Que viva la desigualdad

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desigualdad_2Hace un par de días, Intermón Oxfam presentó su informe “Gobernar para las élites” en el que se presenta una serie de datos sobre la desigualdad en el planeta. En el resumen que la ONG publica (no les quiero torturar con el estudio completo) se presentan algunas frases que han hecho temblar las redes sociales estos días:

  • Casi la mitad de la riqueza mundial está en manos de sólo el 1% de la población
  • La riqueza del 1% de la población más rica del mundo asciende a 110 billones de dólares, una cifra 65 veces mayor que el total de la riqueza que posee la mitad más pobre de la población mundial
  • La mitad más pobre de la población mundial posee la misma riqueza que las 85 personas más ricas del mundo.

No voy a repasar por qué estas frases son simplemente falsas, Miquel Roig , Pablo Rodríguez Suanzes y Ricardo Galli lo han hecho mucho mejor que yo. Prefiero ir un punto más allá en mi horrible planteamiento liberal. No me parece mal, per se, que el 1% de la población posea la mitad de la riqueza. No le veo el problema a la desigualdad económica en sí misma. La idea de que la economía es un juego de suma cero en el que lo que tú ganas me lo quitas a mí, tenía sentido cuando vivíamos en los años ochenta y nos enfrentábamos a una crisis nuclear. Pero el mundo ha cambiado mucho desde entonces. Si los 1000 millones de personas que ahora viven bajo la pobreza extrema multiplicasen por 10 su riqueza y el 1% de la población más adinerada la multiplicase por 1000 aumentaría la desigualdad, pero les aseguro que aceptaba el cambio.

Es más considero que la desigualdad es la única forma bajo la cual el ser humano prospera. Todos los sistemas que han pretendido fomentar la igualdad la han encontrado siempre en el mismo sitio: la pobreza generalizada de los ciudadanos.

Al mismo tiempo que el informe de Intermón, la fundación Gates ha presentado su carta anual y me siento mucho más cómodo con ese discurso (leanla, es un rayo de esperanza), pero estas frases no tienen salida en los medios:

  • Turquía y Chile han alcanzado ya los niveles de los Estados Unidos de 1960. Y Malasia y Gabón están a punto de alcanzarlos.
  • El porcentaje de personas extremadamente pobres se ha reducido a menos de la mitad desde 1990.
  • Para el 2035, casi no quedará ningún país pobre en el mundo.

¿El mundo es una mierda? Sí. Es inaceptable que en 2014 sigamos dejando al margen a 1000 millones de seres humanos ¿Está empeorando la situación? No. Cada día que pasa el mundo se convierte en una mierda menos detestable. Cualquier índice que mida el progreso de la Humanidad está mejor ahora que hace treinta años: renta per cápita, contaminación, mortalidad infantil, tasas de alfabetización. CUALQUIERA.

La principal limitación (y aquí discrepo con el señor Gates) es que seguimos impidiendo a los países menos desarrollados crecer. Cuando imponemos la política agraria común, las cuotas al textil, los aranceles a los productos agrícolas, impedimos a esas sociedades emprender el camino que nosotros hicimos y por el que dejamos atrás la polio, la contaminación y las familias de 10 hijos porque sabías que 5 iban a morir.

29 Responses to "Que viva la desigualdad"
  1. Pedro Fresco dice:

    Ufff, don JJ, hay tanto, TANTO que rebatir, que no sé por donde empezar, no sé qué obviar para no estar horas y horas escribiendo.
    Voy a dar unas simples pinceladas de algunas cosas, intento ser breve.

    He leído un “estudio” de Juan Ramón Rallo explicando por qué las cifras de Oxfam eran falsas. Que lo de las 85 personas teniendo lo mismo q la mitad más pobre de la población era falso, que eran 3100 personas las que tenían el 0,66% de la riqueza.
    Claro la cifra era absolutamente diferente y Rallo decía que era una cuestión de cálculos y de fuentes. Demasiada diferencia me parece a mi.

    Claro ¿y yo qué pienso? Pues pienso que Rallo es un manipulador, como la mayoría de “neoliberales” que falsifican los estudios económicos. Hace poco me encontré una curva de un estudio de Xavier Sala i Martin que decía, prácticamente, que la cantidad de “pobres” en el mundo era sobre el 5-7%. Claro, luego lees el del banco mundial y resulta que el 50% de la población de la tierra vive con menos de 2 dólares al día.
    Estuve leyendo y leyendo estudios para ver dónde estaba la trampa pero no lo pude ver, ahora trampa hay, tanto por lo retorcido de la gráfica como por quienes la fabrican con objetivos predeterminados y porque no es la primera vez que les pillo los “trucos” indignantes a estos señores. A modo de ejemplo, dejo esto sobre los planes de pensiones privados: http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com.es/2011/01/pensiones-capitalizacion-vs-reparto.html

    ¿Qué quiero decir con esto? Que sus amigos neoliberales don JJ, manipulan como bellacos. Ojo, no solo manipulan los neoliberales, aquí manipula todo el mundo, pero nosotros debemos no dar nada por sentado y debemos comprobar todo y ser crítico con cualquier información que nos llegue.
    Yo no sé si 85 personas tienen lo mismo que el 50% de la población. Hay muchas maneras de calcular la riqueza pero lo que sí sé es que si no son 85 serán 3.000, y al final eso es igual de indignante que lo primero.

    Usted ha dado una frase lapidaria: La riqueza no es un juego de suma 0. Y tiene razón en parte, pero en parte no, porque hay muchas veces que la riqueza sí es un juego de suma 0.
    Ustedes ignoran absolutamente una realidad: La desigualdad, cuando supera cierto grado, es perjudicial para el crecimiento de la economía. Hay estudios a este respecto, a ver si le puedo traer alguno, pero tiene bastante sentido intuitivo: Ante la dependencia y el servilismo económico, no se puede emprender, no se puede desarrollar capacidades más allá de la simple supervivencia, no se es creativo. Además, los bajos sueldos suponen una tendencia hacia las actividades de bajo valor añadido o subempleo, porque se convierten en económicamente rentables y por tanto eliminan los incentivos a la innovación.

    Dice usted, después, que todas las sociedades que han fomentado la igualdad se han encontrado la pobreza generalizada. Eso es absoluta y radicalmente falso.
    Desde 1945 hasta finales de los 80 todas las sociedades occidentales han buscado la igualdad, y la consiguieron parcialmente además de cifras de crecimiento económico que no se han vuelto a dar ni volverán a darse probablemente. Estados como Japón, Suecia, Dinamarca u Holanda son altamente igualitarios, han buscado políticamente es igualdad desde hace décadas (quizá con la excepción de los últimos 15 años) y son sociedades avanzadísimas donde la pobreza prácticamente no existe.
    Lo que usted quiere decir, es que las sociedades del socialismo real, acabaron implantando la pobreza generalizada. Esto también es falso (porque no creo que los países del este de Europa viviesen en la pobreza generalizada en los 80, eso de demagógico), pero expresado con algo de moderación podría habernos dado algún punto real: Es cierto que la estructura productiva del socialismo real limitaba la innovación en ciertos campos y quedaron estancadas en relación con el occidente. Pero eso, en cualquier caso, no es por fomentar la igualdad, es por una cuestión de incentivos mal dados. Si en la URSS el incentivo económico lo hubiese tenido el científico o el que crease bienes de consumo en vez de tenerlo el jerarca del PCUS entonces muy probablemente el resultado económico hubiese sido otro.

    Don JJ, por cierto, como yo lo pongo en duda todo y hay cosas que no tienen sentido, por favor ¿puede copiar aquí las justificaciones numéricas para…?
    – El porcentaje de personas extremadamente pobres se ha reducido a la mitad desde 1990 (creo que es la gráfica que no tenía sentido).
    – Para 2035 no quedará ningún país pobre en el mundo.

    Dice usted “Cualquier índice que mida el progreso de la Humanidad está mejor ahora que hace treinta años: renta per cápita, contaminación, mortalidad infantil, tasas de alfabetización. CUALQUIERA”

    Oiga, faltaría más, ni que hubiese habido una hambruna o una guerra mundial. El progreso técnico tiene que mejorar la vida de la gente ¿de qué vale si no?

    Dice también: “seguimos impidiendo a los países menos desarrollados crecer”

    ¿Ah sí? Pues yo creo lo contrario, y sino mire como crecen China. Bangladesh, Vietnam, Nigeria o muchos otros países. No estamos impidiendo nada, estamos FOMENTADO este crecimiento económico para interés de las grandes multinacionales, que destruyen trabajos decentes en occidente para crear semi-esclavismo en oriente. Porque Bangladesh crece mucho, pero tienen sueldos de 10 dólares al mes.

    “impedimos a esas sociedades emprender el camino que nosotros hicimos y por el que dejamos atrás la polio, la contaminación y las familias de 10 hijos porque sabías que 5 iban a morir”

    Claro que se lo impedimos, pero precisamente por lo contrario de lo que usted cree. Se lo impedimos porque el sistema de la globalización económica genera que los países donde las condiciones salariales de miseria se dan atraen fábrica e inversiones, y por eso no salen de ahí. Porque cuando salen, cuando comienzan a pedir parte del pastel de la riqueza generada para poder vivir y no sólo sobrevivir (Brasil, China) entonces ¿qué pasa? Pues que las fábricas ya no quieren pagar 250 euros al mes a un trabajador chino y se van a Vietnam, que le pueden pagar 60 euros. Y de ahí la caída de los crecimientos de los BRIC a favor de Nigeria, Bangladesh, etc.
    Ahora, lo de que no pueden tener 10 hijos es verdad y eso sí que es un logro en parte de este maravilloso sistema: Es lo que tiene estar trabajando 12 horas al día, que no tienes ganas ni de echar una canita al aire. Ahora digo en parte, porque algún día hablaremos usted y yo de qué parte de culpa del descenso de pobreza en China tiene la política el hijo único implantada hace 30 años, que es un tema fascinante y sobre el que tengo dudas.

    Me dejo muchas cosas, pero por ahora está bien.

    Coordiales saludos,

    • @Pedro Fresco:

      Es decir, como los neoliberales manipulan, yo también lo hago y estamos en paz. Pues mire, no. Si el informe es una chapuza (y lo es de principio a fin), se dice y punto. Y si hay otros informes chapuceros, pues lo mismo.

      Después pasa a un cúmulo de obviedades. Evidentemente que, cuando uno tiene 1 dolar al día, no se puede ocupar de emprender o de atender las necesidades artísticas. Uno trata de sobrevivir y gracias. Y, como he dicho, es indignante que en 2014 tengamos 1000 millones de sers humanos en esa situación. Pero no creo en el objetivo de hacernos a todos más iguales, creo en el objetivo de hacernos a todos más ricos.

      Las justificaciones numéricas las tiene en la carta de la Gates Foundation que es de dónde las he sacado, pero fíjese que no me importaban demasiado los números de uno y otro informe (he pasado por encima en ambos casos). Mi intención era, básicamente, reflejar que me siento mucho más cómodo con la visión de Gates que con la de Intermon.

      Evidentemente no puedo estar en mayor desacuerdo con su visión del comercio internacional y tampoco me contesta a mi punto de vista sobre la PAC o los aranceles. Y me gustaría mucho conocerla.

      • Pedro Fresco dice:

        @José Javier Rego: Si don JJ, le comento mi punto de vista sobre los aranceles y el comercio internacional en general.

        Yo no creo en el “libre comercio”, yo creo en el “comercio justo” que es diferente. Yo defiendo el libre comercio entre países cuando éste es justo, sino defiendo medidas proteccionistas.
        ¿Qué quiere decir comercio justo? Pues que haya una mínima homogeneidad de obligaciones y leyes comunes entre los países. Por ejemplo, tan sólo puede haber libre comercio con países que no tienen leyes de mano de obra esclavista, con países que no hacen política de depreciación artificial de la moneda para exportar, con países que no subvencionan exportaciones, con países que tienen leyes medioambientales mínimas, etc.
        Porque si no lo hacemos así, entonces no estamos ayudando a un país a progresar, lo que estamos haciendo es validar un sistema de irresponsabilidad en la empresa alrededor de la tierra, estamos potenciando la esclavitud fáctica, la inexistencia de derechos laborales, sociales o de leyes medioambientales.
        Con aquellos países donde estos mínimos se cumplan, entonces libre comercio. Si sus productos son más baratos que los nuestros pues nos fastidiamos temporalmente, pero sabiendo que esos mínimos están fijados sabremos que esos países poco a poco irán creciendo y se situarán en poco tiempo en nuestras condiciones. Pero a los países que no cumplen esto no se les puede permitir comerciar en igualdad de condiciones. No hablo de bloqueos, hablo de aranceles y de crear un sistema parecido a la matriz del bien común pero concentrado en estas variables que le comento.

        El resto: Primero, yo no he dicho que haya que manipular porque los neoliberales manipulen, lea de nuevo lo que he dicho y lo verá. Lo que digo es que todo el mundo manipula, y que hay que estar prevenido y no dar nada por sentado ni creerse la primera gráfica que nos ponen delante.

        Segundo, me parece muy bien que usted se sienta a gusto con la visión de Gates, pero la cuestión es que las cifras si que importan porque las cifras nos dirán si ciertas visiones están dando los resultados esperados.
        A mi no se me puede presentar una gráfica donde me diga que la extrema pobreza en el mundo es del 7%, calculada con el límite de un dólar al día del año 1987 (que son 1,78 dólares de hoy) y luego, irme al banco mundial, y que me digan que el 50% de los habitantes de la tierra vive con menos de 2 dólares al día. Claro, eso no son visiones, son cifras manipuladas y hechas exprofeso para un objetivo político y propagandístico. Y eso debemos rechazarlo todos.

        Aquí la clave de la cuestión es que eso de “hacernos todos más ricos” no es tan fácil, y que si bien dependemos en parte del progreso tecnológico y científico (que mejora la vida de todos) también las relaciones de riqueza y pobreza. Porque la riqueza, don JJ, se basa en parte muy importante en que otros sean pobres, por la sencilla razón de que la pobreza es la que impulsa a que la gente trabaje en condiciones miserables, a que venda bienes a precios miserables, y eso muchas veces es lo que crea la riqueza en el comprador o el empleador.
        Pero bueno, como esto no me lo ha rebatido con datos sino con declaraciones de Fe, pues tampoco insisto mucho.

        Saludos,

        • @Pedro Fresco: Mire, le voy a poner un ejemplo que cumple todo lo que usted requiere: Costa Rica.

          Democracia consolidada en América Central (la más estable de largo), con leyes relativas a la libertad de prensa desde mediados del XIX y de divorcio y matrimonio civil de finales. Sin ejército desde 1948. Profundamente respetuoso con su entorno y con una planificación urbanística que ya quisiéramos en Valencia.

          Pero a la UE eso se la trae floja y les trata igual que al resto de los países de la zona. El objetivo de la PAC no es más que mantener una serie de votos muy rentables.

          De todas formas, me parece bien el sistema: Que los aranceles y protecciones se pongan en función de los niveles de democracia y derechos que tenga el país en cuestión. Eso sí es fomentar la democracia y no invadir países musulmanes.

          En el fondo hacernos todos más ricos no es tan complicado. Vamos a reproducir lo que ha funcionado en otros sitios.

          • Pedro Fresco dice:

            @José Javier Rego: Oiga, es que yo no estoy de acuerdo con la política de la actual UE, que está muy “abierta” con quien no debe y se cierra a quien tampoco debe. A mi Costa Rica por lo que usted ha dicho y asumiendo que cumple unos mínimos en los otros condicionantes que he comentado (derechos laborales, política monetaria neutral y leyes medioambientales mínimas) es un ejemplo perfecto con quien se puede hacer un tratado de libre comercio.

            Hay un punto que no he tocado, y es que yo defiendo la soberanía alimentaria, pero bueno eso es un matiz que creo que tampoco romperá este asombroso consenso al que acabamos de llegar y del que me alegro enormemente.

            Saludos,

  2. POCHOLO dice:

    Apoyo a Pedro Fresco.
    No se ofenda D.Rego pero es que me resulta muy duro argumentar contra neoliberales. Me da pereza. Con los liberales aún me atrevo, pero estos discursos epemesinos, estas loas al capitalismo, bueno, me pasa como Dinio, al que la noche le confunde, cuando aparece Rallo, Sala Martín, Marc Vidal, etc…

  3. Antonio dice:

    jajajajaj
    Menudo fake el tal José Javier! :D

  4. DavidM dice:

    En vez de ir a lo general, como anteriores comentaristas, yo voy a ir a dos puntos particulares:

    “La idea de que la economía es un juego de suma cero en el que lo que tú ganas me lo quitas a mí, tenía sentido cuando vivíamos en los años ochenta y nos enfrentábamos a una crisis nuclear. Pero el mundo ha cambiado mucho desde entonces.”

    De hecho, el sistema occidental actual es muchísimo más suma cero ahora que durante la guerra fría. La guerra fría fue una época de gran desarrollo industrial; ahora todo eso, en los países ricos, ha sido desplazado por el sector financiero. La industria crea riqueza y aumenta la suma total; las finanzas mueven la riqueza de un lado a otro (la compraventa en bolsa es suma cero por definición) y acercan la economía a la suma cero.

    “Todos los sistemas que han pretendido fomentar la igualdad la han encontrado siempre en el mismo sitio: la pobreza generalizada de los ciudadanos.”

    Absoluta y demostrablemente falso. Se refiere usted a todos los sistemas que han pretendido IMPONER la igualdad, que es una cosa muy diferente.

    • @DavidM:
      Mire, tiene usted toda la razón. El texto queda mucho mejor cambiando “fomentar” por “imponer”.

      Pero sigue pareciéndome que el fin último de un Gobierno es mejorar el nivel de todos los ciudadanos, especialmente aquellos que más lo necesitan, pero no igualarlos.

  5. EPMesa dice:

    1.- El informe dice textualmente: “La desigualdad económica extrema es perjudicial y preocupante por varias razones:
    además de ser moralmente cuestionable, puede repercutir
    negativamente en el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, así como multiplicar los problemas sociales. Asimismo, agrava otro tipo de desigualdades, como las que existen entre hombres y mujeres. En muchos países, la desigualdad económica extrema resulta preocupante debido a los efectos perniciosos que la concentración de riqueza puede acarrear para la equidad en la representación política. Cuando la riqueza se apropia de la elaboración de las políticas gubernamentales secuestrándolas, las leyes tienden a favorecer a los ricos, incluso a costa de todos los demás. El resultado es la erosión de la gobernanza democrática, la destrucción de la cohesión social y la
    desaparición de la igualdad de oportunidades.” Es decir, no señala consecuencias morales sino políticas que luego desarrolla.
    2.- Resulta curioso que todas las críticas al informe se den al titular, pero no al interior del informe que habla de países concretos.
    3.- En este artículo se confunde pobreza con desigualdad, cosa que el informe no hace. No se dice que haya más pobres, sino que hay más desigualdad. Es decir, es compatible el dato de mayor desigualdad y menor pobreza.

    • Pedro Fresco dice:

      @EPMesa: Don Enrique, un par de cosas:

      – Personalmente no he criticado el informe, he criticado el texto y los datos que se dan en el texto, que supongo saldrán del informe. Y no he criticado el informe directamente porque simplemente lo he ojeado, porque si me pongo me pongo y me paso horas desgranando cada gráfica e intentando ver por donde nos la cuelan si es que nos la cuelan. Y claro, yo tengo muchas cosas que hacer, como putear a Don Ricardo por el twitter, y no me puedo permitir tanto tiempo.

      – Yo creo que don JJ no confunde en ningún momento pobreza y desigualdad, de hecho la tesis que nos quiere colar aquí es que la desigualdad no importa si disminuye la pobreza.
      Ese argumento, por cierto, es falaz, porque existe la pobreza absoluta y la pobreza relativa y nuestro querido don JJ sólo habla de la absoluta, pero bueno este argumento me lo guardo para la contra-réplica.

      Saludos,

  6. sukoi-27 dice:

    Es evidente en el escrito de don J.J. dos cosas, que como en cualquier informe arrima el ascua a su sardina…es decir, solo dice lo que a él le interesa y por otro lado lo dice como a él le interesa.
    De donde importa tanto lo que dice como lo que no dice y conviene no caer en su trampa léxico-semántica….
    Empecemos por esto último por que conforma todo lo demás y nos puede llevar a engaño.
    Convendría para la discusión racional del escrito, fijar las trampas linguisticas de don J.J. por intuición ya han aflorado varias…..riqueza, pobreza, igualdad, desigualdad, progreso, renta per capita, estudio, carta, contaminación etc etc….les invito a que tomen cada una de estas palabbras y muchas mas y confrontes el significado que tienen para don J.J. y primero, el signifivado que tienen para la RAE (y cuidad que no es un agente imparcial) y el que puede tener para cada uno de ustedes.
    Y por último….veamos como el juego de digo unas cosas pero no digo otras, o digo las cosas y presento unos datos pero me guardo otros junto al juego de trampantojos con el que se nos quiere ocultar la realidad.
    No olvidemos que la estadística es el arte de ofrecer los datos apropiados para que la tesis que pretendemos demostrar coincida con una serie de números, porcentajes y tablas gráficas que lo demuestren.
    De este modo si yo digo que estadisticamente usted y yo hoy hemos comido medio pollo cada uno…eso puede querer decir que usted se a comido medio pollo y yo otro medio o que uno de los dos se a comido un pollo y el otro no a comido…pero nuestro consumo per capita será de medio pollo.
    O podemos decir que la situación de tal o cal país a a lcanzado los niveles de tal otro en 1960….claro que si no aclaramos los niveles de tal país de poco sirve….y si no decimos a que niveles nos referimos ya ni te cuento….
    Y así una tras otra toda afirmación, dato, significado…se ve convertido en un medio para un fin…sin estenderme mas, en mi opinión un montón de recortes de verdades que juntas conforman una gran mentira, otras directamente son mentira.
    PD. Sobre la desigualdad la igualdad…la una y la otra no son intrinsecamente ni buenas ni malas, querer hacer que una de las dos es buena y la otra es mala es una soberana estupidez.
    La igualdad será buena o mala en función dea que se aplique…si hablñamos de derechos la igaldad será buena y la desigualdad mala…si hablamos de personas es obvio que la igualdad es fascismo y la desigualdad o diferencia, que a veces se puede usar indistintamente, es libertad.
    No hace mucho hablando de nacionalismos aquí cerca salía lo de que el creerse diferente llevaba a creerse superior, siempre que lo haga el otro…claro que SPAIN IS DIFFERENT y ademas con dos cojones…piensa el ladrón que son todos de su condición?

    • @sukoi-27:

      Pues solo me queda decir que estoy casi al 100% de acuerdo con sus palabras. Casi que las agradezco.

      En el caso particular, mi intención era presentar (con ciertas dosis de demagogia, trampas y recovecos, que se las reconozco) que la igualdad no tiene por qué ser un fin en sí mismo y que la desigualdad no tiene por qué ser mala si el nivel mínimo es alto. Es evidente que hay demasiada gente descolgada en este mundo y que no podemos olvidarnos de ellos. No era ése mi objetivo.

      En el caso general, esa es la razón de que aceptase la oferta de don Ricardo. Poner mis ideas, mis prejuicios, mis principios a prueba y de paso, en la medida de lo posible, los suyos. Seguro que en el proceso todos aprendemos algo.

      Y tenga por seguro que voy a intentar hacer trampas siempre que pueda, pero soy plenamente consciente de que las hago ;)

  7. Pedro Fresco dice:

    Por cierto, a colacíón de estos estudios traigo otro donde se pone en duda que la pobreza haya decrecido realmente en los últimos años, y pone en duda los mecanismos metodológicos del Sr.Sala i Martin y otros gloriosos neoliberales.
    El texto está en inglés y si no estás acostumbrado a leer textos de economía en inglés es denso, pero vamos el resumen es ese y uno de los motivos por los que se duda de esto es que el descenso de la pobreza mundial de las últimas décadas está concentrada en China e India y, según los autores, hay dudas muy importantes de que los datos sean ciertos:

    http://sanjayreddy.squarespace.com/storage/papers/journal-articles/6WorldPovertyroiw.pdf

    • @Pedro Fresco:

      Don Pedro, se parece usted a Emilio Botín que cuando le pilló Hacienda con un pufo en Suiza y le pidieron que demostrase su origen, mandó 3 camiones repletos de documentación como recurso a la multa que le iban a poner.

      Los recursos de Hacienda para hacer frente a 3 camiones son comparables a los míos con 19 páginas de sesudo informe económico en inglés.

      Le reconozco que Rallo no es precisamente mi ídolo, pero con Sala i Martin coincido mucho más. Y de NEOliberal tiene poco. Consulte su opinión sobre el aborto por ejemplo.

      • Pedro Fresco dice:

        @José Javier Rego: Don, se puede ser neoliberal sin ser neocon ni paleocon, que serían los que se opondrían al aborto. El neoliberal puede ser “liberal” (o progresista, que aquí son sinónimos) en asuntos de libertades públicas.
        Sala i Martin es un neoliberal económico. No es tan ancap como Rallo pero vamos, tampoco se va mucho. Ahora, es profesor de Columbia y eso merece un respeto, aunque sus estudios sobre la hipotética independencia de Cataluña…mejor me callo.

        Sí, se que soy muy prolijo que dice Don Ricardo, pero es que como usted sabe yo tengo un truco y es que he estado años discutiendo estas mismas cosas con mi amigo Alfredo Coll y sus foreros liberales, y claro pues me salen de carrerilla ;-)

  8. Red dice:

    Bueno, leí el artículo y ya veo que nuestro liberal de cabecera por fin se ha metido en harina (no sé si de otro costal o del suyo propio), ha metido el dedo (de la mano invisible) en la llaga roja y, en fin, se ha rebelado como Atlas para ponernos los puntos sobre la “i” de igualdad.

    Dejo las florituras aparcadas (en doble fila y con el freno de mano quitado) porque no tengo mucho tiempo para contestar.

    En fin, que me alegro de que haya entrado al meollo. Y uno de los meollos del meollo es la afirmación de que la economía no es un juego de suma cero. Lo que pasa es que yo creo que lo importante en este caso son los matices. Porque yo nunca he pensado que la economía fuera tal cosa. Está claro que se puede crear riqueza global, con lo cual no todo está en el reparto. Pero eso no da necesariamente validez al argumento de que el reparto no importa. Si la tarta se reparte entre diez y uno tiene tres cuartas partes, quedando sólo cuarto para los otros nueve, que la tarta aumente un 2% no te va a evitar quedarte con hambre. He leído informes que dicen que la desigualdad aumenta, otros que disminuye (no soy estadístico, así que no sé a qué carta quedarme) pero ninguno que me haga pensar que tenemos en el mundo un nivel de desigualdad tal que podamos pensar que la pobreza es sólo cuestión de falta de recursos globales. La desigualdad también importa.

    Por otro lado, también he visto algún informe (ya buscaré enlaces) donde habla de las consecuencias directas de la desigualdad extrema (no necesariamente acompañada de pobreza extrema) tiene en una sociedad: efectos psicológicos adversos sobre los individuos que menos tienen (aunque no pasen necesidades físicas), inseguridad… Parece que las sociedades más igualitarias tienen ciertas papeletas para ser más felices (no todas, claro está, pues ahí influyen muchas cosas más).

    Además, hay un problema ético. ¿Es ética una sociedad en la que no exista pobreza extrema pero en la que existan grandes desigualdades entre los que más tienen y los que menos? Yo creo que no.

    Yo puedo aceptar cierta desigualdad bajo ciertas condiciones, así que todo es cuestión de matices… Es más, las condiciones que considero necesarias tienen mucho que ver con lo que el autor expone: no es lícita la pobreza extrema (deberíamos tener asegurado un mínimo que nos permita sobrevivir) y no es lícita la desigualdad de oportunidades (pues la única desigualdad que podría considerar justa es la que se derive de los méritos propios del individuo). Todavía no me ha convencido, señor liberal de cabecera, de que no sea necesario cierto grado de socialismo para conseguir que se cumplan ambas condiciones, pero le invito a que siga intentándolo.

    • @Red:

      En ningún momento pretendo convencerles de mis ideas o planteamientos. Muchas veces no me valen ni a mí, así que no estoy en condiciones de imponerlas a nadie.

      Mi planteamiento es:

      Nadie en su sano juicio y con un mínimo de sentimientos puede creer que sea aceptable que 1000 millones de seres humanos vivan en situación de pobreza extrema. Pero opino que un sistema que incremente la desigualdad económica no tiene porqué ser malo si se cumple que el nivel de los más necesitados mejora.

      Respecto a la ética. Me parece mucho menos ético dejar morir a millones de personas de hambre que causarles problemas de depresión por que tienen menos que su vecino.

      Y sí, esto es demagogia (@sukoi-27)

      • Red dice:

        @José Javier Rego: Pues me parece muy bien que no quiera convencernos de sus ideas. Más ventaja para mí, que sí quiero convertirle en un bolchevique, y lo conseguiré (tiempo al tiempo).

        Otra cosa, que me ha llamado el fantasma de don Miguel Ángel Asturias para que le dijera su dirección, que quiere darle su merecido. Como la ignoro, le he dicho que se ponga en contacto con usted, y que no sea demasiado duro.

        • @Red:
          No es usted el primero que intenta convertirme al marxismo, pero sí sería el primero en tener éxito. Desde aquí le deseo suerte, porque le va a hacer falta!!!

          Los ateos escépticos tememos a los fantasmas tanto como al fuego eterno del infierno. Así que mándeme al fantasma del escritorzuelo capaz de generar un bodrio como “El señor Presidente”. Le voy a reencarnar de la charla que le voy a dar.

  9. sukoi-27 dice:

    Vicenç Navarro
    Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

    El título de este artículo podrá sorprender al lector, pues se ha escrito tanto sobre las causas de las crisis que parecería que ya todo se ha dicho o escrito. Pues no, no todo se ha dicho o publicado. En realidad, muy poco se ha dicho o publicado en los mayores fórums de información y persuasión sobre las causas reales de lo que se ha llamado la Gran Recesión. Espero que al final del artículo entienda por qué se ha hablado muy poco de ello.

    Tres son las causas de la Gran Recesión. Una, sobre la que sí se ha escrito bastante, es el crecimiento del capital financiero, es decir, de las instituciones como la banca, las compañías de seguros y otras cuyo negocio se basa en manejar dinero. La otra causa, relacionada con la anterior, es la desregulación de este capital financiero, y muy en especial del sector bancario, que ha creado lo que correctamente se ha definido como “capitalismo de casino” (es decir, basado en la especulación). Esta desregulación se ha dado como parte de una cultura desreguladora que ha afectado a otras actividades económicas, como la desregulación del comercio. De ello también se ha hablado extensamente.

    Ahora bien, de lo que no se ha hablado es precisamente de lo que hay detrás del aumento del crecimiento del capital financiero (o lo que se llama financiarización de la economía) y de su deriva especulativa. Esta ignorada o desconocida (o incluso ocultada) causa es ni más ni menos que el enorme crecimiento de las desigualdades de renta en la mayoría de países a los que se define como países avanzados económicamente (básicamente los de la OCDE, el club de países más ricos del mundo).

    Y aquí el lector me va a permitir que elabore qué quiere decir “el incremento de las desigualdades en la distribución de las rentas en un país”. Comencemos primero con el concepto de “distribución de las rentas”. Las rentas (el dinero que la gente recibe) pueden proceder del trabajo (predominantemente a través de los salarios) o de la propiedad de capital (es decir, propiedad, como por ejemplo, acciones, que generan rentas). Pues bien, la distribución de las rentas es el factor determinante para entender la evolución económica (y también política) de un país.

    La mayoría de la población deriva sus rentas del trabajo. De ahí que cuando estas rentas bajan (y pueden bajar debido a varias circunstancias, como la bajada de salarios, y/o el descenso del número de gente que trabaja, y/o el aumento del desempleo), la demanda de productos y servicios, y con ello la producción de estos productos y servicios, también baja, con lo cual la economía sufre un descenso, que es lo que se llama recesión.

    El “descubrimiento” de esta relación entre bajada de la demanda y crisis económica se atribuye generalmente al famoso economista Keynes, lo cual no es del todo cierto. En realidad, le sorprenderá al lector que fue Karl Marx -que tiene muy mala prensa en España- el que ya lo señaló cuando indicó en su libro más conocido, El Capital, que la acumulación de capital, a costa del trabajo, llevaría a las crisis del capitalismo. Pero más que Karl Marx, el que elaboró más esta teoría fue uno de sus seguidores, M. Kalecki, el cual a su vez influenció a dos de los mejores economistas de nuestro tiempo, Joan Robinson y mi amigo Paul Sweezy, ninguno de los cuales, por cierto, recibió ningún Premio Nobel de Economía. En su lugar, los Premios Nobel de Economía (financiados por la banca escandinava) eran entregados a ultraliberales como Robert Lucas, que había escrito que analizar temas de distribución de la renta era dañino y peligroso (“una de las tendencias perniciosas y dañinas en el conocimiento económico… en realidad, venenosa para tal conocimiento, es el estudio de temas de distribución”. The Industrial Revolution: Past and Future). Ni que decir tiene que Lucas era un economista súper próximo al capital, que no quiere oír nada sobre redistribución de las rentas. Autores como Lucas y otros economistas neoliberales continúan teniendo muy buena prensa, no solo en círculos académicos españoles sino incluso en la prensa en general.

    ¿Por qué la financiarización de la economía?

    Ahora bien, cuando la gente no tiene dinero, lo pide prestado. Y de ahí se explica el gran crecimiento de la banca. El endeudamiento tan tremendo de las familias españolas, así como de las medianas y pequeñas empresas (que son las que crean más empleo en España), se debe precisamente a la disminución de las rentas del trabajo. Hay una relación inversa desde los años ochenta entre la disminución de las rentas del trabajo en un país y el crecimiento de la banca. A mayor disminución de las primeras, mayor crecimiento de la segunda (ni que decir tiene que otros factores intervienen también, como la mayor o menor disponibilidad de crédito. Pero esto último no explica por sí solo el enorme crecimiento del endeudamiento).

    Y los datos hablan por sí mismos. Las rentas del trabajo como porcentaje del PIB bajaron en España desde el 68% en la década de los ochenta a un 62% en la primera década del siglo XXI. En EEUU, durante el mismo periodo bajaron de un 68% a un 65%. Un tanto parecido ocurrió en la mayoría de países de la OCDE, aunque el grado de descenso y el porcentaje variaron considerablemente. Pero, incluso en los países nórdicos, como Suecia, el descenso, aun cuando mucho menor, fue del 71% al 69%. España, junto con Grecia (que pasó del 67% al 60%), Italia (del 68% al 65%) e Irlanda (del 70% al 55%), fueron de los países en los que el porcentaje de las rentas del trabajo sobre el PIB era más bajo y en los que más bajó (Eckhard Hein, “Finance-dominated Capitalism and Income Distribution. Implications for an ‘Agenda of Shared Prosperity’”). En todos ellos, las rentas del trabajo bajaron rápidamente a costa del incremento de las rentas del capital. Esta es la realidad, ignorada, desconocida u ocultada. Y no es casualidad, por cierto, que Grecia, Irlanda, Italia y España sean los países donde la Gran Recesión ha sido más acentuada (ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde Diplomatique, julio de 2013). Es en estos países donde el problema de la demanda es mayor y, por lo tanto, la recesión es también mayor.

    ¿Por qué aumentó la especulación financiera?

    Este descenso del peso de las rentas del trabajo puede no traducirse en descenso de la demanda si la capacidad adquisitiva de la población no desciende como consecuencia de conseguir prestado dinero para continuar comprando los productos y servicios que necesita. Es decir, el crédito (que le proporciona la banca) puede mantener la demanda. Pero hasta cierto punto. Y ahí está la raíz del problema. La demanda persiste pero va cayendo, y con ello la actividad económica. Y ello puede representar un problema, incluso para el mundo del capital, pues si no hay suficiente demanda, las fábricas producen menos y los propietarios pueden conseguir menos beneficios. Lo que se llama la “rentabilidad del capital” queda afectada cuando la demanda baja. De ahí que la gente que tiene mucho dinero no vaya a invertir en lo que se llama economía productiva (es decir, en producir productos y servicios), sino en áreas donde la rentabilidad sea mayor, tales como las actividades especulativas en, por ejemplo, el sector inmobiliario. Y es así como se produce la enorme explosión de burbujas especulativas, facilitada por la desregulación de la banca. Ahora bien, toda burbuja, por definición, explota. Y cuando explota, la banca colapsa o se paraliza, el crédito desaparece y la economía se colapsa, pues sin crédito, la demanda también colapsa, ya que los salarios, cada vez más bajos, sin crédito, no pueden mantenerla. Y ahí surge la Gran Recesión. La enorme concentración de la riqueza ha creado la Gran Recesión, de la misma manera que antes, a principios del siglo XX, creó la Gran Depresión.

    ¿Y por qué ha habido esta concentración de riquezas?

    Una vez se entienden las causas de la crisis, las soluciones son bastante fáciles. A riesgo de pecar de inmodestia, les aseguro que la gran mayoría de mis estudiantes en el programa de Políticas Públicas y Sociales de la UPF-Hopkins, al terminar sus estudios, saben cómo resolver la crisis. Las soluciones no son difíciles de ver desde el punto de vista científico: revertir las políticas públicas que se han ido desarrollando, la mayoría desde el periodo 1980 hasta ahora, cambiando el signo de estas intervenciones, favoreciendo a las rentas del trabajo en lugar de a las rentas del capital. Ello implica una redistribución muy notable de las rentas del país, disminuyendo las rentas del capital –incluso con la sustitución del capital por otras formas de propiedad en muchas áreas de la economía- y aumentando las rentas del trabajo.

    La solución para salir de la crisis es un aumento muy notable de las rentas del trabajo (a base de aumentar salarios, ocupación y empleo) y un descenso de las del capital. Y como acabo de decir, con una notable reducción no solo del espacio del capital financiero, sino también de su propiedad y comportamiento, eliminando, por ejemplo, el carácter especulativo del capital privado, sustituyéndolo, en el caso de la banca, por capital público. No tiene sentido, por ejemplo, que la banca privada consiga préstamos baratísimos del Banco Central Europeo (BCE), que es una entidad pública, para que luego los bancos privados presten este dinero a unos intereses altísimos a las autoridades públicas (como al Estado) o a las empresas. Es mucho más eficiente y justo eliminar el intermediario –la banca privada- y que el BCE preste a los Estados directamente, y que estos presten a la población y a las empresas directamente (ver mi artículo “Una de las mil razones para estar indignados”. El Plural, 13.01.14). Y, como parte de esta solución, disminuir la excesiva dispersión salarial (que ha ido aumentando entre la población asalariada), impidiendo que los salarios más altos sean, como ahora, obscenamente altos, sin guardar ninguna relación con la productividad. Y, muy importante, terminar con la “beneficencia” hacia la banca, que ha sido la que más se ha beneficiado de la generosidad estatal.

    Ahora bien, que ello ocurra o no, depende de causas políticas. Para que ocurra, se necesita un cambio profundo de las relaciones de poder, incluyendo las relaciones de poder de clase, en las que una minoría controla la mayoría de instituciones mediáticas y políticas de los países de la OCDE, imponiendo las políticas ultraliberales que están dañando enormemente a la población.

    Publicado en la revista digital SISTEMA el 24 de enero de 2014

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