A diferencia de los bomberos, los cerrajeros, los médicos, los profesores, y últimamente incluso los notarios, los policias se están distinguiendo en esta crisis como un cuerpo de funcionarios especialmente odioso y posicionado frente a los intereses de la gente. Se aplican con denuedo en la represión de la disidencia, y en la ejecución del robo decretado por los banqueros y el Partido Popular. Su celo represor es de tal calibre que incluso en ocasiones se confunden unos a otros y se autoreprimen.

Son completamente refractarios a cualquier compromiso con los más afectados por la crisis. Igual que los bomberos o los cerrajeros desobedecen las órdenes que les pretenden obligar a expulsar a la gente de sus casas, los policias pueden desobedecer la orden que les dan de detener disidentes, apalear manifestantes o expulsar a familias desamparadas de sus hogares. Desobedecer órdenes injustas es un derecho y una obligación ciduadana, y los policias, que son ciudadanos, han tomado su decisión: no desobedecer esas órdenes injustas e ilegítimas y posicionarse del lado de los enemigos del pueblo.

Por eso, quienes con nuestros impuestos pagamos los sueldos a estos funcionarios que parece que se consideran nuestros enemigos, exigimos a los Ministerios del Interior y de Hacienda que apliquen con el máximo celo posible los recortes en el Cuerpo de Policia, y que rebajen los sueldos hasta el Salario Mínimo Interprofesional, así como aumente las jornadas, elimine pluses, horas extraordinarias y cualqueir otra mejora salarial a estos funcionarios.

He puesto en marcha una petición en Change.org para que, por los motivos antedichos, se apliquen severos recortes salariales y sociales a la Policia. Fírmenla.

Venga... meta ruido por ahí