13833561275545c3Podemos conseguir que el ayuntamiento de Madrid sancione a las empresas que quieren convertir a los trabajadores y trabajadoras de la limpieza en esclavos, dejando sus salarios entre 600 y 700 euros, obligándoles a trabajar 5 horas más a la semana y despidiendo a 1.100 de ellos. Según los contratos que estas empresas tienen firmado con el Ayuntamiento de Madrid, deben responder en menos de dos horas a los avisos que se reciben, y de lo contrario, serán sancionadas. Por eso, no toleremos ni una sola papelera rota o rebosante, ni un contenedor fuera de sus sitio, ni un montón de basura, ni una pintada. Al más mínimo rastro de suciedad avisen al 010 y pidan que acudan a limpiarlo. Sean recurrentes. Si los servicios de limpieza no acuden a tiempo y tienen oportunidad, vuelvan a llamar y traten de que les den algún número de registro o de parte de incidencia, para poder hacer un seguimiento. Pero sobre todo, muchas llamadas. De esta manera, y dado que el 100 por 100 de los trabajadores que no están asignados a los servicios mínimos, no están acudiendo a sus puestos de trabajo, saturaremos el servicio y conseguiremos que se sancione a las empresas explotadoras, que son Valoriza-Sacyr, OHL y FCC.

Ellos y ellas están haciendo una huelga que, si ganan, será un precedente importante de cara a futuras luchas contra la reforma laboral que ha eliminado derechos políticos de los trabajadores conseguidos con huelgas y luchas anteriores. Todos nosotros, ciudadanos y ciudadanas, trabajadoras y trabajadores tenemos que apoyarles en lo que podemos.

Por eso, enmierdemos la ciudad y reclamemos a la alcaldesa cochina, Ana Botella, que la limpie.

¡A las marranadas!

Venga... meta ruido por ahí