardo la baja de EQUO como militante.

Venga... meta ruido por ahí