Al poco tiempo de anunciarse por absoluta sorpresa -el presidente del PP y presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha conocido la noticia apenas unos minutos antes que los medios- la dimisión de Esperanza Aguirre como Presidenta de la Comunidad de Madrid y diputada autonómica, los partidos de la izquierda madrileña -IU y Equo- y el PSOE han solicitado la convocatoria de elecciones anticipadas.

En mi opinión es un error y una reclamación precipitada e imprudente. Quizás podían haberse tomado algunas horas para analizar si la convocatoria de elecciones es lo que mas le conviene a la gente de Madrid, y no quedarse en los cálculos cortoplacistas que sin duda están haciendo: unos, para entrar por fin en la Asamblea, y los otros, para incrementar su presencia, o incluso para entrar, por fin en un Gobierno de la Comunidad de Madrid, aprovechando la marea revuelta y el descontento con los recortes y las reformas.

No creo que lo mejor para las madrileñas y los madrileños sea la convocatoria de elecciones anticipadas. Es en el ámbito autonómico donde se están produciendo y probablemente van a seguir produciéndose buena parte de los recortes del estado del bienestar, unos recortes que son ineludibles, al margen del color político que gobierne, y que va a tener que ejecutar un gobierno autonómico estrechamente vigilado por hombres de negro que obedecen al Gobierno de Rajoy, que, a su vez, y más pronto que tarde, van a ser vigilados tambien por otros hombres de negro que obedecen a los hombres de paja de Merkel en Bruselas. Demasiados hombres. La Comunidad Autónoma de Madrid, como el resto de las comunidades autónomas, son cada vez menos autónomas y más encargadas de ejecutar simplemente las órdenes de “los mercados” esos que llegan vía Madrid desde Bruselas, París y Berlín. Los independentistas catalanes y vascos se han dado cuenta de esto, y hacen bien en querer librarse de ese peso muerto que es España´78. Madrid debería hacer lo mismo, porque los gobiernos autonómicos, sean de un color u otro, tienen muy pocas posibilidades de desobedecer estos mandatos, y desde luego, ninguna de obviar los recortes en servicios sociales que se nos están queriendo imponer.

Por esta razón, ahora mismo, a los madrileños les va a cambiar la vida muy poco que gobierne el PP, el PSOE o incluso una coalición de la izquierda con el PSOE, por lo que no cabe más remedio que pensar que quienes piden elecciones, lo que hacen es calcular si pueden o no entrar por fin en el Gobierno o al menos aumentar, o inaugurar, su representación institucional.

Pero hay alguna razón más. Igual, a quien le convienen las elecciones adelantadas, no es a la izquierda, ni al PSOE, sino al PP o a la propia Esperanza Aguirre. En la dimisión de la Presidenta hay una cosa clara y segura: no se debe a razones de salud, diga lo que diga, ni a razones personales. Si así fuera, habría negociado el momento con la dirección de su partido y con el presidente del gobierno, y no se habrían enterado éstos 20 minutos antes que lo medios. Se trata de una dimisión sorpresa, y sorpresa para todos. Es evidente que hay razones políticas detrás.

Así que sólo se me ocurren dos razones: la primera, que todo esto es el preludio de un gobierno interino o en funciones que convoque elecciones anticipadas… para perderlas. Si, para perderlas, y que sea la izquierda la que se queme gestionando lo que se avecina: la bancarrota de la Comunidad de Madrid -además, le echarán en cara al nuevo gobierno de izquierdas esa bancarrota, así de sinvergüenzas son- y los recortes que quiera o no, sea de derechas o de izquierdas, va a tener que hacer el Gobierno Regional.

La segunda posibilidad es que Esperaza Aguirre permanezca en esa segunda fila que dice durante unos meses, y reaparezca después como nueva esperanza del PP tras la autocombustión de Rajoy, o incluso como “lideresa” de un nuevo partido de derechas, desacomplejadamente neoliberal, en UPyD, de la mano de Cascos, o con cualquier otra fórmula.

En ninguno de estos casos las elecciones anticipadas van a mejorar la situación de los madrileños. Y además, al PSOE y a los partidos de la izquierda, no le convienen las elecciones, más que desde un punto de vista pacato y cortoplacista: es su crisis, que la gestionen ellos. La izquierda, lo que tiene que hacer ahora es incendiar la calle y socavar las bases del régimen.

Dicho lo cual, les digo también que es muy posible que me equivoque. Aunque eso lo supondrán ya ustedes.