Hoy les traigo una receta rusa, rusa, rusa. Me la enseñó mi profesora de la bella lengua de Lenin y Trotsky hace tres años, y desde entoces, todos los inviernos la hago varias veces. Es muy sencilla, muy contundente y muy rica.  La manera de preparar el schi es la siguiente: se presentan ustedes ante su carnicero de confianza y le piden un kilo de morcillo, bueno, gelatinoso, jugoso, y un par de trozos de espinazo salado de cerdo, mejor carnosito, no sólo hueso, para que luego haya enjundia. Después acuden a su verdulero de confianza y le piden con mucho respeto una rama de apio, un repollo (kapusta, que dicen los rusos), una cebolla gorda (luk), un par de zanahorias gorditas también (markov), un par de tomates bien rojos (pomidor) una patata mediana (kartoshka) , y nada más. Yo, al último shi que he hecho -ayer mismo, el de la foto- le he puesto en lugar de un repollo, medio repollo y media lombarda, pero ha sido una aportación mçia a la raceta.

Deben ustedes tener en cuenta que les va a salir una gran cantidad de sopa. Tendrán para cuatro o cinco días, pero no importa: cuanto más tiempo pasa, y cuanto más cuece y recuece en el  fuego, más rica está. El primer paso es hacer un rico caldo con el morcillo, los espinazos -previamente lavados para quitarles el exceso de sal- y el apio. No le pongan sal al caldo. Si acaso, lo corrigen al final del todo. Mientras se hace el caldo, pican lo más finamente que puedan el repollo, las zanahorias, los tomates, la patata y la cebolla. Cuando el caldo está hecho, sacan la carne y la reservan, y ponen a hervir en el caldo las verduras picadas. Deben hervir hasta que estén blanditas y comestibles, pero  cuanto más tiempo hierva, más rica estará la sopa. Como ya les he dicho que saldrá mucha, no duden en calentarla durante un buen rato toda ella cada vez que vayan a comer un plato, porque el conjunto irá ganando. La manera de proceder con las carnes es la siguiente: sacan del hueso del espinazo toda la carne que puedan, la cortan en trocitos y la ponen en la sopa cuando ya está hecha. En cuanto al morcillo, pueden ustedes elegir entre cortarlo en grandes trozos e incorporarlo a la sopa, desmenuzarlo e incorporarlo a la sopa, o comérselo con aceita sal y pimienta, una vez frío, que bien rico está, o a la gallega, con aceite y pimentón.

Los rusos, para acompañar el schi, y para muchas cosas más, utilizan la smetana, que es una especie de crema agria. Yo la hago en casa cortando nata líquida con unas gotas de limón. Se sirven ustedes un plato de sopa, y ponen en medio una buena cucharada de smetana. Cosa rica.

Si la prueban, ya me dicen.

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