Campañitas antisindicales, esquiroles y huelga de limpieza

Posted · 6 Comments

1455068_10151824864091848_1947790158_nEsta mañana me han acusado de participar en “campañitas antisindicales” por presionar a través de una serie de twits a los sindicatos CCOO y UGT para que adopten una postura más agresiva que la que tienen ante la posibilidad de que los trabajadores de TRAGSA sean obligados por la empresa a limpiar las calles de Madrid, extremadamente sucias como consecuencia de 11 días continuados de huelga de limpieza viaria. Nada más alejado de la realidad. Los sindicatos son organizaciones públicas, y por lo tanto, están sometidos a la crítica ciudadana. Pretender que esas críticas no se pueden hacer en público o que hay que articularlas por alguna vía orgánica es sencillamente impresentable, lo primero, por antidemocrático, y lo segundo por limitar la libertad de expresión a quienes no estamos sindicados, en mi caso, no por voluntad propia, sino porque no me admiten en el sindicato de mi preferencia, que es CGT, y al que me gustaría afiliarme.

Por eso, hay que distinguir la crítica legítima y democrática que los ciudadanos y los trabajadores hacemos a los sindicatos, estemos o no sindicados, del acoso al que les somete la derecha, que no tiene el objetivo de mejorarlos o impulsarlos a actuar mejor, como es mi caso, sino de destruirlos y deslegitimarlos ante la opinión pública para desarmar a los trabajadores. Esta mañana, lo que yo he intentado es contribuir a que sea más contundente la actitud de los dos grandes ciudadanos, CCOO y UGT, ante la posibilidad de que el Ayuntamiento de Madrid finalmente sustituya a los barrenderos en huelga por esquiroles con la intención de reventar la huelga.

Nos encontramos ante un ataque sin precedentes y extremadamente duro a los derechos políticos de los trabajadores como clase. Quizás no sea el primero, pero sí es el que ha resultado más visible, por su magnitud y porque ha tenido como consecuencia una huelga contundente y decidida en los servicios de limpieza de Madrid que ha puesto a la capital en una situación casi insostenible a la que Ana Botella y las empresas contratistas pretenden responder con ilegalidades manifiestas y comportamientos autoritarios.

Pero no estamos ante una polémica política de hemiciclo. Estamos ante una lucha real de 6.000 trabajadores que se encuentran ante la disyuntiva de que, o son despedidos, o les reducen el salario un 43 por ciento (de unos 1.000 euros a 600), y les imponen cinco horas más de jornada laboral. 6.000 trabajadores que no tienen claro si van a poder seguir alimentando a sus hijos la semana que viene. Si no ganan la huelga o llegan a un acuerdo, el lunes les despiden y masacran sus ya de por sí miserables condiciones de trabajo. Por eso, no se puede permitir que hoy, el Ayuntamiento de Madrid, en fraude de Ley, sustituya a los trabajadores en huelga por empleados de otras empresas, sean estas la pública TRAGSA, o una ETT encargada por TRAGSA de contratar a 200 esquiroles.

Como trabajador y como ciudadano, además, soy consciente de que lo que les está ocurriendo hoy a los trabajadores de las empresas contratadas para la limpieza de Madrid, ya ha ocurrido antes -aunque no ha sido tan visible- y seguirá ocurriendo en el futuro: de hecho, los propios trabajadores de TRAGSA, que se han negado prácticamente en bloque a sustituir a los huelguistas, están ya en el punto de mira, con un ERE cercano. Por eso, creo que la huelga de limpiezas de Madrid no afecta sólo a los trabajadores de las empresas contratadas, sino que nos afecta a todos: el calado y el apoyo social que tienen los barrenderos debe ser utilizado para recuperar la conciencia y la unidad. Porque hoy les ha tocado a ellos, pero en el futuro cercano les va a ir tocando a otros. Pero todos, de una forma u otra estamos viendo desaparecer nuestras condiciones de trabajo y minorarse nuestros salarios en este proceso que se fundamenta en una reforma política encaminada a laminar los derechos políticos de los trabajadores como clase para dejarnos inermes, incluyendo la deslegitimación de los sindicatos que, naturalmente, rechazo. No nos extrañe que se plantee próximamente una ley de huelga extremadamente restrictiva.

Ganar la huelga de las limpiezas de Madrid es vital para los trabajadores amenazados por el ERE y las reducciones salariales, pero es crucial para el resto. Su desenlace va a sentar un precedente importante. De ahí que piense que los sindicatos mayoritarios se deben comprometer con ella hasta el punto de asegurar que no puedan trabajar los esquiroles contratados, aunque sea mediante medios ilegales o contundentes. Porque no basta con denunciar en los tribunales la contratación de TRAGSA -eso se solventará, probablemente a favor de los trabajadores, dentro de unos años- sino que hay que evitar efectivamente que esta noche salgan los camiones de TRAGSA a la calle.

El estado no es neutro. El gobierno ha alterado las reglas del juego, dejando inermes a los trabajadores, y aún así, esta noche pretenden, en claro fraude de Ley, sustituir con trabajadores externos y contratados al efecto a los huelguistas. La Ley no nos garantiza nada. No hay garantías, no hay democracia social.

No podemos acatar una ley que nos lleva al sometimiento y a la miseria.

6 Responses to "Campañitas antisindicales, esquiroles y huelga de limpieza"
  1. Buenas noches Don,

    Hoy no tengo prácticamente nada que rebatir a su escrito. Llevo siguiendo sus tuits toda la semana y fuera de sus habituales y graciosos exabruptos los podría haber retuiteado todos.

    Creo que los poderes públicos no pueden permitir que la basura se acumule, es su deber no hacerlo. Podría haber infecciones, plagas u otras situaciones. En una situación normal probablemente entendería que el ayuntamiento de Madrid estirase la ley para buscar una solución.
    Pero no estamos en una situación normal. Hoy asistimos en España y en prácticamente todo el mundo a una guerra de clases que ha iniciado el capital internacional contra las sociedades para quedarse con una parte del pastel todavía mucho mayor. Y esta guerra es lo urgente y lo prioritario, es lo realmente importante y por tanto creo que todo debe someterse a ella, por lo menos en teoría. Así pues no se puede permitir de ninguna de las maneras que la empresa concesionaria y el ayuntamiento de Madrid se salgan con la suya.

    Ahora, he dicho “en teoría” porque creo que nos vamos a encontrar ante una situación muy complicada a partir de mañana como las cosas vayan como parece que van a ir.
    Si la ETT contrata al final los 200 trabajadores sustitutos para limpiar Madrid preveo que va a haber conflicto. Los trabajadores en huelga seguramente intentarán boicotear a la ETT y a los trabajadores temporales. A los trabajadores temporales se les llamará esquiroles, vendidos y cualquier otra cosa.
    Y ahí está mi conflicto. ¿Qué debe hacer un trabajador en paro que no ha podido ponerle encima de la mesa a su hijo un filete de ternera en los últimos meses? ¿Se le puede exigir que no acuda a la oferta de la ETT por “conciencia de clase”? ¿Es un esquirol por verse sometido al servilismo del paro y la pobreza?

    Cuidado, no son preguntas inocentes. Intuyo que la tendencia del foro va a ser llamarles esquiroles y revienta huelgas pero yo no me atrevo a eso. La necesidad es terrible y yo no puedo llamar traidor a alguien por la humana necesidad de ganar dinero para poder vivir dignamente.
    Eso no quiere decir que se les deba permitir trabajar, no. La guerra es lo primero, hay que ganarla. Pero eso es una cosa y otra es no entender a la gente que acudirá a esa oferta de trabajo ni entender su situación ni pensar que su reacción no es humana.

    El capitalismo es un sistema perverso porque enfrenta a todo el mundo. Este triste espectáculo del enfrentamiento de trabajadores que me temo que vamos a ver no va más que otra prueba de esta “guerra de los pobres” en la que nos han metido y de la naturaleza del sistema económico.
    El capitalismo también enfrenta a los empresarios ojo. De hecho hay un ejercicio muy interesante que es analizar cómo empresas que dependen del consumo están bajando el sueldo a sus trabajadores y despidiéndolos. Esa actitud, extendida a todas las empresas, mata el consumo y hace a la empresa inviable pero la empresa aún así lo hace, y lo hace porque también hay una guerra de empresas en este sistema.
    Los únicos que no hacen guerra en el capitalismo es el oligopolio, porque este domina la teoría de juegos y sabe maximizar el beneficio del grupo. Pero bueno me estoy yendo por las ramas.

    Saludos,

  2. @Dabitxopiston dice:

    Contundente y muy claro. De acuerdo al 99%. El famoso estribillo de que las críticas se hacen en privado ha llevado al bisindicalismo a ser lo que es, dos agencias de servicios al asalariado que pegan o reculan en función de unas variables que no siempre se muestran claramente en público. Son conocidísimos los casos de firma de EREs a cambio de salvar a los suyos, el caso sucedido con la empresa Koxka de Iruña es un caso muy claro en que CCOO,UGT y la propia empresa negociaron quitarse de encima a los afiliados a los sindicatos más o menos combativos, en este caso LAB, ELA y ESK. Y no me invento nada, tras años de pelea el Tribunal Supremo sentencia que hubo persecución sindical, aquí tenéis el vínculo http://www.noticiasdenavarra.com/2013/10/02/economia/el-tribunal-supremo-ratifica-la-sentencia-contra-koxka-por-discriminacion-sindical A veces se firman EREs a cambio de pasta. El tema de los EREs de Andalucía ha sido un secreto a voces durante años, otra cosa es que el sistema quiera hundir al PSOE, al bisindicato (Roma no paga a traidores) y salpicar de paso a IU. Por ello la crítica es más que necesaria, al menos para dar oxígeno a esa parte de la afiliación que es honrada (que existe y lo sé de primera mano) y que realmente está peleando en calle y empresas para que la clase obrera de este país deje de hundirse en la mierda que nos ha trído el bipartidismo de la segunda restauración monárquica.
    Viva la lucha. Viva la huelga

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.