Oigan, verán, ayer, me enfadé porque detecté en el twitter una bandada de cobardes escondidos tras sus nicks que se dedicaban a, amparándose en un insulto a Esperanza Aguirre, intentar linchar a otra persona mediante menciones injuriosas y cobardes, y de paso defender a la expresidenta. Entre los tales falangistas -que por lo que he visto después actúan siempre en comandita y acosan directa e indirectamente en la red a sus víctimas- me sorprendió encontrar a uno que no era precisamente anónimo, sino alguien de quien me dijeron un día con respeto reverencial que se trataba de una persona muy admirada en el 15M. Me sorprendió y quise averiguar si era él realmente. Lo era. Después, me encontré unos vídeos en los que que éste respetado activista hablaba en nombre del pueblo -un pueblo al que no representa y que no le ha autorizado para ser su portavoz- con enorme desprecio, sectarismo sin límites y gran prepotencia, sobre algunos de los diputados a los que otros falangistas -estos infiltrados en la manifestación convocada hace unos años ante el Parlament de Catalunya  para tratar de impedir la aprobación de los presupuestos- habían agredido con gran violencia física y verbal, unos diputados, que se han distinguido por su apoyo al movimiento que agita nuestras calles y plazas desde hace unos años.

Me habían hablado de este sujeto con respeto reverencial, pero también me habían dicho que era uno de los principales sostenes del discurso contra los políticos en Cataluña, así que escribí un inocente twit, porque me parece que el discurso contra la politica desde la izquierda es suicida. El twit es éste:

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Al poco rato, tenía al falangista encima pidiéndome explicaciones. En principio con buenas maneras. Se las di, y comenzó un debate que, poco a poco se fue tensando y acabó con su partida de camisas azules revoloteando en mi entorno. Como estaba de buen humor, me rei de ellos.

En la medida en que la tensión aumentaba, alguien trato de mediar. Por una parte, me decían que era una persona muy comprometida en causas de la más diversa índole. Quizás, no lo dudo. Don Ramiro Ledesma también lo era, y por cierto, procedía de filas anarquistas. Por otra parte, me decían que  el respetado camarada es el “BIEN”:

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Bueno, pues vamos a hablar ahora de ese dechado de virtudes. Esta mañana, mientras me desayuno, rememoro la escaramuza:

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Al poco rato, mi telefono empieza a hacer tilin tilin tilin. Miro, y me encuentro con esta lista de mensajes personales que ven ustedes a continuación. Tomé la precaución de hacer la foto, e hice bien, porque el falangista éste, que es un trozo de pan, pues ya los ha borrado. Conservo también las notificaciones que manda Twitter de cada mensaje personal, así que no hay cuidado con perderlos. Mire, miren, y pinchen en la imagen para poder leer los textos. Lamento lo artesanal de la captura de pantalla, pero estaba quedándome sin bateria en el telefono y no queria arriesgarme.

Yo, de esto saco unas cuantas conclusiones, de menor a mayor importancia:

1.- El tal @Hibai_, por muy respetado que sea en ciertos círculos vinculados al 15M es un sujeto de una catadura moral prácticamente inexistente, probablemente un pistolero peligroso, violento, barriobajero y de hábitos falangistas, como se puede comprobar. Espero que esto saque de su espejismo a quienes le consideran el BIEN o alguien muy entregado a la causa.

2.- Parece que @Hibai_ confirma con sus amables mensajes que hay en el “movimiento” grupos muy violentos de falangistas y neonazis infiltrados agitando las aguas, provocando a la gente y finalmente amenazando con palizas.

3.- En el caso probable de que el punto anterior sea erróneo, y no sean falangistas sino simples extremistas, la cosa es más grave, porque nos habla de la degradación moral de gente de nuestras filas que, convencidos de que tienen razón y con una superioridad moral preocupante, creen que pueden actuar desde el anonimato para, en grupo y con prácticas calcadas de las fascistas, acosar, insultar y organizar linchamientos como hacen habitualmente con aquellos cuyas ideas no les gustan. No sé, a mí, como simpatizante del movimiento 15M y participante en muchas de las acciones que convocan, me preocupa y me inquieta mucho que pueda haber abogados del “movimiento” que hayan “partido más piernas” que mis amigos reformistas, que, supongo, al ser personas decentes, pues no habrán partido nunca una pierna que no sea suya.

Venga... meta ruido por ahí



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