Somos un grupo de empresarios y empresarias, profesionales libres y personas que trabajamos de manera autónoma, que estamos muy preocupados por el cariz que está tomando la marcha de la crisis en nuestro país y en otros países de Europa. Creemos que nuestros gobiernos están cediendo a la tentación de cargar el pago de la factura de la salida de la crisis a quienes son sus principales víctimas, y ello mediante un proceso de destrucción de un patrimonio común que deberíamos considerar como la mayor riqueza de nuestras sociedades avanzadas: el estado del bienestar, como garante de nuestros derechos sociales, civiles, económicos y políticos.

Somos empresarios y empresarias, y por lo tanto somos partidarios de la creación de riqueza, pero también somos ciudadanos y ciudadanas, y por ello, somos partidarios de que la riqueza se reparta mediante un sistema fiscal progresivo y justo y a través de la intervención económica y de la acción social del estado. Creemos en la intervención del estado en la economía y no somos partidarios de que el mercado se regule por sí sólo. En consecuencia, opinamos que los gobiernos europeos nos están conduciendo al peor de los infiernos.

Queremos trabajar mano a mano con nuestros empleados y empleadas, con nuestros proveedores y con nuestros clientes. No somos tan inocentes como para creer que en este contexto económico y político no hay lugar para el conflicto e intereses enfrentados entre empresarios y trabajadores, pero creemos que ese conflicto no debe poner en juego logros que son conquistas históricas, como el estado del bienestar y, en especial, una serie de servicios sociales que eviten que cualquier persona pueda quedar desamparada, o no tenga acceso a derechos básicos como la educación, la formación, la vivienda, la cobertura por desempleo, o la salud.

El Gobierno de España, y otros gobiernos europeos, están actuando para destruir todos esos derechos sociales, económicos y políticos de los que nuestras sociedades avanzadas han disfrutado hasta hoy, gracias, principalmente a las luchas de de los trabajadores. Y esa amenaza nos preocupa mucho como trabajadores, como ciudadanos e incluso como empresarios.

Quienes apoyamos esta iniciativa consideramos que las políticas económicas del Gobierno de la Nación son injustas y están dictadas por el egoísmo de aquellas empresas y empresarios, grandes o pequeños, que creen que un estado débil es beneficioso para sus intereses. No podemos permanecer impasibles ante unas políticas que se hacen contra los intereses de los trabajadores y las trabajadoras que cada día contribuyen al bien común.

Por todos estos motivos, el 29 marzo muchos de quienes ponemos hoy en marcha esta iniciativa cerramos nuestras empresas en señal de apoyo a los trabajadores que realizaron una huelga general contra la última reforma laboral del Gobierno. Hoy sabemos que esa reforma laboral no sólo no ha contribuido a crear empleo, sino que ha facilitado la precarización del existente y ha rebajado el poder adquisitivo de los trabajadores y las trabajadoras del sector privado, dando el pistoletazo de salida para las agresiones salariales y laborales que están sufriendo en estos momentos los empleados públicos.

Hoy, salimos de nuevo a defender una huelga general, en esta ocasión convocada en varios países europeos, contra una escalada de recortes económicos, sociales y quizás hasta políticos que amenazan con acabar con el estado del bienestar, al menos tal y como lo conocemos. Por eso, anunciamos que, como hicimos en marzo, el 14 de noviembre, cerraremos nuestras empresas y secundaremos la huelga general.

+ info: empresarioscontralosrecortes.com

Venga... meta ruido por ahí