25S, no violencia y desobediencia civil

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Estos días, a cuenta de los sucesos del 25S se está discutiendo bastante por la red sobre la legitimidad del uso de la violencia. En este enlace hay un debate interesantísimo sobre el tema en el que he intervenido. Corrijo y amplío un poco mi intervención allí para traerla aquí, ya que creo que es un tema importante. Además, con esta entrada pretendo iniciar una serie de ellas en las que quiero explicar cuales son mis ideas sobre el #25s y todo el debate que ha generado. También quiero responder con esas entradas a quienes nos acusan de frívolos, de no saber lo que estamos haciendo, de no tener una hoja de ruta y de plantear objetivos totalitarios. Es evidente que no hablo por el movimiento, sino por mí mismo, y para explicar por qué me sumo incuestionablemente a él, a pesar de que no soy frívolo, tengo hoja de ruta, sé lo que hago y mis objetivos no son totalitarios, ni mucho menos. Quiero, además, que estas entradas sirvan también para contribuir al debate interno en el propio movimiento.

El que ha dado ya en llamarse movimiento 25S plantea un hecho que a mi juicio es cierto: la Constitución de 1978 no es democrática, porque no garantiza un estado social y democrático de derecho, en la medida en que los derechos de la minoría que ha provocado la crisis están blindados, mientras que los de la mayoría que la sufre apenas son meras declaraciones con escaso valor jurídico, y papel mojado, de forma que, a la menor brisa, decaen, como está sucediendo en este momento en que vemos constantes ataques a los sistemas de protección social, a la sanidad y a la educación públicas, a derechos sociales que creíamos garantizados, e incluso a nuestros derechos políticos.

Ante esta evidencia, constatamos -porque nos lo dicen PSOE y PP- que la constitución no se puede reformar para corregir todas esas cosas, pero, en cambio, sí se puede modificar, en un procedimiento oscuro, casi secreto y pactado por dos personas, y a petición de “los mercados” que es como ahora se denomina al capital, para garantizar un techo de gasto que, de hecho, hace inviable el estado del bienestar.

A todo esto hay que añadir que la Constitución de 1978 ha dado lugar a todo un sistema electoral y político que falsea el sentir político reflejado en el voto y que, mediante el sistema de listas cerradas y bloqueadas, entrega el poder político a unas estructuras, los partidos políticos, cuyo funcionamiento describió tan bien don Alfonso Guerra: “El que se mueva no sale en la foto”, de modo que el poder político real están en manos de tres o cuatro dirigentes de los dos principales partidos políticos, y sólo muy puntualmente intervienen los de alguno de los pequeños. Los diputados, a quien pomposamente se llama “representantes del pueblo” y cuya protección es estos días la principal preocupación de nuestra sufrida Policía, son en todo esto invitados de piedra que miran y dan tabaco cuando se les pide. Es decir, que votan lo que les mandan sus camarillas dirigentes, y callan para seguir saliendo en la foto.

En esta situación, quienes pensamos que sin estado del bienestar no hay democracia real, y que una Constitución que no es capaz de garantizar lo que ella misma proclama, a saber, que España es un estado social y democrático de derecho, y quienes creemos que esa Constitución es el principal problema y no aporta soluciones, no tenemos otra salida que ponernos al margen de ella y comenzar a trabajar para su destrucción y la proclamación de una nueva. No pretendo explicar cómo entiendo yo el proceso constituyente, cosa que haré en otra entrada. Aquí pretendo sólo reflexionar sobre la violencia y la no violencia cómo instrumentos de lucha política revolucionaria.

Dado que el propio sistema cierra todas las puertas a quienes plantean su superación, como estamos viendo estos días, debemos considerar que el movimiento 25S es un movimiento revolucionario en lo político, ya que debe alcanzar sus objetivos con métodos de lucha que, en muchos casos, están al margen de la ley.

Llegados a este punto, hay que señalar que no hay una sola revolución en la historia que, en un momento u otro, no haya hecho uso de la violencia, y gracias a todas ellas hoy podemos estar defendiendo los derechos y libertades que nos quieren robar. Y por cierto, nos los intentan robar haciendo uso de la violencia, tengamos eso bien claro.

Sin embargo, la no violencia debe ser admitida como una herramienta más en la lucha revolucionaria. Aunque no por razones éticas o ideológicas, sino de eficacia política. En cada momento habrá que considerar sí es la herramienta adecuada y útil o no. Por eso, debemos preguntarnos si ahora es útil o no es útil la no violencia como instrumento de lucha política. Yo creo que sí lo es, y mucho.

Actualmente estamos en un proceso de acumulación de fuerzas. Es evidente que no tenemos ni legitmidad ni apoyo suficientes para hacer caer al régimen, por mucho que llenemos la Plaza de Neptuno: no debemos caer en la tentación de olvidar que, al menos, 17 millones de personas han votado a PSOE y PP, que son los principales partidos que sostienen al régimen. Ahora nuestra principal tarea es ganar apoyos. Hay que convencer a toda esa gente que está dentro del régimen de que todo esto que está pasando no es una película ni una tormenta: es decir, les está pasando a ellos y es consecuencia de una serie de decisiones políticas y económicas que podían no haberse tomado, pero que ya, dentro de este sistema, son irreversibles.

Y para la consecución de ese objetivo, la no violencia y la desobediencia civil consciente -es decir, asumiendo las consecuencias de nuestra actitud como parte inevitable de la lucha- son armas muy poderosas porque nos ayudan a poner en evidencia las contradicciones de un sistema político que se autoproclama democrático, pero que intenta encarcelar durante 5 años a personas que se manifiestan ante el Parlamento acusándoles de delitos contra la nación, y es sólo un ejemplo. Además, la desobediencia civil puede bloquear en ocasiones, si es masiva, el propio funcionamiento del aparato represivo del estado, lo que la convierte en especialmente útil.

No coincido con quienes plantean que haya que usar la violencia en este momento, por lo que acabo de decir, pero sí coincido con algunas posiciones que manifiestan desde dentro del movimiento que estamos siendo algo irresponsables. No porque usemos a “manifestantes inexpertos”, como señalan algunos, para conseguir imágenes de represión, sino porque me da la sensacion de que nos sentamos demasiado alegremente ante los guardias, pero no sabemos, en realidad, a lo que nos exponemos cuando ponemos en marcha una campaña de desobediencia civil.

La desobediencia civil consiste en desobedecer leyes para cambiar situaciones injustas, y asumir la represión como parte imprescindible de la lucha para usarla como una especie de boomerang contra el régimen. El otro día asistí a un debate que me pareció kafkiano en una asamblea, donde alguien planteaba iniciar una campaña de autoinculpaciones legales en solidaridad con las ocho personas a las que se acusa de ser los organizadores del 25S y de haber cometido delitos contra las altas instituciones del estado. Alguien planteó que, si no había hecho nada, por qué iba atener que inculparse de nada. Esa actitud denota un desconocimiento absoluto de lo que es la desobediencia civil.

La desobediencia civil busca la represión, y no la evita. Hay que ASUMIR LA REPRESIÓN COMO PARTE DE IMPRESCINDIBLE DE LA LUCHA, ya que puede servir desde como elemento de propaganda hasta para bloquear el propio funcionamiento del aparato represivo. Visualizar ante la sociedad que el sistema democrático acusa de “sedición” -y pretende llevar cinco años a la cárcel- a personas cuyo único delito es haber asistido a una manifestación o haber participado en una asamblea en un parque público, es una poderosa imagen que debe ser explotada. Llenar el Juzgado de Pedraza con varios cientos de autoinculpaciones de personas que aseguran ser organizadores del 25S, que a juicio del régimen es un atentado contra las altas instituciones del estado es, sencillamente, obligarle a archivar las diligencias. Es decir: imposibilitar la ejecución de la ley.

Por eso decía antes que quizas estamos siendo un poco ingenuos cuando lanzamos una campaña de desobediencia civil, debemos ser conscientes de a qué nos exponemos, y valorar si podemos o no hacerlo. No nos sentemos pacíficamente ante los guardias si no asumimos que nos puden saltar los dientes de un porrazo, porque nuestra actitud va a ser interpretada por el estado como un grave ataque y va a tener consecuencias. Si no queremos o no podemos asumirlas, es mejor buscar lugares secundarios para la batalla. No es malo: hacen falta activistas desobedientes, pero también agitadores, médicos, abogados, diseñadores, programadores..

En este sentido, creo que estos días en que hemos tenido 35 compañeros y compañeras detenidas por participar en una manifestación, y a los que el régimen ha intentado inculpar de graves delitos, debíamos haber tenido una actitud más activa no sólo de apoyo, sino de agitación y de mostrar ante la sociedad la cara más antipática del régimen supuestamente democrático. No basta con el apoyo jurídico a los presos. Creo sinceramente que el movimiento debe reflexionar sobre la represión y articular formas de explotarla para, sin caer en el víctimismo, darle la vuelta contra quien la ejerce, que no es la policía, ni los jueces, sino el régimen de 1978 en su conjunto.

La desobediencia civil y la no violencia pueden ser instrumentos extremadamente útiles y poderosos para la acumulación de fuerzas, especialmente cuando se dan dos circunstancias que se están dando: existe la ilusión generalizada de que vivimos en democracia, y se están produciendo ataques contra derechos que creíamos que ya eran incuestionables. Esta combinación, puede ayudarnos a que cada vez más gente se convenza de que es necesario superar no régimen político que nos cierra todas las puertas.

Pero no nos engañemos, ni el 25S, ni el 26S, ni el 29S va a caer el sistema, por muy formalitos que nos quedemos todos sentados ante los guardias. Insisto en que no tenemos aún ni fuerza ni legitimidad para hacerle caer, y renunciamos a ser vanguardia de nada, porque somos demócratas. Los que piensan que el régimen vale son todavía más que nosotros. Hay que ganárselos, y en todo ese proceso, al final, el régimen caerá por su propio peso, aunque no lo hará sin resistencia, por lo que finalmente, la mayoría deberá imponerse por la fuerza a la minoría, en mi opinión con un límite: el de no usar nunca la violencia para causar daños irreversibles a las personas. Lo de que el Rey se vaya por su propio pie con los pantalones manchados, a pesar de haber ganado los monárquicos las elecciones, ya pasó una vez, en 1931, y no creo que vuelva a ocurrir.

En resumen: hoy por hoy, nuestras herramientas deben ser la no violencia y la desobediencia civil, el uso de la represión como un arma de ida ida y vuelta y la correcta asunción de los riesgos. La violencia, hoy por hoy, va en contra de nuestros intereses, y eso lo sabe bienel régimen. Por eso, intentan empujar nos hacia ella.

47 Responses to "25S, no violencia y desobediencia civil"
  1. Marcos Sagarribay Esteve dice:

    No es verdad que toda revolución conlleve violencia necesariamente: alguien te ha convencido de esa falacia, pero puedes defender tus ideas pacifistas con la cabeza bien alta. Las mayores revoluciones de la humanidad, la neolítica, y el nacimiento de la burguesía en la edad media no han sido resultado de la violencia, sino del desarrollo. Esto es lo que quieren que pase en España http://www.youtube.com/watch?v=vefER3lqGaw&feature=relmfu, la represión existe cuando utilizamos tácticas de combate propias de una sociedad de represión…si tu te vas con tus amigos a comprar la fruta directamente a los agricultores y la carne directamente a los ganaderos, joderás de raíz al sistema y no habrá represión que valga…Puede que suene prepotente, pero hay que dejar de quejarse y hacer cosas concretas…boicot al consumo, Moneda Social, Soberanía Alimentaria…hay que Construir

    • Félix Rodríguez dice:

      @Marcos Sagarribay Esteve: eres Marcos de la aneja?

    • Marcos Sagarribay Esteve dice:

      Marcos, eres gilipollas. La burguesía en la edad media nace gracias a un lento y sangriento proceso de expropiación que convirtió a los siervos de la gleba en proletarios. El pacifismo es una idea religiosa por la que atravesaste en 2012 después de una indigestión de arroz con leche. La lucha es inevitable porque vivimos en una guerra. El sistema no permite que pasen esas cosas maravillosas y revolucionarias, más o menos desde siempre, desde los Diggers de 1650 hasta los anarquistas modernos. Y si, mejor comer fruta y verdura comprada directamente a los productores. Paris 1871. Con cariño

  2. Don Ricardo dice:

    @Marcos Sagarribay Esteve: Ya, don Marcos, pero no estamos hablando de una revolución cultural y económica, sino de una revolución política. Esas revoluciones de que habla usted no se producen como conecuencia de la voluntad de las personas que la emprenden, sino de las circunstancias económicas, sociales y culturales.

    Nadie me ha convencido de ninguna falacia, don Marcos, ni voy a defender mis ideas pacifistas con la cabeza alta no baja, sencillamente porque no soy pacifista.

    En cuanto a su última frase, sí, suena prepotente, porque yo llevo haciendo cosas concretas desde que tengo uso de razón política.

  3. Alex Andreu dice:

    Podemos asumir la no violencia como arma contra el sistema, podemos considerar que las imágenes de brutalidad policial en España que han dado la vuelta al mundo estos días es una buena imagen de descrédito y una muy buena forma de equiparar la “marca España” con su realidad.
    Pero en el 25-S a mi entender hubo un punto de inflexión. No voy a idealizar la respuesta a la violencia policial que se produjo, porque fue torpe y desorganizada, pero hubo una solidaridad, porque no decirlo, violenta, y ciertos momentos de lucha que fueron emocionantes.
    A día de hoy, me sigo preguntando de qué sirvieron las imágenes escalofriantes de Plaza Cataluña, o la represión a los estudiantes valencianos que también se vieron en todas partes. A día de hoy me pregunto qué pasaría si les diéramos lo que quieren, porque llevamos bastante tiempo intentando sumar con una imagen simpática e inocente y parece que sólo estemos sumando ceros.
    La no violencia no hace falta promulgarla pues es el modo de proceder masivo, creo que el tema está en si la defensa legítima se condena o no dentro del movimiento. Si pueden convivir las manitas en el aire con los puños cerrados, si se pueden combinar los gritos “que no me representan” con “capitalismo criminal”, si pueden mezclarse los que regalan margaritas a la policía, con los que les tiran piedras.
    Lo digo, porque el pasado 25-S fui increpado por la forma en que me defendí de la violencia policial. Además se promueve la táctica de señalar a “los violentos” en una manifestación al ser altamente susceptibles de ser polis infiltrados, y me pregunto si ésta práctica es habitual en el manual de la no violencia. Porque al menos para mí todo aquel que está a mi lado en una protesta es compañero, y aunque vaya encapuchado y tenga una actitud violenta jamás se me ocurriría delatarlo.

    Opino que cuando te dejas golpear sentado en el suelo no estás asumiendo la represión (ya sea consciente o inconscientemente) la estás aceptando.

  4. EPMesa dice:

    A ver D.Ricardo, varias cosas:
    1.- este artículo no es totalitario, porque usted reconoce que no tienen legitimidad para hacer un proceso constituyente. Sin embargo, el movimiento de XXXXX el Congreso decía en su manifiesto otras cosas como”crear proceso constituyente” y eso.
    2.- Sus ataques a la constitución son erróneos. En cuanto al sistema electoral,se puede cambiar la ley, que es un desastre. En cuanto al estado social y de derecho, eso es la constitución. El problema no es constitucional, excepto curiosamente para la oligarquía nacionalista,sino de otro tipo. Con la constitución actual se puede trabajar perfectamente para un estado del bienestar.
    3.- Lo de la desobediencia civil está bien, pero resulta muy costoso. El auténtico trabajo de la izquierda sería congregar a la clase media depauperada por las políticas de precarización. Pero eso nadie quiere porque implicaría repensar el discurso y no se está para eso.
    4.- Lo de la violencia no es solo un tema de oportunidad sino moral. existe una violencia legítima ,por supuesto, pero existen millones de ilegítimas.
    y 5.- Y una pregunta: ¿ha nadie se le ha ocurrido ganar unas elecciones?

  5. EPMesa dice:

    Por cierto, se nota que la hache es muda.

  6. ATEO - ROJO - MASON dice:

    Entiendo Don Ricardo, que los distintos movimientos “sociales” que vamos viendo aparecer progresivamente, desde el mismo momento que “se oponen” a los efectos de la crisis (paro, recortes, liquidación del bienestar, etc.), van a tener un futuro politico de crecimiento electoral.

    Entiendo tambien que los partidos politicos que vayan a capitalizar este previsible incemento electoral, no han de ser asociados a movimientos ni acciones violentas.

    Dicho esto, mi pregnta es: ¿Hay en su propuesta algo más que una estrategia política partidista.?

    Salut desde Hanoi

    PD: Ya se que la capitalización politica de movimientos “no partidisas” es legitimo y normal, pero ¿hay realmnte algo más en sus últimas propuestas?´. ¿Como piensan instrumentalizar esta “revolución pacifica” ?

  7. Don Ricardo dice:

    @EPMesa:

    1.- Pero don EP: yo soy parte del movimiento y me siento representado por el manifiesto. Eso de abrir un proceso constituyente se puede entender de muchas formas. Una de ellas es hacerlo en el mismo acto de la manifestación en Neptuno, sentándose e iniciando el debate constituyente. Pero más que totalitario, sería estúpido. No creo que nadie en el movimiento lo entienda así. Yo entiendo el proceso constituyente en varias etapas, una de ellas, en la que nos encontramos ahora es la de convencer a mucha gente para ser mayoría.

    2.- Su defensa de la constitución es errónea: sobre el papel, se puede hacer de todo. En la realidad, todas las puertas están cerradas.

    3.- Lo de la desobediencia civil es costoso… o no, según como se plantee. Recordemos la insumisión, donde había insumisos, que arriesgábamos más, es cierto, pero que eramos una parte pequeña del movimiento, y había mucha gente desobedeciendo también con autoinculpaciones que dificultaba la represión de manera espectacular, llegando en algunos casos a colapsar juzgados.

    Lo que plantea de la clase media es interesante, aunque yo insisto en que no existe, en que es sólo una ficción y una posición ante la vida. Pero si se molesta usted en pasarse por alguna de las manifestaciones del 25S se sorprenderá de comprobar que los encapuchados con pinta de indeseables son pocos. Y de que allí, lo que hay, principalmente es clase media.

    4.- Lo de ganar elecciones es interesante. Dedicaré un artículo probablemente a la utilidad del voto y a los partidos políticos en el marco de esta democracia depauperada que tenemos. ¿Merece la pena intentar ganar unas elecciones? No lo sé. Yo ya sólo voy a apoyar a un partido que diga claramente que no va a intervenir en ningún gobierno en el que pueda encontrarse con que tiene que aplicar las órdenes que vienen de Berlín y Bruselas. ¿Existe ese partido? Equo, a juzgar por la actuación de sus homólogos europeos, no lo es. IU, a juzgar por su actuación en Andalucía, tampoco. La pregunta no es tanto a quién votar, sino para qué votar.

  8. miloren dice:

    Don Ricardo, el punto 4 de su última respuesta me ha conmovido de veras. ¿Se les está pasando entonces la fiebre parlamentarista? me alegro.

    http://miloren.wordpress.com/2012/09/28/la-timocracia-espanola/

    Le esperamos en La Morada entonces, por ejemplo, para hablar del poder constituyente, por ejemplo, en lugar de esas paparruchas extraordinarias, allí nos vemos

    http://csoalamorada.wordpress.com/

  9. sukoi-27 dice:

    Caguen soch!! cada vez que entro y veo la publicidad con la bandera de israel me da un pampurrio!!
    Bueno….mientras terminan de discutir esos asuntos nos roban lo poco que queda.
    Es evidente que la violencia es un viaje sin alforjas, así que olvídenlo… y de los partidos parlamentarios…
    Así que a la calle y a sumar….aunque no es que yo sea muy optimista, pero no por eso se va a dejar de hacer lo que hay que hacer. Ustedes mismos…que yo estoy currando pa darles una patada en la boca a los derechosos y a los unionistas de por aquí, en las próximas elecciones claro…jejeje…que estaban pensando malandrines??

  10. sukoi-27 dice:

    Por cierto…las clases medias solo luchan por seguir siéndolo…no les veo muy por otros cambios…pero ustedes sabrán mejor que están ahí…

  11. Mateo Morral dice:

    “La desobediencia civil busca la represión, y no la evita. Hay que ASUMIR LA REPRESIÓN COMO PARTE DE IMPRESCINDIBLE DE LA LUCHA”.

    La represión ni se busca ni se asume. Se enfrenta.

  12. Marcos Sagarribay Esteve dice:

    Si no eres pacifista tu revolución no me interesa. Te recomiendo un título más bonito: “Arreglémoslo todo a hostias ya, que nadie se atreve a decirlo”

  13. velvetpac dice:

    Violenta o no, espero que llegue. Estoy con usted Don Ricardo.

    Saludos.

  14. Alejandro dice:

    Me ha parecido un post bastante elocuente, lo cual es positivo para expresar una opinión e intentar hacer ver que lo de la desobediencia civil no es una chorrada sino una herramienta que hay que explotar.

    No creo simplemente que la no-violencia y la desobediencia civil (practicadas y difundidas ampliamente por gente como Gordillo y el SAT) deba consistir en usar la represión como boomerang hacia el Régimen. Creo que va más allá, y por eso creo que las movilizaciones que están dando lugar últimamente deberían estar muchísimo más meditadas y organizadas.
    El proceso constituyente parte de un proceso destituyente que deslegitima al Régimen en su conjunto: es decir, no podemos hacer un proceso constituyente (que, por cierto, no creo que consista únicamente en hacer una nueva Constitución) sin haber deslegitimado o desactivado todos los mecanismos con los que cuenta el Régimen para anclarse y reprimir.

    El proceso constituyente debe consistir en ir creando un poder popular (o social, o democrático, si no quieren utilizar los términos “clásicos”) que contrarreste al poder económico-financiero y haga que el poder político legisle en favor del interés general de la mayoría social. Este proceso debe ser el de potenciar las luchas sectoriales hacia objetivos concretos, desobedeciendo serenamente aquellas leyes que imposibilitan el alcance de esos objetivos; por poner un ejemplo, el tema de los desahucios: es una lucha sectorial que busca un objetivo concreto (evitar un desahucio) y que consiste en ocupar la calle evitando que se pueda ejecutar el desahucio (esto es desobedecer).

    La desobediencia civil, cuando es mayoritaria, ya no es desobediencia sino que se convierte en norma. Eso es lo que hay que conseguir, eso es el poder constituyente.

  15. Antonio dice:

    De un tiempo a esta parte coincido con usted al 100%.
    Luego leo los comentarios.

    De momento dejo dos libros implícitamente aquí aludidos:

    * “Cómo la No Violencia protege al Estado”. Revelador. Me ha dado mucho en qué pensar.

    * y este otro que yo defino como recetario o marketing del manifestante moderno: “De la dictadura a la Democracia”

  16. juan dice:

    Don Ricardo: muy interesante su artículo, a la espera del próximo sobre la cuestión electoral voy a plantearle dos cuestiones sobre Lo electoral y sobre los Mov. Sociales.
    Plantearse participar en las elecciones es contradictorio desde el mismo momento que cuestionamos el sistema electoral.No es posible por Lo injusto q es el sistema. Llamar a votar a algún partido nuevo sería muy arriesgado ya q Lo q hay está muy podrido por dentro.Por experiencia propia hasta los de nueva creación tienen los vicios de los viejos partidos.
    El tema de los Mov. Sociales es más complicado pero más factible, se trata de demostrar a cada sector q se opone a las políticas del gobierno que sólo uniéndose es posible cambiar las cosas, y la C25s tiene q jugar ese papel de unión ante la estrategia de las mini mani de los sindicatos mayoritarios.
    Para lograr un cambio real necesitamos un Bloque unitario que refleje un camino de esperanza para los ciudadanos y que su vez confronte con el poder.

  17. Txema Ruiz dice:

    Me parece que si esperamos a lograr que cambie la relación de fuerzas para que el régimen caíga van a pasar demasiados años. La sociedad, salvo exceociones, está narcotizada y es incapaz de reaccionar. De hecho, ante la agresión del sistema, la respuesa es bastante limitada.

    No creo que en el fondo el problema sea cambiar la Constitución, aunque algunos aspectos nos puedan parecer muy negativos. El sólo hecho de cambiar la ley no garantiza nada, en tanto el poder continúe en manos de la oligarquía financiera. Y la oligarquía financiera no va a ceder bajo concepto alguno su poder.

    Por lo tanto hay que arrebatárselo de forma contundente y esto implica, salvo milagro, el uso de la coacción y de la violencia. Pero no creo que sea necesario confundir la violencia con la saña y el sadismo, con el que por ejemplo han actuado los antiditurbio;me parece que es una cuestión esencial.

    Porque eso es limitar la violencia auno solo de sus aspectos: la policial y. sin embargo, hay otro tipo de violencia como la económica que consiste en empobrecer a toda la ciudadanía, inculcar miedo y lograr que se produzcan movimientos insolidarios, xenófobos y populistas de tipo prefascista.

    ¿Cabe ante eso la no violencia? Si, si la limitados a la represión policial, pero no si la ciudadania se apropia, por ejemplo, de los principales medios de producción y del sistema financiero.

    ¿Acaso no considerará la oligarquía eso una forma de violencia en la que no se disparará ni un solo tiro?

    Saludos

  18. Julián dice:

    @Marcos Sagarribay Esteve: Marcos, la revolución neolítica es un tipo muy diferente de proceso de la “revolución” política que estamos planteando y otro tanto con la burguesía medieval. Pero, hablando de burguesía y no solo, las revoluciones liberales se hicieron siempre con violencia, con violencia se consiguió la independencia de los EEUU, la Revolución Francesa y el establecimiento de regímenes representativos en Europa, por ejemplo. La lucha contra el apartheid combinó desobediencia civil con lucha armada, etc. Vale, también se han producido cambios importantes no violentos, pero pocos y con frecuencia bajo la presión de una amenaza de fuerza.

  19. Julián dice:

    @Alex Andreu: La represión a los estudiantes valencianos, por ejemplo, fue una derrota en toda regla para la policía. Al final, comprobando que cada acto represivo originaba mayor movilización, acabaron por renunciar a reprimir las manis y, de hecho, incluso en la última huelga general la policía estuvo mucho más suave que en la anterior. Es decir, que sí sirvió.
    De poco sirve oponer violencia a la policía si no hay medios para ello y, por otro lado, puede ser contraproducente en la batalla por la hegemonía cultural. Lo que no quiere decir que dabe quedar vetada la autodefensa en determinadas circunstancias, faltaría más.

  20. Julián dice:

    Rayos y centellas, D. Ricardo, me tiene usted muy preocupado. Creo que es la primera vez que comparto de la A a la Z un análisis suyo (seguramente no todas sus consecuencias o derivaciones, pero sí el análisis que plantea aquí).

    Pero bueno, por tocar las narices y ser un poco repelente niño Vicente, como me dijo el otro Don: eso de que las elecciones del 31 las ganaron los monárquicos es un mito de la derecha. Esa cuenta solo sale si se mide el número de concejales electos (mayoría monárquica en las zonas rurales), pero habría que hacer una contabilidad de votos y, además, tener en cuenta el peso del voto caciquil y el fraude en los medios rurales.

  21. A la espera de las siguientes, de acuerdo con esta entrada… yo también estoy convencida de que la desobediencia civil y la resistencia pasiva es lo mejor para éstos momentos… y lo explica muy bien cuando dice que “ellos” lo saben y buscan las reacciones violentas…

  22. Eugenio dice:

    El movimiento de indignación tiene derecho a ir explotando todos los caminos y a equivocarse por que nadie esta exento de el error. Pero persistir en el error no solo es perjudicial sino que pueda denotar una complacencia con la burguesía que desea secretamente o abiertamente, según los casos, que el movimiento no se organice políticamente y señale al el enemigo al que derribar. En definitiva que fracase en sus reivindicaciones
    Entiendo que los dirigentes actuales de este movimiento es su mayoría provienen de la cultura hegemonía de la sociedad y de las clases medias depauperadas que se han visto a avocadas a convertirse en proletarios. En otros circunstancias y tiempos históricos esta irrupción de la clase media en las filas de los trabajadores se traducía en una impaciencia revolucionaria que en muchos casos hacia fracasar o retroceder la lucha de la clase trabajadora en años por la represión del estado burgués que sus errores propiciaban por hacer mal uso de una radicalidad mal entendida. La impaciencia y el infantilismo puede ser un arma muy peligrosa que se vuelva en contra de la lucha democrática obrera.
    Es para mi indudable que de persistir las condiciones actuales este movimiento tiene que desembocar en la plasmación de un proyecto político que le dispute el poder a la burguesía y que se plasme en una reforma de nuestra constitución y la dereogación de todas las leyes que oprimen al proletario.
    Si aun así ganando las elecciones parlamentarias a la burguesía y esta se resiste a abandonar el poder. Estaríamos legitimados no para el uso de la violencia individual, si no de la violencia de las masas populares contra los que se resisten al cambio inevitable.
    La represión sobre la burguesía dependerá en gran medida de su reacción ante las conquistas democráticas de los trabajadores. A mayor resistencia contra las conquistas democráticas mayor represión popular.
    En definitiva y para ir acabando este apasionante tema que dio y dará para muchas horas de debates. La labor de los auténticos revolucionarios es desenmascarar a los que por su torpeza o traición flagrante impiden la emancipación de la clase trabajadora de la tutela odiosa de la burguesía. Esto amigos se llama ser vanguardia del proletariado y no tiene que ver en un tanto por ciento elevado con la lucha armada o con el uso de la violencia. Cada cosa a su tiempo. Primero dejemos que los dirigentes democráticos burgueses quemen sus opciones pero para eso sin duda hay que estar dentro del movimiento de indignación no solo para desenmascarar su contenido ideológico pequeño burgueses, si no para ayudar a organizarse en un verdadero movimiento popular que derribe el régimen dictatorial existente

  23. Don Ricardo, me ha parecido un buen post sobre la no violencia y la desobediencia civil. Comparto alguna opinión que he leído en los comentarios: la no violencia y la desobediencia civil no provocarán por si solo el caída del régimen, aunque sean herramientas necesarias para un momento de lucha concreto. Se necesita algo más.
    Al igual que usted, creo que en el momento actual nos encontramos en un proceso de acumulación de fuerzas. Debemos conseguir que cada vez más personas se sumen a la causa.
    Pero sin embargo soy de los que ve la necesidad de dotar a todo el entramado que está surgiendo últimamente de un plan de acción, de algún tipo de dirección consciente, sin que ello suponga en absoluto una medida contraproducente para el movimiento.
    Me gustaría comentar que para mi el mayor éxito del 25S no está en los métodos utilizados, sino en las demandas de los manifestantes. Por primera vez miles de personas salieron a las calles de todo el estado sin reclamar alguna medida concreta (bajada de impuestos, mejora de sus condiciones laborales…) sino pidiendo abiertamente un cambio de régimen. Eso supone un enorme salto cualitativo en la lucha a mi modo de ver.
    Por último, y sin ningún tipo de acritud (no me entienda mal) me gustaría que me explicara si es posible qué incompatibilidad ve usted entre ser vanguardia y ser demócrata.

  24. Red dice:

    @Eugenio: coñe, yo precisamente estaba esperando a que llegaran los auténticos revolucionarios al movimiento indignado, no sólo para desenmascarar su contenido ideológico pequeñoburgués, sino para ayudar a organizarse en un verdadero movimiento popular que derribe el régimen dictatorial existente… pero nada, la mayoría de los auténticos revolucionarios se limitan a lo de desenmascarar, es una lástima

  25. JuanCar losra dice:

    Coincido contigo…pero no es desobediencia civil decirnos que nos vayamos a las 12 de las vallas del congreso secuestrado porque somos pocos, no es eso. Por suerte, algunos, pocos, no lo vimos así. No eramos pocos, eramos fuertes, dignos….resistentes.

  26. Santiago dice:

    @Alex Andreu: Acá en el más Sur del Sur, en el Río de La Plata, sabemos algo de esto. Sabemos que ni acá ni España son la India. No nos gusto nada lo que vimos en la tele y en youtube del 25s. No por la represión en sí, que iba de suyo con la situación.Que era esperabale. Nos preguntábamos indignados: ¿por qué se dejan pegar así? Se empieza por los palos y la cárcel y se sigue con balas de goma y después con balas de verdad. No sean ingenuos por favor. No busquen mártires adolescentes. Acá lo hicimos y cosechamos cientos de chicos muertos. Son noticia tres días en la prensa y luego…Humildemente opino que tendrían que bregar por lo que dice más arriba Eugenio “Es para mi indudable que de persistir las condiciones actuales este movimiento tiene que desembocar en la plasmación de un proyecto político que le dispute el poder a la burguesía y que se plasme en una reforma de nuestra constitución y la dereogación de todas las leyes que oprimen al proletario.”
    Eso, un movimiento masivo detrás de una reforma. ¿tienen mecanismos de democracia directa en España en los cuáles mediante la recolección de firmas se va a un plebiscito para reformar la Carta Magna? Aquí sí, en Uruguay, y lo hemos usado varias veces, y hemos logrado impedir de ese modo la privatización de las empresas del estado, entre otras cosas. Como también hemos logrado que los aumentos en los pagos de los jubilados fueran iguales a los que se encontraban en actividad, cuando el gobierno pretendía lo contrario.

  27. Eugenio dice:

    No es ser ni dejar ser un autentico revolucionario. Si no tener claro por que luchamos y contra quien. Todos estos procesos se han vivido y yo les tuve que sufrir cuando participaba en los movimientos de resistencia global, MRG. Sufrimos por que en el bien de la unidad callamos y dejamos que el hipismo y el anarquismo hilarante se apoderada de las asambleas con montones de reuniones tediosas en las cuales cada vez había menos personas. No se podía votar, por que votar incluía una violencia implícita y había que llegar a los acuerdos por consenso. Horas en que cuando queda un grupúsculo que generalmente no tiene nada mejor que hacer, aprobaba sus consignas por agotamiento general. Todo muy democrático y no violento.
    Si no a los hechos, acampados en plazas durante un año en cada grupo, colectivo o individuo podía torpedear las dinámicas de las asambleas. Lo que se aprobaba un día era al día siguiente cambiado por el grupo que el día anterior había perdido la votación. Un año estuvieron y los recortes siguieron su curso. Las ágoras agotaron su ser al no concretarse en nada.
    Ahora con las manifestaciones pasa tres cuartos de lo mismo. Los portavoces al unisono corean y difunde la consigan.Nada de política.Se nos prohíbe por parte de muchos de sus dirigentes o representantes, que acudamos organizados con nuestras banderas o símbolos. Se dice fuera partidos ni de izquierdas ni derechas. ¿En que beneficia esto la extensión de la lucha? LO único que es la lucha sindical y política se distancie de la lucha popular, que en el fondo es la misma. Lucha de clases. Si esto no es burgués o mas bien fascismo que vengan San Marx y lo diga.
    Yo no voy a decir que todo lo que se ha echo hasta ahora sea inútil. Todo esto sirve de experiencia a la clase trabajadora. Ahora sabemos como se discute de política y para que sirve. Ahora sabemos que no solo sirve con ocupar las calles. Ahora sabemos que si un programa concreto todo este derroche de energía se perderá otra vez. El tiempo de los dirigentes pactistas se esta agotando. La pobreza cada día que pasa es mas aguda, la desesperación de laa gente ira en aumento y cualquier cosa puede pasar.
    Por eso el deber de toda persona es en convertirse en un autentico revolucionario.
    PD: Llevo años militando, en el movimiento asociativo de toda índole, en el sindical y en PCE e IU

  28. hino cobrador del pueblo dice:

    Con estas (personas…..) de la derecha mas rancia neoliberal que solo piensan en el beneficio… no hay pacifismo que valga , al final los paises europeos que sufren la desmedida de este capitalismo globalizado, en esta CE derechona catolica …no sirve la no violencia,, no hay marcha atras, por que ellos no lo van a permitir, y menos si estamos tan tranquilos… haran uso de su fuerza siempre lo estamos viendo, y no aqui solamente,, asi que quitarse la venda de los OJOS!!!!!!

  29. Joven Trabajador Parado dice:

    Totalmente de acuerdo con Eugenio. Su acierto en el diagnóstico político del movimiento popular actual, viene de un análisis acertado de la realidad que subyace, una crisis del sistema económico capitalista y sus consecuencias para la clase dominada y explotada.
    Pero centrándome en la exposición de don Ricardo, creo que la táctica de la desobediencia civil y la no violencia, enmarcada en una estrategia de deslegitimación del gobierno y de sus mecanismos de represión, también es la correcta. Pero, siempre teniendo en cuenta que es una fase de la lucha y sabiendo que la misma nos irá llevando a diferentes fases y por tanto, deberemos cambiar nuestra estrategia y nuestra táctica.
    Sin embargo, en el camino de la desobediencia civil y la no violencia, la participación política institucional no se debe despreciar. Un movimiento con un proyecto concreto, que quiere cambiar el actual sistema económico y político, no puede obviar las posibilidades que da el posicionamiento electoral. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que se deba priorizar el uso del voto. Pero la posibilidad de ascenso al poder parlamentario de una alternativa al bipartidismo, que a la vez recoja una gran parte de nuestros demandas económicas y políticas.
    Ambas tácticas, la electoral y la desobediencia civil en la calle, son necesarias en esta fase de acumulación de fuerzas, en el que nuestra tarea es extender las condiciones subjetivas, las objetivas están dadas, entre la clase trabajadora. Este proceso ira acompañado de un mayor desgaste del gobierno y del principal partido de la oposición, no son más que el mismo partido del Régimen, que esperemos permita un ascenso de un partido minoritario con un proyecto de reformas alternativos al sistema capitalista. Llegado ese momento, la vuelta atrás será imposible en un contexto de movilización mayoritaria de la clase trabajadora. De hecho, el intento de un retroceso en el camino al empoderamiento político de los trabajadores y la apropiación de los recursos del país para el beneficio colectivo, derivará en una mayor radicalidad de la mayoría de la sociedad, ya consciente y movilizada.
    Y como dice Eugenio, dependiendo de la resistencia y respuesta de la burguesía a la pérdida de su poder político y económico, nuestra táctica supondrá el uso, o no, de la represión popular para evitar cualquier tipo de involución.
    Pero para ello, la construcción de un discurso político concreto y que sea capaz de dar respuestas a un sistema en quiebra es fundamental. Sabiendo que la política y solo la política, en todas sus formas y espacios, es la que nos puede llevar a la victoria sobre la minoría de banqueros, grandes empresarios y sus partidos políticos. Mientras tanto don Ricardo, su acertada propuesta de una táctica de desobediencia civil no dará sus frutos. Un proyecto político concreto y alternativo al sistema son los ojos en un camino con múltiples trampas y obstáculos, que a la vez se irá modificando según transcurra la práctica y el propio movimiento aprenda de la experiencia política.

  30. Pedro dice:

    Hola,

    Me resulta algo preocupante la asunción de la violencia como mecanismo conveniente para la revolución política. Parece ser que tan solo se debe contener la violencia cuando convenientemente interese, y en caso contrario hay que usarla como parte esencial e inseparable del cambio social. Esto de volver al Leninismo me parece peligroso, y teniendo en cuenta que hace unos meses usted estaba en EQUO más. No sé como puede estar usted en unos meses, esperemos que no acabe como Robespierre con una guillotina en la puerta del sol.
    Comparto esencialmente el comentario del profesor E.P Mesa, excepto en su análisis de que el 25-S es totalitario. No lo es. Pero quiero remarcar unos puntos.

    1- La constitución sí permite la democracia y el estado de derecho, es la clase política y el imperio económico quien la impide. No se puede pensar que una Constitución es la ley de dios inquebrantable y todopoderosa, porque no lo es. La constitución es un camino abierto que necesita de la voluntad política y social y de unos mecanismos convenientes para desarrollarse, y por la misma razón cuando se le ponen barreras se queda en papel mojado. No creo que haga falta recordar como muchas dictaduras se establecieron sobre constituciones que no revocaron sino que reformaron parcialmente o anularon ciertos artículos bajo el estado de emergencia.
    La democracia, para existir, necesita un equilibro de poderes. Ese es el problema básico. Por mucho que tengamos constitución si todos los partidos, dominados por el poder económica y que además dominan la judicatura, los medios de comunicación y casi las conciencias; están de acuerdo en una táctica destructiva contra los derechos sociales no hay equilibrio de ningún tipo y es cuando la democracia se marchita.

    2- La violencia no puede ser el mecanismo para nada. La violencia puede ser legítima, pero como dice don EP hay muchos más tipos de violencia ilegítima que legítima. Hay que saber ser proporcional siempre entre la violencia emitida con a la que recibes, sino la revolución se va al garete hundida por sus mismos promotores.
    Mucha gente puede querer la revolución, pero si esta implica una guerra casi nadie, menos cuatro locos, la querrán.

    3- Estoy absolutamente de acuerdo con el profesor de que esto consiste en movilizar a la clase media. Tampoco quiero entrar en teorizaciones abstractas sobre qué es la clase media, pero lo que es evidente es que no es un estado del alma como parece que ha dicho usted. Los asalariados con sueldos medios o medio-altos, la mayoría de autónomos y pequeños empresarios son clase media, clase en proceso de precarización absoluta (en otro tiempo se hubiese llamado proletarización).
    Y sí, por supuesto que el 25-S está compuesto en su mayoría de clase media, y sobre todo de los hijos de la clase media que se dan cuenta que eso de la clase media ya no irá con ellos en cuanto se acabe la protección familiar.

    4- Respecto a las elecciones…Vamos a ver yo soy muy escéptico en lo que pueden hacer los partidos políticos que tenemos y en la posibilidad de crear uno nuevo con lo que tenemos, pero esta es una vía que no se debe obviar. Es necesario crear un bloque anti-imposiciones de Berlín y Bruselas potente y poderoso, a ser posible con una alternativa.
    Creo que debemos olvidar los tiempos en que se trabajaba en una sóla vía (bien parlamentaria, bien revolucionaria bien de otro tipo). El futuro del cambio social creo que viene en el trabajo y posible convergencia de tres vías: La política-parlamentaria, la reconstructora de las relaciones sociales y políticas (es decir, la de creación de espacios al margen del sistema) y la de la rebelión cívica.
    Obviar una de las tres se basa en el error de que todo puede ser cambiado por uno de estos caminos, algo que me parece que no sobrevive a un análisis sereno del asunto.

    Saludos,

  31. sukoi-27 dice:

    @Pedro: Si parte usted de que la constitución si permite la democracia ….el resto ya va mal.
    La constitución por principio no es mas que la última cesión a los fascistas…sean estos en su forma civil (oligarquía económica, religiosa y política) o en la militar (FFAA y FOP)… y de ahí nada se puede sacar.
    Aprovechen que el estado se rompe para darle una nueva forma que les proteja de dichos fascistas… y usen en cada momento el medio que mejor se adapte a la situación.
    Y cuidado al recurrir a según que clases…no hay que olvidar que cada clase tiene sus fines….y tal vez no coincidan con los de la movilización.
    A no ser que esta sea una revolución pequeño burguesa cuyo único fin sea defender ese estatus entre sus componentes, que tampoco sería de extrañar dada la falta de conciencia de clase de la mayoría.
    Aun así las contradicciones no son motivo para la inacción.

  32. Red dice:

    Qué buenecitos somos los descontentos de este país… demócratas… pacíficos… si es que somos las hermanitas de la caridad.

    Así, claro, pasa lo que pasa, que no damos nada de miedo.

    En fin, propongo una nueva acción unitaria en toda España consistente en ayudar a ancianitas a cruzar la calle. Lo llamaríamos “Toma el paso de cebra” y sería super reivindicativo porque imagínense miles de ancianitas cruzando miles de pasos de cebra, colapsando las ciudades… o no, porque claro, si las ancianas no quieren cruzar la calle o no les viene bien en el momento de la convocatoria, pues no vamos a obligarlas, no nos vayan a quitar el carnet de hippies…

  33. Pedro dice:

    @Sukoi-27,

    La constitución Española no difiere esencialmente de las constituciones que existen en la Europa occidental. De hecho es incluso parecida a la constitución de la II república en España.
    Así pues a no ser que crea usted que en ningún país de la Europa occidental puede haber democracia en base a sus constituciones, el argumento no se sostiene. Porque en hecho de que haya un Rey no coarta la democracia real si a este rey no se le deja entrar en las decisiones (y según el redactado no se le debe dejar).
    Si en España hay una democracia inexistente secuestrada por una realidad partitocrática dual es sencillamente porque son los partidos quienes han creado redes y decidido que esto sea así, no porque la constitución lo diga. Con esta constitución podriamos tener una democracia absolutamente diferente a la que tenemos sólo con que muchas leyes orgánicas estuviesen redactadas de forma diferente.

    Y respecto a lo que dice de la clase media se equivoca. Si usted pretende asaltar el palacio de invierno para crear un nuevo estado proletario me temo muy mucho que no va a pasar de montar reuniones en un garaje, porque hoy por hoy la población no está en esas cosas. Ni ese es el escenario ni el problema.
    En vez de buscar revoluciones puras debemos tener muy claro donde está el problema y el enemigo. Y el enemigo hoy se llama capital financiero o capitalismo financiero, que le joden a usted, a mi que soy asalariado, y también al autónomo y al pequeño empresario a los que tiene esclavizados y cogidos por los huevos en base a las deudas que este mismo capital financiero gestiona.
    Otra cosa, y creo que es lo que usted quiere decir, es que parte de esta clase media está apoyando la destrucción del estado del bienestar. Es cierto, pero también es cierto que parte de las clases populares lo están apoyando, ¿o es que no hay trabajadores mileuristas que quieren cargarse lo público a los funcionarios? Los hay a millones.

    Las clases populares y las clases medias tienen un enemigo común, y sería del género tonto no entender que necesitamos esta alianza para ser mayoría. La cuestión es convencer y hacer ver a estos mismos empresarios y emprendedores que mientras tengamos una democracia secuestrada, una política de contención del gasto y de pauperización del poder adquisitivo del trabajo, y un entorno internacional donde los mercados y los acreedores manden; ellos no tendrán población a la que vender sus productos, ni crédito en condiciones razonables ni recursos humanos adecuados para sus empresas, ni seguridad en el país ni nada de nada.

    Saludos,

  34. sukoi-27 dice:

    @Pedro: Bien…no le voy a negar que estoy mas por la idea de que no existe la democracia en europa…mas que en alguna esquinita.
    Fíjese usted que hay paises europeos con constituciones similares a la española….intervenidos…y no se sabe por quien…ni como….ni por decisión de quien…
    Por no hablar de esos países europeos, padres de la democracia, que aún hoy conservan colonias.
    También podríamos hablar de los que practican o han practicado terrorismo de estado…
    Incluso de los que con triquiñuelas envían sus tropas a invadir o bombardear y asesinar en terceros países.
    Sobre la libertad en el interior de los mismos…habría mucho que decir….aunque aquí ya hay mas variables.
    En fin…que demostrar la falta de democracia en europa da para mucho y así como el socialismo es un camino, la democracia también. Por lo que decir un día…tenemos democracia y no hacer nada mas es un error garrafal en el que muchos han caído y cuyas consecuencias estamos pagando hoy.
    Yo no digo que vaya a asaltar el palacio de invierno….mas que nada porque no se dan las condiciones. Y explico porque no se puede….y porque con según quien no vamos a ninguna parte….porque lo que la clase media quiere es volver a ese pasado donde un fontanero era un gran empresario y cualquier asalariado especulaba con la vivienda.
    Lo que digo es que los de siempre no vamos a ir a que nos partan las caras para que todo el mundo tenga un coche,un piso, vacaciones en el caribe… y en febrero nos hayamos comido todo lo que producimos y el resto del año comamos del plato de los demás.
    Vamos….. que si la lucha es para volver a vivir en la burbuja…yo no voy.
    PD. Una constitución que no impide que se llegue a donde estamos no sirve de nada.

  35. sukoi-27 dice:

    @Red: Huy!! que le pasa don….le veo decantarse por la violencia? Expliquenos!! Si le place…

  36. Eugenio dice:

    Mientras el movimiento no adquiera conciencia de clase, al igual que el movimiento sindical y el político, no habremos avanzado nada. Podemos debatir cual es la mejor estrategia, si la política, la protesta o la armada. Podremos estar muy concienciados pero seguiremos siendo demasiados pocos. En esto se basa el éxito de los capitalistas o burgueses. Mientras no haya un asunción por parte de la mayoría de la población de su condición proletaria no conseguiremos cambiar las cosas.
    “Quiera el dios del cielo que la tortilla se de vuelta y los ricos coman mierda” Y con esto doy zanjado por mi parte el debate. Ahora me toca desde mi parcela seguir aportando mi granito de arena para que llegue algún día el Comunismo

  37. carlos marcelo acevedo dice:

    la no violencia no necesita justificacion para manifestarse se manifiesta de muichas maneras en la marcha multitudinaria hasta el paro activo y hasta la huelga general por tiempo indeterminado el que levanta su manita vacia frente a esos mozos de cuadra les esta mostrando que los enfrenta con las manos vacios frente a la prepotencia de sus armas y el que levanta la mano con su puño cerrado es un compañero igual pero si esta encapuchado y con una mochila de piedras no es lo necesita una revolucion no violenta y ahi muchas mas acciones no violentas todas eficaces el intento secesionista de cataluña es no querer transa con la troika europea y esa tambien es una accion no violenta,asi que no necesitamos mimguna justificacion para actuar no violentamente y apoyo a todos los españoles que intentar llevar adelante esta metodologia de lucha

  38. Es necesaria la violencia, solo gracias a las guerras es que el mundo ha evolucionado en todos los aspectos, sobre todo en la ciencia y en los temas de paz.
    Sería bueno un holocausto global, que muera la mitad de la humanidad. En el proceso morirán dictadores, rebeldes, mentirosos, prestamistas, deudores, pecadores y santos, pero toda esa sangre será el fermento para una nueva esperanza, una rebelde manera de pensar, de sufrir y crear.
    La humanidad siempre se ha comportado de esa manera: brutal, despiadado, egoísta, vanidoso, y no creo que en estas circunstancias decadentes del siglo XXI cambie en algo el instinto de dominación. Tal vez invente nuevas justificaciones para su maldad, o variables de las antiguas causas: democracia, libertad, unidad, etc, pero en esencia seguirá siendo la misma mierda (el ego). Recordemos la Franja de Gaza, Kosovo, Servia, los narco-terroristas de américa del sur, Inglaterra y las Malvinas, Irak, Pakistán, Osetia… y eso ha sido hace poquísimo tiempo.

  39. Red dice:

    @sukoi-27 Ojo, respuesta larga…

    ¿Explicar? Puedo intentarlo. Y decantarme es mucho decir. Lo que estoy es muy harto. Pero no sé. Aparte de que soy pacífico por naturaleza, la violencia siempre me ha parecido un último recurso que sólo puede tener sentido en casos de desesperación, sobre todo contra un sistema que tiene una capacidad de usar la violencia que supera a la de cualquier individuo. Y desde luego nunca apoyaría una violencia ciega e ineficaz que sólo sirve para dar excusas a las cargas policiales. Sin embargo, cuando continuamente estamos haciendo ostentación de nuestro pacifismo mientras la criminalización y la represión no hacen sino crecer… uno se harta.

    Por otra parte mi irónico comentario hablaba también de la democracia, y ojo, yo creo que soy demócrata aunque La Gaceta e Intereconomía piensen que he participado en acciones golpistas, nada menos. Creo que fue ayer mismo cuando lo oí en una tertulia: las movilizaciones del 25S son golpistas porque pretenden acabar con el gobierno. O sea, que una manifestación pacífica pidiendo la dimisión de un gobierno es un golpe de estado. En fin, se me hace extraña la democracia cuando algunos hablan de ella. Pienso si realmente conozco la democracia, y si puedo apoyar algo que desconozco. Y no hace falta que me vaya a los medios de comunicación más extremistas. Toda una institución como El País publicó el otro día esto. Se lo resumo: cuestionar la legalidad vigente o las instituciones del sistema es antidemocrático y muy peligroso porque lo mismo hicieron los fascistas y los nazis. Muy bien escrito y todo lo que quieran pero ese es el fondo de la cuestión: o estás con este sistema concreto, con estas instituciones y esta Constitución, o estás contra la democracia y por lo tanto con sus peores enemigos. Es una especie de fanatismo democrático del que hablo aquí (no sé si el artículo aclara un poco más lo que pienso o le liará aún más, en el caso de que tenga la paciencia de leerlo), y que desde luego no es algo nuevo, sino que ese artículo de El País refleja ideas muy viejas y muy comunes. Y lo curioso es que jamás he visto gente más preocupada por la democracia que los indignados, pese a las caricaturas. Se cuestiona la representatividad de las asambleas, como si estas pretendieran liderar la sociedad, como si fueran una especie de vanguardia, cuando lo que más se discute en dichas asambleas es cómo convencer al mayor número de personas posibles para que un día sea una gran mayoría la que pida un cambio.

    El caso es que el otro día pensaba que si tanto miedo tienen de derivas antidemocráticas entre el populacho, mejor harían en comprender que la democracia está muy bien, pero que si llega un punto en el que cada vez más gente tiene serias dificultades para sacar adelante a una familia dignamente, la probabilidad de que la parte de la población más desfavorecida diga “a tomar por culo la democracia” crece como consecuencia lógica. Que alerten a Europa, a los putos mercados, a todo el mundo: ojito, que en este continente surgieron todos los totalitarismos. Y que salven a la democracia… pero no poniéndose moralistas, sino convenciendo a la gente de que realmente el invento este de la democracia es una cosa buena. En ese sentido, cuanto más respetemos la democracia menos miedo damos.

  40. Jezabel de la Jungla dice:

    Por las buenas no hay nada que rascar, pero un enfrentamiento directo no es conveniente, la capacidad de un estado para esparcir represión es inimaginable. Correria la sangre por las calles. Prefiero la desobediencia y los sabotajes estrategicos, transportes, energia, comunicaciones, muchos, dispersos y a la vez, para que vayan de culo por toda la ciudad……por todo el pais. Tirar la piedra y esconder la mano. Sentarse frente a ellos a esperar que te ahostien, no me parece razonable, ni sensato, no me gustan los mártires.

  41. sukoi-27 dice:

    @Red: Vale….estoy de acuerdo con usted.

  42. sukoi-27 dice:

    Como dijo Robespierre…” queremos una revolución sin revolución”.

  43. Red dice:

    @sukoi-27: Pues en parte sí, don. En parte eso es exactamente lo que queremos. Y es normal: si pudiéramos cambiar el mundo a mejor pulsando un botón en un control remoto, sería genial. Lo malo es que las cosas no funcionan así.

  44. glicerio dice:

    Interesante propuesta-reflexion!
    Muy acertado…la comparto totalmente!
    Salud2!

  45. Marían dice:

    A Pedro:la violencia no es un principio programático en Lenin. Lo que hizo Lenin fue lo que hace el autor de este post: reconocer que la violencia es inevitable en alguna parte de un proceso revolucionario politico (abierta o soterradamente)Hay que recordar que el partido bolchevique participó en el sistema de Duma rusa tras la revolución rusa de 1905 (por muy defectuoso que fuera este sistema) Y es que Lenin abogaba por aprovechar cualquier grieta en el sistema, cualquier estrado. A los contrarios en participar en el sistema parlamentario les llamaba “fetichistas de la barricada”, del mismo modo que criticaba a los que creían que era posible llevar a cabo la revolución creyendo en la posibilidad de que ésta fuera del todo pacífica en cualquiera de sus fases.

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