La culpa no la tiene el liberalismo

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liberal500En la frenética carrera de Madrid por elegir un Alcalde peor que el anterior,  Ana Botella es una apuesta inmensa. Su incapacidad en la gestión, su soberbia y su caradura son comparables a su mal gusto con los hombres. En su defensa solo cabría el hecho de que recibir una administración de manos del político más manirroto de la democracia complica los resultados. Pero como ella misma perteneció a su equipo, ni eso le queda. O el PP ficha a Mariló Montero o creo que van a romper su tendencia creciente de incapacidad.

Esta semana ha vuelto a ser actualidad por una frase que cuesta repetir ” la ideología del PP es la que más progreso ha traído”  No es su peor frase, pero seguramente esté en el top ten. Y digo que no es la peor porque solo miente en uno de los dos argumentos: Es cierto que el capitalismo, la libertad de mercado y el respeto por la propiedad privada han traído los mayores niveles de desarrollo de la historia de la Humanidad. Pero esa historia la trataremos otro día porque ya estoy viendo que su presión arterial, querido lector, ha subido demasiado. Prefiero contarles hoy por qué el PP no tiene nada que ver con el liberalismo y lo que realmente defiende es un modelo económico socialdemócrata.

  • El gasto público español corresponde casi con el 50% del PIB de todo el Estado. No solo no ha intentado reducir esa aportación, es que cada vez que gobierna, ese porcentaje crece.
  • Practica políticas de subvención pública activamente. Es probable que sus políticas de subvención no sean las que usted querría que se hiciesen, pero eso solo les diferencia de la izquierda en el objetivo, no en el modelo.
  • Nunca ha promovido procesos de reducción de estructura política ni de burocracia. Instituciones anacrónicas e inútiles como el Senado, las Diputaciones provinciales, Cabildos o los miles de Ayuntamientos incapaces, no solo se han mantenido, han crecido significativamente. Además cada año se publica un millón de folios entre BOE y Boletines de Comunidades Autónomas. UN MILLÓN.
  • Al igual que el PSOE, pretende que no exista ningún tipo de separación entre poderes. El ejecutivo, legislativo y judicial se confunden y mezclan haciendo que los tres dependan de las decisiones tomadas en las calles Génova y Ferraz. De hecho gracias al sistema de subvenciones ocultas que practican, intervienen directamente sobre los medios de comunicación haciendo que dependan de ese ingreso y puedan así controlarlos.
  • Se han socializado las pérdidas de la banca cuando las ganancias fueron privadas. Los políticos han rescatado a la banca pública (esa que ahora se solicita de nuevo) que ellos mismos crearon, gestionaron y de la que se aprovecharon durante años.
  • En gasto nominal y aún sin contar con la recapitalización de la banca, estamos en niveles de gasto de 2008. No, no hay ningún tipo de austeridad. Se sigue gastando a manos llenas y sin control.

En los 2 años de gobierno que lleva el PP no ha tomado una sola decisión liberal. NI UNA. Así que cuando se acuerden del desastre que es España, por favor, no le echen la culpa al liberalismo.

39 Responses to "La culpa no la tiene el liberalismo"
  1. Pedro Fresco dice:

    Buenos días Don JJ,

    Veo que este artículo tiene algo más de chicha que el anterior, y también está bien para comenzar a ver de qué “va” usted, es decir, qué percepciones del mundo se aferra usted dentro de eso que se llama “liberalismo” y que parece abarcar a las más distintas personas que nada tienen que ver unas con las otras. Usted dirá que, por supuesto, liberalismos solo hay uno y ese es el suyo, que es exactamente lo mismo que diría un libertarian, un liberal-conservador, un liberal-progresista o cualquier otro de sus compañeros de definición. En fin, con la “izquierda” pasa lo mismo.

    Tiene usted razón en una cosa: Se observan unos modos políticos tristemente similares entre lo que dice ser un partido social-demócrata (POSE) y otro liberal-conservador (PP).
    Ahora, usted llama a eso socialdemócrata. Yo, en cambio, lo llamo neo-liberal. Podría parecer que al final esto es un problema de definiciones y que no hay más que un cambio de palabra, pero esto no es así. No es una palabra, llamar socialdemócrata a todo lo que existe en la gobernación en España implica una serie de cosas muy peligrosas que no me resisto a hacerle ver.

    Para empezar hay un problema evidente de desnaturalización de la realidad. Yo nunca he tenido claro si los “liberales” económicos creen que los demás somos tontos o si en cambio se creen realmente estas cosas, pero por deferencia a usted pensaré lo segundo.
    La cuestión es que a ustedes les parece que hay un alto gasto público y un alto porcentaje del PIB que gestiiona el estado, y por eso nos quieren colar que la política del PP o el PSOE es “socialdemócrata”. Por si no quedase claro dice en un momento: “Es probable que sus políticas de subvención no sean las que usted querría que se hiciesen, pero eso solo les diferencia de la izquierda en el objetivo, no en el modelo”.
    Yo no don JJ, aquí nos hace usted una pirueta que no le puedo pasar. Para usted lo que define una política socialdemócrata parece ser que es el gasto público, es decir, el uso del estado, su implicación en la economía y el PIB que maneja. Y esto es absurdo. Lo que define una política socialdemócrata (entiéndase más o menos de izquierdas) es EL OBJETIVO de ese gasto público, es decir, el uso de ese gasto público el reducir las desigualdades y en articular un estado social.
    Porque si al final lo que define un estado socialdemócrata es el gasto, entonces el Sr.Ronald Reagan con su elevadísimo gasto militar resulta que es tan socialdemócrata como el señor Olof Palme, con su elevadísimo gasto social. Y esto, don JJ, no tiene ningún sentido.
    ´
    Si usted hace esto, es decir, equipara objetivos y gobiernos absolutamente distintos por el hecho de que usen la maquinaria del estado de una manera parecida, entonces al final difumina usted las diferencias entre lo que es un liberalismo-conservador y lo que es el socialismo.
    Porque socialismo es socialismo cuando hay un objetivo socialista, es decir, de igualar en la medida de lo posible la riqueza entre los distintos miembros de la sociedad. Y para que sea socialismo la verdad es que daría un poco igual que hubiese un estado propietario de todo, que hubiese una socialdemocracia potente o que hubiese, por ejemplo, un “socialismo de mercado” donde todas las empresas fuesen cooperativaso pequeñas empresas. Porque al final es el objetivo lo que cuenta, no el método como nos ha vendido usted aquí.

    A mi me gustaría saber, don JJ, cual cree usted que debía ser el gasto público adecuado para tener un gobierno o una sociedad liberal. Si ahora el estado gasta, por poner una cifra tonta, el 50% del PIB ¿Cuán debía ser esa cifra? ¿El 40%? ¿El 25%? ¿El 10%? Me gustaría realmente saberlo.
    Porque no creo que me diga usted que con un par de puntos menos tendriamos una sociedad liberal y con un par de puntos más prácticamente soviética, usted parece un hombre inteligente y no creo que pueda decir eso. Así pues ¿cuantos puntos recortamos? Espero que no sean muchos, porque creo que usted sabe como yo que como recortemos 10 puntos de PIB de gestión del estado tendremos a la gente muriéndose por la calle en el actual sistema y estado de las cosas.

    Dice que el PP no ha tomado ninguna medida “liberal”. Claro, yo puedo estar de acuerdo en lo que dice usted si usted usase la palabra liberal en los mismos términos que yo, pero no lo hace. Para mi la política del PP no es “liberal” (sentido social y político) sino neoliberal. Porque sí, concesionar servicios de hospitales públicos es la típica medida neoliberal: Estructura pública, dinero público y beneficio privado: Vamos, dinero público para satisfacer el lucro privado.

    Bueno espero su respuesta para ver hacia donde evoluciona esto. De todas formas, don JJ, a mi me gustaría saber qué opina usted de los “libertarian”, por curiosidad, porque me da la sensación que más que liberal usted tira a lo libertarian, pero igual me equivoco.

    Saludos,

    • @Pedro Fresco:

      Ya les decía yo el primer día que eso de “liberal” no era más que una etiqueta. Si me comparo con Ron Paul, no soy más que otro izquierdista más, pero ya tendremos tiempo de debatirlo si don Ricardo no me echa a patadas antes. Creo una especie de “red de seguridad”, es decir, que aunque metas la pata, tomes decisiones erróneas y tengas mala suerte, la sociedad no debe abandonarte a tu suerte. Esto implica determinados servicios públicos de calidad y casigratuitos: seguridad, educación, sanidad y un mínimo de infraestructuras. Pero no creo en un gasto militar disparatado, en televisiones públicas de toda índole, en aeropuertos en cada capital de provincia ni en planes de fomento rural del Pirineo oscense.

      Diferencia usted entre el loable proceder del añorado Olaf y el gasto injustificado del malnacido de Reagan. Yo no. De verdad, no creo que Reagan tomase las medidas que tomaba por molestar a los americanos, por hacerles vivir peor. Sinceramente creo que sus decisiones las tomaba porque creía que iban a hacer de su país un lugar más seguro y libre. Es un error común de la izquierda esa pretendida superioridad moral. Nosotros cuidamos del ser humano, mientras que la derecha solo mira por su bolsillo. Es falso, la derecha de verdad cree que hace lo mejor por sus ciudadanos. En serio, se lo creen. Por eso quiero un Estado reducido y controlado, porque no quiero que Berlusconi, Aznar, Bush (ni Maduro, Rubalcaba o Prodi) decidan demasiado. Porque cada vez que creen hacer algo por mi bien, siempre me acaban robando.

      Respecto a ese porcentaje. Lo desconozco. Pero para mí es evidente que es demasiado alto. Si el Estado puede construir aeropuertos innecesarios, puede publicitarse en televisión, radio y prensa (Gobierno de España), puede rescatar a bankeros afines, puede mantener la red de alta velocidad más grande de Europa (con muchos menos viajeros) y mantener una estructura política elefantiásica… entonces es que recaudan demasiados impuestos.

      • @José Javier Rego: Bueno don JJ, si fuese por su primer párrafo casi diría que usted es un “liberal-progresista” y no digo un socioliberal por lo que comenta luego.
        A mi me alegra saber que no estoy delante de un ronpaulista, un ancap o un libertarian, en serio me alegra mucho. Más que nada porque sino se pondría usted a defender posiciones fundamentalistas de mercado y a mi discutir con religiosos pues me aburre.

        Luego dice usted:
        “diferencia usted entre el loable proceder del añorado Olaf y el gasto injustificado del malnacido de Reagan”

        Y sí, diferencio, pero no he adjetivado a ninguno de los dos. ¿Por qué está a la defensiva don JJ? Usted ha creído intuir algo que yo no he dicho, o quizá ha adjetivado para desviar el debate no sé. Y luego me habla de la superioridad moral, algo que yo tampoco he dicho en ningún sitio.

        Y mire, voy a decir algo. Yo no creo que los derechistas sean intrínsecamente malos ni los izquierdistas intrínsecamente buenos. Ahora, no voy a tragarme que los derechistas, todos, hacen lo mejor por su país porque no es así. Muchos derechistas hacen lo mejor para ellos, para el grupo social al que creen pertenecer y para su “clase” si me permite la expresión.
        Y mire, muchos izquierdistas también hacen lo que creen mejor para su “clase”, o actúan por fanatismo u otra serie de cosas.
        Reagan, en concreto, creía que había que superar a la URSS militarmente en todos los terrenos y por eso gastó el dinero. ¿Loable? ¿terrible? A mi no me gusta, le salió bien por cuestiones históricas, pero podría haberle salido mal.

        Pero lo que me parece grave es que diga que Reagan y Palme son iguales y sus políticas son iguales para usted. Es que no lo son Don JJ, no lo son por mucho que a usted se lo parezca.
        Usted prioriza la minimización del estado sobre el objetivo del estado, y eso es como si usted impusiese una medicación a un paciente independientemente de su enfermerdad. No oiga, si el paciente está obeso tendrá que hacer dieta, pero si tiene bulimia tendrá que comer. No sé puede marcar el método y obviar el objetivo, me recuerda usted a esa película de Mel Brooks en el que el médico siempre remendaba una lavativa independientemente del problema.

        Luego dice que no quiere un estado controlado por Aznar o por Prodi o por no sé quien. Eso está muy bien y yo lo comparto, pero es que en una democracia de verdad no debería haber un estado controlado por nadie. Hay división de poderes, hay un legislativo con muchos legisladores, hay muchos niveles en la administración. No hay una persona don JJ, o no debe haberla y para eso está la democracia, para que no la haya y para que esté controlada.
        Claro, al final en vez de uno pues pueden haber 400 o 500 personas que controlen el cotarro. No que creo que esa cifra le parezca tan mal, porque entonces no podría entender cómo sí le parece bien que haya un centenar de bancos de inversión que sí que nos dominen y que puedan hacer con nosotros lo que les de la gana en el caso en que nos diese por no hacer lo que a estos señores les viene bien para su beneficio. Porque, además, nosotros no controlamos a estas entidades.

        Luego lo del porcentaje. Dice que es muy alto pero no dice por qué. La verdad es que el argumento me parece que no se sostiene porque todas esas infraestructuras inútiles (que lo son y estamos de acuerdo) se crearon con el dinero de unos ingresos extraordinarios creados por una burbuja inmobiliaria y por contraer deuda pública.
        Porque ahora don JJ, que no hacemos carreteras, ni estaciones de AVE, cerramos TV públicas que fomentan la lengua y la cultura local, y todo eso, pues resulta que nos faltan 70.000 millones de euros para garantizar los servicios básicos del estado del bienestar. De hecho, don JJ, tenemos que ir a la hucha para pagar las pensiones y a los mercados de deuda para refinanciar todo lo demás.
        Por tanto eso de que recaudamos demasiados impuestos se me antoja absolutamente falso. Lo de la estructura elefatiásica del estado, por cierto, también. Me imagino que sobran funcionarios en muchos sitios y no se lo voy a negar, pero no me niegue usted a mi que faltan profesores, médicos, inspectores de hacienda, y otros muchos profesionales. No creo que quiera recortar usted allí, a no ser que quiera que los pacientes se pongan las vacunas ellos solos, los niños aprendan por sí mismos y las empresas se hagan las inspecciones de hacienda ellas mismas.

        Por tanto para usted el porcentaje es demasiado alto, pero para mi es demasiado bajo.
        Ahora ¿quiere usted reducirlo? Yo encantado. Mire, a mi no me gustan los estados grandes, me gustan los estados necesarios, y si quiere reducir el tamaño y servicios del estado hay una manera muy fácil: Cree el sistema legal y jurídico adecuado para que los beneficios de la productividad estén bien repartidos.
        Eso implicaría medidas como marcar un salario máximo, fomentar que no haya una gran brecha salarial en las empresas, fomentar el cooperativismo, etc. ¿Usted estaría dispuesto a esto para adelgazar el estado? Porque yo sí.
        Pero claro, lo que no se puede es ir por los dos lados, o sea dejar al mercado hacer a su conveniencia y, además, reducir el estado que palia los efectos de desigualdad del mercado, porque entonces nos convertiremos en Perú o en la República centroafricana y a mi como que no me apetece. Y espero que a usted tampoco.

        Saludos,

      • @José Javier Rego:

        Son ustedes políticos Don Rego, y ven las cosas desde el punto de vista político cuando hablan de economia o al menos mezclan muchas veces, economía y política, por tanto creo que ustedes están un pelín desviados en cuanto al planteamiento de sus cuestiones.

        Liberalismo es un subgrupo económico de aquello que en realidad es el capitalismo, el sistema político que soporta el capitalismo puede ser democrácia o dictadura, dificilmente comunismo aunque China tenga vicios, o visos (escojan lo que les guste).

        Capitalismo (el del siglo XX claro), se basa en 3 patas, libre mercado, posibilidad (no obligación) de “libre empresa” (es decir los medios de producción PUEDEN ser privados), y consumo (el consumo se añadió la primera mitad del siglo).

        Socialismo, es el sistema económico que “normalmente” implanta una dictadura comunista (que es el sistema político). Se basa en medios de producción estatales, mercado intervenido e inexistente y consumo (coincidente con el capitalismo).

        Ustedes hablan de liberalismo (una modalidad del capitalismo que “tiende” a eliminar al máximo la intervención del estado y de social-democrácia, que tiende al contrario, a la intervención “máxima” del estado.

        ¿No les parece a ustedes que ya está bien de etiquetas? ¿que ya está bien de dogmas, actos de fé y de poner etiquetas cuando realmente no sabemos exactamente como expresar aquello que pensamos?.

        Lo que vale, a mi entender, es el resultado, es decir :

        Una medida de reducción o aumento de la velocidad máx en autopistas ¿que persigue? ¿la disminución de accidentados?, ¿es eso bueno o malo? y si es bueno ¿el resultado es bueno o es malo?. Si los resultados son buenos, la política es correcta, si son malos, no. Pero eso siempre es a posteriori, no a priori y bajo ningún espejo dogmático.

        Vamos a ver, usd dice:

        Pero no creo en un gasto militar disparatado, en televisiones públicas de toda índole, en aeropuertos en cada capital de provincia ni en planes de fomento rural del Pirineo oscense.

        – Pero un gasto militar disparatado ¿no derrotó a los nazis?.

        – Para mí puede usted cerrar la TV1, la TV2, el TDP, etc.., cuando guste, si su interés es ahorrar y para ello quiere cerrar toda la información pública, puede cerrar usted también RNE, Radio 3, Radio 4, y todas las radios nacionales, se va a quedar sin información, aunque coincido con usted que, la mayoria, no son más fiables que las privadas, eso deberia decidirlo la población ya que es posible que existan medios de comunicación a los que la población si crea fiables o necesarias.

        ¿Los medios privados “no subvencionados”, pueden cubrir la demanda democrática de información que tiene la población?. Seguro que tenemos chicha en las respuestas.

        – “En aeropuertos en cada capital”: dicho así evidentemente NO, pero yo se lo diré de otra forma.

        ¿Hay que cerrar el aeropuerto de barajas porque es deficitario?.

        Ala, conteste.

        – “planes de fomento rural del Pirineo oscense” : ¿porqué?, ¿ que le han hecho a usted estos planes ? ¿sirven o servirán estos planes para implantar o sostener una actividad económica en el pirineo oscense que los justifiquen y que en su valoración económica global tengan un resultado “económico”, social se le supone, positivo?.

        Y una aportación mia que hiera al jacobinismo en toa su jeta.

        Porqué no habla usted de CERRAR organismos tan deficitarios como el Instituto Cervantes (100 millones Eu/año), El museo del Prado (40 millones/Eu), Reina Sofia, etc… y se venden todas las obras de arte que allí se almacenan a museos privados que puedan rentabilizar su exposición pública y de paso ingresar una millonada con la que poder atender las necesidades presentes de sanidad, educación, paro, jubilaciones, etc…

        Y no hablo, y podria, de cerrar los ministerios cuyas competencia están traspasadas a las autonomias (sanidad, educación).

        En mi forma de verlo, hay que hablar de casos Don Rego, los dogmas no son buena cosa para solucionar problemas, y menos económicos, son los casos concretos, hay que decidir en cada caso si es necesario el mantenimiento de una estructura actual o es necesaria una reforma que de todas formas se impondrá, se quiera o no, por imperativo económico.

        Los paises tercermundistas no son pobres porque hagan malas políticas económicas, capitalistas o socialistas, aunque si hagan malas políticas económicas (discusión al canto), son pobres porqué no tienen recursos (más discusión al canto).

        Esta es mi manera de verlo.

        Saludos

  2. Red dice:

    “Pero esa historia la trataremos otro día porque ya estoy viendo que su presión arterial, querido lector, ha subido demasiado”

    Si saber de la existencia de liberales que opinan eso que usted opina hiciera que subiera la presión arterial de alguien, la tendría de continuo por las nubes, pues no nos está descubriendo la pólvora, don liberal. Puede que sus prejuicios y su condescendencia tengan ese efecto, pero tampoco crea que tanto, pues la existencia de liberales arrogantes tampoco es ninguna novedad. A ver cuando llega el día en que deja de tomarnos por imbéciles y defiende aquí esa proposición que usted deja caer. Sí, eso de que “el capitalismo, la libertad de mercado y el respeto por la propiedad privada han traído los mayores niveles de desarrollo de la historia de la Humanidad”. No tema por nuestra presión arterial, le vuelvo a decir que los rojos no vivimos en la luna y sabemos perfectamente que hay quien opina eso. De hecho, lo mejor que puede aportar un liberal a un blog como este es defender esas ideas con buenos argumentos. ¿O le parece tan obvio que no es necesario? Yo por mi parte le diré que quizá sea como usted dice, pero a veces parece que en un mundo en el que el capitalismo siempre ha convivido con la intervención (más o menos intensa) del estado en la economía, la ideología liberal achaca los éxitos al libre mercado y los fracasos a la intervención estatal. Acerca de eso habría mucho que hablar.

    Perdone que me centre en algo que usted deja caer en lugar de contestar al meollo de su artículo, pero es que estoy absolutamente de acuerdo en que el PP no puede considerarse un partido liberal. La socialización de las pérdidas de la banca es un buen ejemplo, por usar dinero público para influir en la competencia y porque todo ese concepto de “demasiado grande para caer” es profundamente antiliberal: libre competencia significa libre competencia caiga quien caiga. Pero es que en este país hasta las privatizaciones que se hacen son antiliberales. No sé qué puede tener que ver con el liberalismo, por ejemplo, que un monopolio público pase a ser un monopolio privado en manos de amigos de los que lo han privatizado, o en manos de empresas que luego agradecen el favor contratando como consejeros a los que han tomado la decisión. Una privatización liberal no sólo tendría que hacerse de la forma más transparente posible para evitar cualquier sospecha de favoritismo, sino que tendría que empezar por trocear los monopolios públicos para evitar que el estado adjudique un poder absoluto a una sola empresa.

    • @Red: Bueno, algo es algo.

      Al menos estamos de acuerdo en el texto del artículo. La frase del “demasiado grande para caer” siendo como usted dice, profundamente antiliberal, puedo llegar a comprenderla. Es decir, en ocasiones es preferible no hundir toda una economía solo para dar un escarmiento, pero lo que de ninguna manera se puede permitir es que los culpables del desaguisado se vayan a casa con indemnizaciones millonarias.

      Permítame guardarme en la recámara el resto, que no quiero quedarme sin ideas tan pronto. En todo caso, lo de la “presión arterial” no dejaba de ser una licencia. No se lo tome usted a mal que no era mi intención molestarle. Bueno, un poco sí, pero no mucho.

  3. POCHOLO dice:

    Hay que decir las cosas por su nombre y no rehuir responsabilidades. Don Liberal habla del liberalismo utópico. De las ideas de los liberales… Bueno, durante años los liberales nos han refregado “el socialismo real” como el fracaso del socialismo, según ellos el socialismo sería irrealizable en la práctica como mostraban las dictaduras soviéticas, el socialismo soviético sería: el “socialismo real”, el de verdad.

    Pues bien, Don Liberal, ahora le doy la vuelta a su argumento. El “liberalismo real” es el de Ana Botella, el de Cámeron, el de Rajoy, el de Merkel. No rehuyan responsabilidades ni se intenten esconder…

    Ustedes son culpables, el liberalismo que hay es el único posible. Es el liberalismo real.

    • @POCHOLO:

      Es altamente probable que tenga usted toda la razón. Así que si ni el socialismo ni el liberalismo son realizables y al final el ser humano es capaz de corromper toda idea loable y digna ¿no le parece razonable intentar reducir el tamaño del Estado para que al menos hagan el menor daño posible?

      • @José Javier Rego: Don JJ, obvia usted una cosa, que es que fuera del estado también hay seres humanos. Los que controlan los bancos son seres humanos, los que controlan los fondos de pensiones también son seres humanos, los que controlan las multinacionales también son seres humanos. Y por tanto esos señores, gentes que dominan “el mercado”, lo corrompen igual que un estado.

        Por tanto el problema se convierte en quien tiene más poder y más tendencia para arruinarnos la vida hoy en día, el “mercado” o el “estado”. Y la respuesta es el mercado, aunque a usted no le guste.
        Porque si el estado me encarcelase, me sacase sangre por las noches o me torturase, le diría a usted que lo que hay que limitar es el estado. Pero como el estado es democrático y eso no lo hace, resulta que quien hace que tenga que pagar en un hospital, en un colegio, que me suban los impuestos para pagar la deuda, quien hace que vaya a tener una pensión miseable, que me bajen el sueldo o que me echen a la calle por cuatro duros es “las exigencias del mercado”.
        Y entonces yo, que no soy tonto como dice el anuncio, quiero limitar el mercado y no el estado.

      • POCHOLO dice:

        @José Javier Rego: Buena pregunta, como anarquista tendría que contestar que el mejor tamaño del Estado es el que tiende a 0. Pero, como nací en los 70 creo que el Estado social requiere un Estado potente que preste servicios que creo indispensables para la sociedad: como la educación, la salud, servicios de bienestar social, el sistema de pensiones. No soy minarquista Don José. Creo que ese modelo de Estado mínimo ha fracasado donde se ha implementado: Mali, Somalia, México, Chile etc. Bajo crecimiento, sociedades con fuerte delincuencia y mucha inseguridad…

      • sukoi-27 dice:

        @José Javier Rego: Supongop que dice usted de trocearlo y tal….si muy de acuerdo….independentzia !!

  4. “La culpa no la tiene el liberalismo”

    Estamos completamente de acuerdo Don Rego. Tampoco Don Rego puede sacar de eso conclusiones equivocadas, el “liberalismo” radical NUNCA hubiese conseguido nada diferente.

    La economia Don Rego, es una ciencia exacta con infinitas variables, este es el motivo que no exista receta económica exitosa, ni capitalismo, ni socialismo, ni liberalismo ortodoxo ni nacionalización económica.

    Parece que si el estado no hubiese “gastado” a expuertas, ahora no tendriamos crisis, bien, quizas no, pero estariamos viviendo con la misma renta per cápita de los años 50, no se si usted es consciente de lo que ello significa.

    El libre mercado puro, no compensa las desviaciones de la economia liberal y por tanto, es el estado quien tiene que compensarlas. Esta es una de las afirmaciones más famosas del Sr. Keynes y es la práctica habitual desde la superación de la crisis del 29.

    Aparte de eso, que solo es contraste de opinión, me gustaria saber un dato que usted apunta y que a mi no me cuadra.

    Dice usted:

    El gasto público español corresponde casi con el 50% del PIB de todo el Estado. No solo no ha intentado reducir esa aportación, es que cada vez que gobierna, ese porcentaje crece.

    Me pasa usted los datos ?. Lo digo porque no me cuadra esta afirmación suya con el presupuesto del reino. Otra cosa es que incluya usted deficit o deuda como gasto, cuando solo deben incluirse las amortizaciones de la deuda.

    Saludos

    PD: Con los otros puntos que usted expone no es que esté muy de acuerdo tampoco, pero no los veo tan importantes.
    Si quisiera hacerle un comentario a eso : Se han socializado las pérdidas de la banca cuando las ganancias fueron privadas

    Si indaga usted en la crisis del 29, verá que entonces no fué así, pero también podrá usted ver el desastre humano que la caida “liberal-en picado” de los bancos privados, trajo consigo, hambre, pobreza, homeless, muertes, “¿¿ guerra ??”….

    Yo, la verdad, no tengo claro que la mejor opción sea alguna de las dos.

  5. Don Ricardo, según su blog, tengo un comentario a la espera de ser validado..!!!

    Me lo miran ?. Gracias.

  6. Red dice:

    Don Ricardo, cuando quiera puede mandarme el comentario de Don Ateo y ya le digo yo si puede publicarlo. De nada.

  7. Tengo otro comentario para Don Rego, pendiente de revisión.

    Pueden avisar otra vez al kefe porfa ?.

    Gracias

  8. Don Pedro dijo:

    @ATEO – ROJO – MASON: Oiga Don Ateo, ¿y a mi que me importa que el jacobinismo esté en la villa y corte, en Zaragoza o en Barcelona? ¿Usted recuerda que yo no soy de Madrid, verdad? A mi me importa un bledo la capitalidad, como si hacemos tres capitales distintas.

    Expliqueme pues que es el jacobinismo Don Pedro, alomejo es que estoy equivocado.

    Respecto a las concertinas entre usted y yo no las tengo claras, porque no acabo de saber en qué lado de la concertina caigo yo, ya que ustedes agregan y segregan territorios en función de cuestiones convenencieras. También puede ser que usted quiera meter donde yo vivo dentro de su valla y, además, me quiera expulsar a mi fuera de mi casa.

    Yo, ni nosotros (independentistas), queremos meter a ningún territorio ( ¿habla de territorios verdad? ), dentro de nada. No se deje deslumbrar por afirmaciones de nacionalistas españoles Don Pedro.
    Si habla usted de València, es un caso, le voy a poner un ejemplo a usted que puede ilustrar la realidad (se la crea o no, eso es su problema).

    Actualmente en Catalunya empieza a debatirse la cuestión de la Val d’Aran, ¿en caso de una hipotética independencia de Catalunya deberia integrarse como una parte más de Catalunya?.

    Yo he intervenido en debates via Internet y le aseguro que la inmensa mayoria de catalanes piensa que eso solo lo pueden decidir los araneses, no el resto, son los araneses los que deben decidir que les interesa, eso pienso yo y repito, la gran mayoria de catalanes.
    Pues si hablamos del Reino de Valencia, ¿que quiera usted que le diga?. Hagan ustedes aquello que quieran, aquello que decidan y aquello que la mayoria de su población quiera, a mi no me mire.

    Otra cosa es que en València existan partidos, porqué existen gentes que les votan, que quieran también la independencia. Eso no es problema de los catalanes, ni a nosotros nos importa nada, mas allá de una cercania cultural entendible.

    El tema de las cuestiones convenencieras, no lo entiendo, si me ilustra le podré a usted contestar, aunque menudo palabro.

    A miles de botellas no llega mi capacidad adquisitiva, pero sí tengo que decir que el año pasado tomé unos vinos muy buenos en la comarca de La Segarra y si los suyos son igual de buenos podemos comenzar a hablarlo.
    Ahora, si realmente tiene vinos que vender no acabo de ver el negocio de montar unas vallas con concertinas, de que les cierren el mercado ibérico, salgan de la UE y todo lo demás, y se conviertan en una transnistria o en una Osetia del sur. Pero oiga, usted verá, que donde esté la patria que se pudra el vino ¿verdad?

    – See more at: http://www.asueldodemoscu.net/2013/12/la-culpa-no-la-tiene-el-liberalismo/#comment-123955

    De verdad Don Pedro, le veo lleno de prejuicios, se lo aseguro, vera:

    Primero : Los vinos de la Segarra son aguachirri (que no me lean los segarrencs) comparados con los mios, si le han gustado los de la Segarra, los del Priorat de deben encantar, digo. La primera botella es gratis la segunda ya está usted pillado.

    Segundo : El 95% del vino de mi empresa se exporta al mundo mundial, el mercado “nacional” es uno más y no el mejor precisamente.

    Tercero, si nos cierran el mercado Iberico, por tanto, nos buscaremos la vida en el mercado internacional/mundial. ¿Ha leido usted el último acuerdo comercial internacional firmado en la India?.

    Además no ha contado usted con que Catalunya “cierre” el mercado catalán.

    La clave, Don Pedro, es la negociación y acuerdo en un divorcio, si no hay negociación ni acuerdo, el mercado nacional puede cerrarse, si, pero no se crea usted que Catalunya saldria necesariamente perdiendo. Solo perderia un mercado, pero:

    Si no existe acuerdo, la República catalana naceria SIN DEUDA, la deuda (la catalana incluida), es deuda del Reino de Espanya y exigible a los españoles, con lo que usted deberia hacerse cargo de mi deuda, no yo. (pienselo que eso es así).

    Cuarto : Salir de la UE, de la OTAN, de la ONU, bien veo que no añadió usted del Eu (eso del Eu es una tontada nacionalista española más).

    Bien, no le discuto a usted que eso no fuera un inconveniente Don Pedro, pero de SEGURO que todo se resolverá, la clave es la negociación, como ya he dicho.

    Si no hay negociación, Catalunya sale de la UE y al igual que Escocia, pedirá segidamente su entrada, igualmente de la ONU, igualmente de donde sea, en la OTAN no es necesario…

    Si no hay acuerdo, Catalunya se queda con las propiedades del Reino de España en Catalunya, se queda con TODOS los impuestos que los contribuyentes catalanes generan, deja de tener DEUDA PUBLICA, y siendo usted valenciano, deberia pensar ¿por donde exportarán ustedes sus productos de huerta, cerámica, etc..?.

    Podriamos extendernos, pero no lo creo necesario, pienseselo Don Pedro, las cosas nunca son tan claras como nos las pintan por la tele. Ni para unos ni para otros.

    Y si, y tenga esto por seguro, la gran mayoria de los catalanes pensamos que DONDE ESTÉ NUESTRA PATRIA QUE SE PUDRA EL VINO (espero que lo entienda).

    Saludos

  9. sukoi-27 dice:

    
    Madrid, Ciudad Sol, ciudad parásito, agujero negro
    Eugeni Casanova

    “La historia oficial dice que Castilla engendró España, pero quien domina España es Madrid y la región que la rodea ha sido más bien una víctima. Madrid es el poder en y de por sí, un magma cortesano, político, funcionarial y financiero que actúa por inercia y desconfía del progreso o la innovación por miedo a que le alteren el estatus o las cuentas de beneficios.

    Este microcosmos endogámico no se ha preocupado nunca por generar algún tipo de riqueza productiva y se ha alimentado históricamente los recursos de los demás. Al principio, los de la Castilla circundante y pronto los de un imperio donde no se ponía el sol, pero, pasados los siglos, ha acabado refugiándose en el drenaje sistemático y casi exclusivo de los Países Catalanes, con una extensión cuando España se incorporó a la Europa unida, en 1986.

    Madrid es una ciudad-concepto, sin inteligencia evolutiva, que actúa desde la arrogancia y tiene alergia al consenso y a la crítica. Se nutre del Estado que ella misma genera y no analiza, dialoga o razona porque controla todos los resortes políticos y administrativos, una criatura ciega que impone el ‘ordeno y mando’ como contrato social. Esta manera de hacer le ha funcionado durante siglos gracias al absolutismo, pero la democracia la puso en cuestión y la globalización lo ha agrietado. Ahora, la sociedad en red y las nuevas tecnologías amenazan darle un golpe definitivo. Madrid, convertida en razón de Estado, ha quebrado de nuevo, como una veintena de veces desde que Felipe II se la inventó, y reacciona furiosa porque la rebelión de los catalanes la aboca al abismo, y más cuando la UE le cerrará el grifo en 2015.

    El geógrafo y periodista Gonzalo de Reparaz (1860-1939), un regeneracionista nacido en Oporto y establecido en Madrid que pretendía refundar España bajo los principios de la iberismo y la descentralización, ¡ay!, denunció ya en el siglo XIX ‘el modelo de depredación mesetaria’, ‘que arruina las regiones costeras de la península’.

    El proceso de fabricación de Madrid y su elefantiasis botulínica ayudan a entender la historia y sobre todo el momento actual. Felipe II llevó la corte en 1561 a un pueblo perdido huyendo del parlamentarismo de Barcelona y Valencia, las dos ciudades mediterráneas que capitalizaban desde hacía siglos el crecimiento ibérico, con otro gran polo en la costa atlántica, Lisboa. Dos mentalidades, ‘la marítima y la mesetaria’, dice Reparaz, la del pacto y la de la imposición real, que chocaron desde el primer momento, dos conceptos tan diferentes de entender la política y las relaciones humanas que se han enquistado como irreconciliables a lo largo de los siglos.

    Emplazada en una estepa desolada, a 400 kilómetros del puerto más cercano cuando regía un imperio marítimo, lejos de cualquier vía de comunicación y de innovación, Madrid fue desde el inicio una rémora para el Estado. El primer efecto de la construcción de la urbe cortesana fue la despoblación del territorio circundante, literalmente drenado para darle consistencia. La corte recibía productos de lujo de todo el mundo y no incentivaba el crecimiento local, con una industria muy precaria y sin manufacturas de calidad. La protección del precio del trigo para nutrir la capital arruinó a los agricultores castellanos.

    Los intereses de la Villa y Corte estaban en América y en Europa, no en su entorno, y fue extendiendo la desolación en círculos concéntricos a medida que iba creciendo, hasta que terminó devorando España entera. Centrada en sí misma, nido de burocracia, de favoritismo, basada en el subsidio y la prebenda, la ciudad generó un microcosmos controlado por una oligarquía insaciable que despreciaba el comercio y la industria.

    Vertebrar Madrid supuso desvertebrar España: ‘Madrid contra la geografía’, decía Reparaz. Pero la corte debía seguir engordando e instauró un sistema extractivo carente de toda inteligencia, de tierra quemada, que dejaba exangüe todo lo que tocaba para sacar un provecho rápido. Un libro de referencia que se convirtió desde el momento en que apareció el año pasado, en un éxito mundial, ‘Why Nations Fail’ (‘Por qué fracasan los paises’), de Daron Acemoglu y James A. Robinson, expone ya en el primer capítulo que el modelo de explotación española provocó el subdesarrollo endémico de Sudamérica. Es el gran ejemplo, en un ensayo que aborda cientos de casos de los seis continentes, de un sistema ruinoso y fallido al servicio de una minoría.

    Pero todo lo que arramblaron no produjo nada. El historiador Jaume Fàbrega explica que ni uno solo de los productos alimenticios del nuevo mundo se extendió a partir de Castilla, fue Portugal quien lo hizo, y la cultura que se generó ‘es un caso único en el mundo de orgullo de la ociosidad: era noble aquel que podía demostrar que sus antepasados no habían trabajado nunca. Los ‘don’, los hidalgos, una capa muy amplia de la sociedad, eran pobrísimos y basaban su estatus en la apariencia, por eso necesitaban de los catalanes. Un castellano no podía hacer según qué trabajos comerciales, que asumían los judíos o los catalanes. Cuando desaparecen los judíos [y los conversos, que continuaron sus actividades], los catalanes los sustituyen en el imaginario local, y eso se ve en Quevedo, que pasa del antisemitismo al anticatalanismo’.

    Como cuando existía la corte, Madrid no se somete al juego liberal de la competencia económica y política; lo monopoliza todo por decreto. Para entender España, hay que adentrarse en el funcionamiento y la mentalidad de la “élite extractiva”, que se visualiza hoy en el palco del Bernabeu, con la delegación Puente Aéreo-Fomento en Barcelona. Esta ‘élite’ -casta, según aportación italiana- ha llevado a España a la ruina generación tras generación como un Polifemo que devora su propio país. Pero cada nueva quiebra no provoca un replanteamiento del sistema, sino una reacción virulenta para recuperar las ganancias personales de los oligarcas: más centralización, más autoritarismo, más cargas fiscales…

    La banca, la energía, las comunicaciones, las constructoras, Barajas, el AVE, el túnel de Pajares, el corredor central… La crisis actual es el fracaso del modelo histórico de Madrid, que la casta ha cargado de nuevo a las arcas del Estado, y muy particularmente a los catalanes. Es el enésimo fracaso de un modelo productivo y de un sistema económico y político, que se añade al cultural, al educativo, al territorial…, con la corrupción como frontispicio general.

    Tras 450 años, la Villa y Corte esteparia ha conseguido por fin, con el tándem PP-PSOE, el poder total y se ha convertido en un agujero negro que se ha tragado la economía entera. Madrid, la Ciudad Sol, la ciudad hidra, la ciudad parásito, lo rige todo: los transportes, la política, las finanzas, la justicia, los grandes medios, las grandes corporaciones… pero no es responsable de sus actos. Como los viejos monarcas absolutos -y el actual, otro producto pata negra-, no debe rendir cuentas a nadie y no responde por sus extravagancias. ‘¿Entonces por qué razón debería cambiar?’, se pregunta el gallego Óscar Pazos en ‘Madrid es una isla’. Germà Bel recuerda que este modelo predatorio tiene el apoyo del 92% del congreso.

    El mundo se ha refundado, la economía y las comunicaciones son planetarias y España está integrada desde hace 25 años en la Unión Europea, pero el “hongo mesetario “, que dice el historiador andaluz Javier Pulido, hace como que no pasa nada, disimula y contraataca. Cataluña, sin embargo, ya le ha dicho basta, y Europa también.”

  10. zenon dice:

    ¡¡¡Sukoi es un FACHA de mierda!!!

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