Ramón de Rato fue un empresario español cuya fortuna devino por un lado de su propia familia, y por el otro de su matrimonio con la hija de una acaudalada familia de Gijón. Miembro del equipo de propaganda del General Franco durante los años de la contienda, Ramon de Rato obtuvo como muestra de agradecimiento del Generalisimo la concesión de Radio Toledo, a la postre primera de una larga serie de estaciones de radio que terminarían conformando Cadena Rato, uno de los grandes emporios radiofónicos de este país a lo que se suma la compra del 80% del Banco Siero y la fundación del Banco Murciano.

Pero no solo a amasar pasta se dedicaba el padre de Rodrigo Rato. En los años 30 y dado que se lo podía permitir, se dedicó a ampliar sus conocimientos en Alemania de donde vuelve para escribir un par de libros en los que se ensalzaba de forma poco tímida la labor de Hitler en aquel país.

Detalle curioso en la biografía del patriarca del clan Rato es la condena en 1967 a pasar tres años en la carcel, condena que compartió con su primogenito Ramón. La familia siempre afirmó que se ganaron la condena por pedir la devolución de un prestamo que se le hizo al hermano de Franco, pero parece ser que el verdadero motivo fue evadir capitales a Suiza a través del Banco Siero. No seré yo quien aplauda una decisión del Dictador, pero hay que reconocer que el lio tuvo que ser de aupa para que el que antaño fuese su valedor, decidiese que su sitio estaba entre rejas. A pesar del desaguisado, al finalizar su condena Franco le devuelve todas las propiedades embargadas de tal forma que la familia vuelve a tener el control de Cadena Rato, lo que le reportaría pingües beneficios cuando en el año 1990 la familia vende la casi totalidad de las emisoras a la ONCE, dando lugar a la conocida Onda Cero.

Lean, lean esta divertida biografía de don Rodrigo Rato, que debemos a la pluma de don Carlitos Satán… Los comentarios, allí.

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