#PrimariasEQUO |  Elecciones Europeas 2014

Es muy poco probable que vote a EQUO en las elecciones europeas. Mi intención -aunque no tengo claro si voy a poder hacerlo- es votar a Izquierda Unida. Por varias razones, entre las que no resulta baladí que es mi espacio ideológico y político natural, aunque en los últimos años me haya alejado de ella abandonando la militancia; por otra parte, y sin despreciar aportaciones de otras fuerzas políticas, también es importante para mí, al menos en esta ocasión, y tal y como están las cosas, dar mi voto a una fuerza política que real y sinceramente lleva entre sus objetivos la superación mediante la ruptura política del actual estado de cosas, el enfrentamiento radical a los recortes no sólo económicos y sociales, sino también políticos, y un planteamiento crítico con el actual entramado político e institucional europeo desde posiciones de radicalidad democrática y transformación social. No creo que Izquierda Unida sea la única fuerza política que encarna estos valores, igual que sé que no toda Izquierda Unida los comparte. Pero sí es la fuerza política que siento más cercana, y aquella en la que deberíamos concentrar el voto si finalmente presentara candidaturas cuyas caras no desmintieran el discurso.

Sin embargo, no es seguro que vaya a votar a Izquierda Unida. Y eso es porque las personas sí importan, y no sólo los programas, los discursos o los partidos en sí. Un programa electoral puede ser cuadrado, perfecto e intachable, el discurso del partido puede serlo también, pero si las personas que lo han de encarnar no proporcionan credibilidad, no sale la ecuación. Por decirlo más claro: no voy a votar candidaturas encabezadas o conformadas por personas que no me inspiran credibilidad. Y hay un peligro muy grande de que Izquierda Unida presente candidaturas que para mí no son presentables y a las que no podría apoyar. No voy a decir nombres, porque no se trata de molestar a nadie, ni de convertir este planteamiento, que es político, en personalista. Si diré, en cambio que en Izquierda Unida, tanto entre sus bases como entre sus dirigentes, tiene personas que me generan una gran credibilidad y que creo que serían magníficas candidatas y candidatos así como parlamentarios. Pero también creo que estas personas tienen muy pocas posibilidades de aparecer en la candidatura más allá que en puestos de adorno o pura cosmética.

Por los motivos que sean, y que no voy a entrar a valorar, Izquierda Unida no quiere convocar elecciones primarias para conformar su candidaturas, es decir, no da voz a los posibles y potenciales votantes para que nos pronunciemos acerca de las candidaturas a las que nos gustaría apoyar. No voy a entrar a decirle a IU si debe o no hacerlo: ya no soy militante y eso es algo que deben decidir ellos. Lo que si hago es constatar que, al parecer, piden a los votantes que tengamos fe ciega en sus procedimientos de elección y nos exigen que aceptemos de manera acrítica lo que se nos presenta. El hecho, sin embargo es que yo no puedo hacer absolutamente nada para garantizarme una candidatura de IU que me parezca presentable. Sólo me queda, por eso, esperar a ver qué candidatura presentan y decidir entonces, en función de ese criterio y de otros como alianzas, programa, discurso…

Por otra parte, hay otra formación en la izquierda con la que no me siento tan cómodo ideológicamente y cuya ubicación en el espectro político europeo me produce un moderado rechazo. Es EQUO y es mi segunda opción de voto, ya que creo que, al margen de sus alianzas europeas, también tiene entre sus señas de identidad la transformación social y la superación de la crisis por la vía social, además de personas que encarnan perfectamente esos valores, por su trayectoria y por su trabajo político y social, sin desmentirlos lo más mínimo. A diferencia de Izquierda Unida, EQUO sí me va a permitir, como simple simpatizante, ya que también abandoné hace unos meses la militancia en la formación, intervenir en el proceso de conformación de sus candidaturas. Es decir, sí voy a poder intentar garantizarme candidaturas presentables en EQUO, y por eso, en los próximos días voy a inscribirme para participar en las elecciones primarias abiertas que la formación ecologista ha convocado para conformar su candidatura europea para 2014.

Quienes en otras formaciones se oponen a las elecciones primarias abiertas a los simpatizantes suelen argumentarlo en que ello podría provocar oleadas de votos de no militantes y ni siquiera simpatizantes del partido para alterar las candidaturas, o en que el que quiera participar que se afilie, obviando que, habitualmente, tampoco hay primarias internas. Ello revela dos cosas: la primera, que les dan miedo sus propios votantes y simpatizantes, y la segunda que no tienen en realidad voluntad de abrirse a las demandas sociales de mayor democracia y participación. EQUO supera ambas resistencias y me convoca, como simpatizante, incluso como difícil votante potencial, a que contribuya a conformar sus candidatura. Se lo agradezco, y voy a participar.

Si son ustedes personas de izquierdas o progresistas, les animo, además, a que participen también en esas primarias, porque debemos garantizarnos candidaturas presentables.

Venga... meta ruido por ahí