Güemes Pelos 249x300Se ve que los tontos de buena estirpe vienen a pares. Yo no sé si recuerdan ustedes a Juan José Güemes. Era un tipo pintón, con uno de esos flequillos absurdos y cursis que tanto gustan en la derecha, y que debe ser el equivalente masculino a la rubia de bote. Juanjo fue durante tres  años Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y se distinguió tanto por su ímpetu privatizador de la Sanidad Pública como por sus esfuerzos por ayudar a los negociantes que participaron en el expolio a incrementar sus fortunas. Su carrera política se interrumpió porque en el PP de Esperanza Aguirre, que como todos ustedes saben es una jaula de hienas, no encajaba del todo bien su fidelidad a su mentor don Rodrigo Rato, prohombre de la bankia española. Así que dejó la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en manos de don Javier Fernández Lasquetty, otro superguays del copón, y ahora es Chairman International. Ahí es nada. Con lo que me habría gustado a mí ser chairman, y además international… Casi más que Rey Mago. Pues bien, este estupendo liberal  era, y es, el marido de Andrea Fabra, la diputada jodona del PP.

Pero no quiero dedicar esta anotación a glosar la brillante carrera política de Juanjo Güemes, sino a recordar cierta polémica en la que se vio envuelto en el pasado, y que no tiene nada que envidiarle a la que estos días mina la buena fama de su estupenda y rubia señora, doña Andrea Fabra.  Los menos desmemoriados de entre ustedes recordarán que en 2009, aquella época en que ningún político enrollado y moderno estaba sin twitter o blog –por aquella época estrenó su twitter otra rubia estupenda, doña Cristina Cifuentes- Juanjo tenía un blog, y en él hacía sus pinitos de escritor con varias ingeniosas secciones fijas. Una de ellas era el “diccionario progresí”, en el que nos proponía sus particulares definiciones de términos que el hoy Chairman International relacionaba con sus adversarios políticos de la izquierda. Algunos días, incluso glosaba sus ingeniosas definiciones en las sesiones de la Asamblea de Madrid en sandungueros e hilarantes monólogos cuyo nivel solo ha sido superado por el gran Alfredo Urdaci.

Si les parece a ustedes, les voy a recordar algunas de las definiciones que salían en el diccionario progresí de Juanjo, para solaz de ociosos y aprendizaje de ignorantes:

Pequeño esfuerzo económico. subida de impuestos

Prestaciones sociales. subsidios.

CiudadASNO. Persona que se conforma con que los socialistas se perpetúen en el poder aunque hagan las mayores barbaridades. Cabe otra acepción, persona que se convierte en dicho término cuando permite que le inculquen valores y principios marxistas y retrógrados e ideologías adoctrinadoras socialistas o comunistas.

Gay: “Es un homosexual con estudios que, haciendo uso de sus conocimientos, consigue prebendas políticas y subvenciones del erario público. Con la anuencia de toda la izquierda”.

Pijo-progre.  persona que se dice “de izquierdas” y cuyos gustos de vestuario y modales manifiesan gustos propios de una clase social acomodada. También son considerados gente rica disfrazados de palestinos pobres

Feminista: dícese del miembro de la izquierda que, a la hora de elaborar un discurso, decide prescindir de los términos genéricos, para perderse en un jardín de diferenciaciones sexuales. Ejemplos: miembros y miembras, juntos y juntas, diputados y diputadas: etc.

Impuestos solidarios: gravámenes sobre la población cuya única finalidad es taponar la sangría creada por los dislates de ZP y su séquito.

Faisanismo: dícese del gobierno qye actúa en secreto y cautelosamente atentando contra la seguridad y contra la soberanía del estado. Nótese que es propio de Gobiernos socialistas o comunistas que traman alevosamente contra la integridad de un estado soberano.

Pues ahí les dejo esto, para que sepan que detrás de una rubia de bote, siempre hay un hombre de magnífico flequillo.

Y siempre nos quedará la duda de si viven juntos o no

Venga... meta ruido por ahí