A Izquierda Unida le falta muy poquito para ser 100 por 100 creible (al menos para mí). En concreto, le falta pasar de las palabras a los hechos, con dos gestos:

1.- Erradicar de su seno los restos del “Régimen”. La transición falsa -cambiar un poco para que todo siga igual- que denuncia el vídeo con razón ha mantenido a IU dentro del régimen hasta hoy mismo, y en esa medida, el régimen ha entrado en ella. Ciertos personajes, que han impuesto en la formación una política de mesa camilla y de colaboración con el régimen, aún están dentro. Esas personas sobran. Mientras no les pongan de patitas en la calle, IU no será creíble.

2.- El régimen ha perdido legitimidad. Nunca la ha tenido, pero ahora, al actuar tan a las claras como un entramado institucional de clase y vender su soberanía a entidades cuyo funcionamiento no es democrático y que imponen políticas que precarizan extremadamente la vida de la mayor parte de los ciudadanos y ciudadanas, esta ausencia de legitimidad ha quedado patente. Por ello, la Ley no es legítima -es decir, no hay Ley- y el sistema electoral e institucional es una farsa. IU debe ponerse al margen de todo ese sistema, lo cual no quiere decir no presentarse a las elecciones, ni abandonarlas las instituciones, sino actuar como quinta columna, para su destrucción. Y por supuesto, no acatar mandatos legales que limitan derechos. El día que IU dé estos pasos, habrá recuperado (al menos para mí) la credibilidad.

Quizás es que quiero que la recupere, pero me parece que falta muy poquito.

En cualquier caso: ¡Abajo el régimen!.