parque_eolicoSolo 3 entradas y ya he incumplido mi acuerdo con Don Ricardo de escribir una cada 15 días. No es una excusa, pero mis ganas de bronca tertuliana han quedado mermadas por tanta comida de trabajo, cenas familiares y amigos de todo bando y condición. Espero que ustedes me perdonen.

Así que, como decíamos ayer, les quería comentar una de las noticias de la semana: el desastre de mercado eléctrico de este país. Es uno de los grandes ejemplos de cómo se toman las decisiones políticas de importancia en España: al tuntún. Si en lugar de políticos, tuviésemos monos tirando dados para ver qué decisiones toman, nos iría mejor. Aunque, bien pensado, a Italia no le funciona tampoco ese modelo.

En mi sistema ideal (éste es un caso claro de que mi liberalismo es muy raro), la apuesta por las renovables debería ser clara. A nadie se le escapa que, a medio plazo, no podemos depender de combustibles fósiles o de uranio. Ambos tienen la mala costumbre de no regenerarse por lo que debemos buscar alternativas para nuestro desarrollo. Como irme a vivir a una cueva no me parece una solución aceptable, buscaría otras que permitan mantener mejorar mi nivel de vida de forma sostenida. Como se pueden imaginar, para un servidor lo del decrecimiento es una patraña. ¿Qué implicaciones tiene esa apuesta?

  1. Abandonar claramente las fuentes de energía no renovables deficitarias. Porque lo de seguir subvencionando carbón nacional 30 años después de que sepamos que es inviable no sucedería.
  2. Incorporar todo tipo de fuentes de energía baratas. Lo de la moratoria nuclear es una estupidez gigantesca. Tenemos centrales de hace 40 años y la más moderna es de 1988. Como se pueden imaginar la tecnología ha evolucionado un poco desde entonces.
  3. Las emisiones no son el objetivo a corto plazo mientras mantengamos un modelo como el de Kyoto, del que se han beneficiado los de siempre. Además, el objetivo de potenciar las renovables está alineado con la reducción de emisiones.
  4. Toda novedad tecnológica que permita reducir el coste de la energía debe ser aprovechada. El fracking ha conseguido que Estados Unidos vuelva a ser uno de los grandes productores de combustibles del mundo. En 2008 los precios del gas eran similares en Europa y EE. UU, ahora son cinco veces más baratos allí. Una reducción similar en el precio en Europa permitiría absorber las necesidades de impulso en las renovables sin mayores traumas.
  5. El sistema de fomento de las renovables no puede ser el actual. No podemos tratar igual a la energía eólica que a la fotovoltaica o la termosolar. Algunas están demasiado en pañales como para tomarlas en cuenta. Por supuesto, y esto es aplicable a cualquier caso, la subvención es un modelo mucho menos efectivo que la reducción (o eliminación) de impuestos.

Esto por el lado de la generación, pero todavía nos quedan problemas al menos igual de importantes:

  1. Prohibición de que cualquier político que haya tenido responsabilidades de gobierno pase a formar parte de empresas del sector. NUNCA. JAMÁS. Mientras no muestren responsabilidad, para mí son sospechosos de fraude y corrupción por defecto. No me importa pagarles una pensión vitalicia (de hecho ya lo hacemos), pero no acepto que se forren beneficiando al sector sobre el que han legislado.
  2. Todo Gobierno realmente liberal debe tener como objetivo fundamental aumentar, mejorar y fomentar la LIBRE competencia. Los oligopolios que envenenan el mercado con acciones mafiosas deben temblar con la idea de que les pillen. Si un Gobierno serio, destapa una trama de corrupción mafiosa de ese estilo, las consecuencias deben ser inmensas: Penas de cárcel para los directivos que hayan estado implicados, inhabilitación de por vida para todo el consejo de administración de la empresa en el momento en el que suceda, multas millonarias para el consejo y cienmilmillonarias para la empresa. Que no vuelva a repartir un dividendo en 10 años hasta que pague lo debido.
  3. No, el Gobierno no puede establecer el precio de la electricidad. Eso se hace en Venezuela con las televisiones, en Cuba con el lechón y en la RDA con los Lada. En un país capitalista, no.

Sin embargo lo que tenemos en España son subvenciones a todos los sistemas improductivos, prohibiciones sobre los más baratos, oligopolios que se ponen de acuerdo, políticos que abandonan el ministerio de Economía para ingresar en una eléctrica tres meses después y Presidentes “liberales” que cobran sueldos de las empresas que privatizaron.

El mismo Fray Luis de León del comienzo pensaría que no hemos avanzado mucho desde sus tiempos.

Venga... meta ruido por ahí