Algunas consideraciones suscitadas tras la polémica sobre el 25S, aunque no relacionadas con la convocatoria, sino con la política, el 15M y el pueblo.

1.- Me considero simpatizante del 15M. Creo que ese movimiento ha supuesto una importante repolitización de la sociedad española. Creo que el 15M ha puesto de manifiesto la existencia de importantes sectores de la sociedad española que no se sienten representadas por la oposición, ni por el gobierno, ni por las organizaciones sociales y políticas cuya formación, tal y como hoy las conocemos, procede de los años de la transición. El 15M ha dejado al descubierto la existencia de amplios sectores de la sociedad española a los que la democracia de 1978 deja fuera, y que, por lo tanto, no se sienten amparadas por ella. Además, el 15M ha dado fuerza a ciertas formas de autoorganización y autodefensa social frente a los abusos de los poderes económicos – y aquí hay que hacer referencia al innegable éxito de la lucha frente a los desahucios- y ha puesto en la agenda política debates como el de la legitimidad del sistema, el funcionamiento de los partidos políticos, la ley electoral, o el carácter deficitario de la democracia de 1978.

2- Sin embargo, el 15M tiene en mi opinión algunos problemas graves que pueden acabar dando al traste con todos los logros alcanzados, convirtiendo poco a poco al movimiento en algo residual y decreciente en el seno de la sociedad española. Insisto, como ayer, en que estas críticas las hago desde dentro, y sintiéndome parte del movimiento.

3.- El primero de los problemas es, lo señalé en mi post de ayer, el carácter transversal que parece que quiere atribuirse el 15M dando amparo a cualquiera que simplemente acepte el funcionamiento asambleario. Quizás es que yo no entienda al movimiento, que es posible, porque soy un poco espeso, pero si estamos hablando de un movimiento entre cuyos objetivos está superar y mejorar la democracia realmente existente, hay personas, ideas y colectivos a los que se está dando cobertura que no deberían ser aceptados. Por decirlo mas claro: la derecha no cabe en un movimiento de ese estilo. Respeto la decisión de no declararse de izquierdas, si no quieren hacerlo por las razones que sea, pero si buscamos mejorar la democracia, debemos rechazar la presencia en nuestras filas de la derecha. Por poner un ejemplo concreto: si el 15M ampara la convocatoria del 25S debería dejar claro que no se acepta la participación de la Plataforma de las Clases Medias. Es solo un ejemplo, no pretendo reabrir el debate de ayer.

4.- Ni la revolución ni el mundo empezaron el 15M, y a veces, da la impresión de que algunos creen que es asi. Es muy molesto que desde hace un par de años, tengamos que ir justificándonos por casi todo, si no pensamos lo que piensan algunos -evidentemente no todos, pero sí muchos- activistas del 15M. Hay personas, muchas personas, algunas de ellas plenamente integradas en el movimiento y otras no, que llevamos muchos años participando en la política a través de partidos políticos, sindicatos y otras organizaciones sociales, que salíamos a la calle cuando muchos de los que hoy nos insultan, y nos dicen que estamos vendidos a no sé quién, sólo pensaban en hacer botellón. Alguno de los tarados veinteañeros que ayer me pedía cuentas en nombre del pueblo por mis opiniones sobre el 25S no ha hecho la mili porque yo -y otros 800 compañeros- pasé dos años en la cárcel para que no la hiciera. Quizás sea una limitación personal, pero a mí me molesta mucho la soberbia en política, y entre los activistas del 15M, sobre todo entre los mas jóvenes, la hay a raudales.

5.- El 15M esta dejando espacio al discurso antipolíticos, y ese es un discurso reaccionario, en boca de quien sea. Esto me preocupa muchísimo, y no me convierte en un reaccionario. Sobre esto, quiero decir dos cosas: la política no se hace sólo en la calle, se hace tambien en las instituciones, y renunciar a intervenir en ellas es suicida. Además, no todos los políticos, ni todos los partidos políticos son iguales, y hay muchas personas y algunos partidos trabajando para cambiar las cosas mucho antes del 15 de mayo de 2010. En este sentido, considero un error de gran calibre que el 15M se enfrente a los procesos electorales como si no fuera con ellos, permitiendo que formaciones políticas reaccionarias como UPyD y el PP traten de sacar réditos políticos, y abandonando a formaciones con de las que coinciden y a las que incluso han tomado prestadas propuestas programáticas.

6.- El pueblo, en nombre del cual hablan muchos, acaba de poner en el poder al Partido Popular, con mayoría absoluta y ha entregado a PSOE y PP en torno a 17 millones de votos.

7.- Este punto solo hace falta que lo lean los idiotas: no soy un constitucionalista, ni tengo el seso sorbido por el espíritu de la transición. Quien quiera saber lo que pienso sobre estos temas, que busque aquí mismo, en el blog. Si viene con prejuicios, se sorprenderá.

Venga... meta ruido por ahí



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