Yo no lo entiendo. Es, sin duda, porque soy muy espeso, o que no sé de economía, o lo que sea, pero a mí me parece que todo este asunto de los bancos tiene una solución mejor que convertir al estado – es decir a usted, a sus padres, a su hijo, a su novia y a mí- en avalistas de un megapréstamo -eso sí, en ventajosísmas condiciones- que la Unión Europea da a los bancos, para que éstos dediquen una parte a pagar generosos emolumentos e indemnizaciones a los directivos que les han hecho quebrar, y el resto a enjugar sus agujeros inmobiliarios.

Como yo no sé nada de economía, seguro que algo se me escapa, pero la impresión que me da es que ese dinero, sencillamente, va a desaparecer en los tales agujeros negros, que los bancos no van a poder devolverlo, y que vamos a ser sus padres de usted, su hijo, su novia y yo -o sea, el estado- quienes, en calidad de simpáticos y generosos avalistas, vamos a devolver el dinero a la Unión Europea, en forma de recortes presupuestarios, bajadas de sueldo, paro y recortes en servicios sociales…

A mí, como no sé de economía, se me ocurre que quizás haya otra solución, una especie de rescate alternativo que pasa por dejar caer los bancos, garantizando con dinero público -procedente de un rescate que se pida a la UE, si hace falta- exclusivamente los depósitos de ahorradores y empresas. Incluso sin límite, que siempre será más barato que hacerse cargo de la deuda inmobiliaria.

Dichos bancos quedarían nacionalizados y fusionados, pero de verdad, conformando un embrión de nueva banca pública cuyos “activos tóxicos” -que no son otra cosa que viviendas semiconstruidas, o completamente construidas-, serían a su vez el embrión de un enorme parque parque público de viviendas que se pondrían en valor ofreciéndolo a la gente en forma de alquileres sociales.

Soy incapaz de echar las cuentas de lo que costaría esto, pero me apostaría la barba a que sería muchísimo menos de lo que nos va a costar el rescate que se nos avecina para salvar a los bancos de sus malas políticas de inversión y préstamo. Y con el resto del dinero del rescate, pues se podrían hacer inversiones productivas que animaran la economía y crearan empleo.

Pero vamos, esto es porque no sé de economía, que seguro que todo falla por todas partes, así que mañana, lo mismo, les doy la receta de las migas que hacía mi madre, que son muy sencillas y muy ricas, con la esperanza de que les gusten a usted, a sus padres, a su hijo y a su novia…

Venga... meta ruido por ahí



Tagged with →