Introduccion a las redes sociales

Hoy en día, prácticamente todo el mundo está en las redes sociales. Bien a través de un perfil en Facebook, un usuario en Twitter o Instagram, su currículum vitae en LinkedIn o, incluso, los más expertos que disponen de una cuenta, en Google Plus, casi todas las personas y organizaciones cuentan con presencia online, en todas o alguna de las redes sociales. En las que mejor se adapten a sus necesidades. En muchas ocasiones, si no se tiene, se está fuera de la sociedad.

Una buena definición de la red social es la de una aplicación web que favorece el contacto entre personas. En un mundo globalizado como el de hoy en día, las redes sociales permiten conocer a personas nuevas o relacionarse con conocidos de una manera directa. Muchos grupos de amigos o, incluso, parejas se han conocido a través de una red social.

Para las empresas, las redes sociales aún alcanzan una dimensión superior. Los perfiles sirven como unas herramientas de comunicación directa entre la marca y los clientes y permiten conocer las opiniones sobre los productos sin intermediarios, atendiendo quejas y reclamaciones inmediatamente y atrayendo a otros consumidores a la marca.

En la actualidad, hay en el mercado un número muy elevado de redes sociales. Cada una de ellas con un público y objetivo de comunicación definidos. Conocerlas favorece saber cuál es la que mejor se adapta a las necesidades personales y de la empresa.

Facebook

Creada por Mark Zuckerberg en 2003, mientras estudiaba en la Universidad de Harvard. En aquella época puso el germen de lo que sería la red social más conocida en todo el mundo con Facemash, una aplicación informática que reunía fotos y datos de estudiantes de dicha Universidad.

Aunque esto no gustó (de hecho, obligaron a Zuckerberg a abandonar sus clases durante un año), gracias a la visión de otros alumnos y del personal relacionado con Harvard, en 2004 se lanzó al mercado TheFacebook, un sitio solo para universidades.

Cuando Sean Parker, creador de Napster, conoció la idea de Zuckerberg, decidió apostar por ella. A partir de ese momento y aunque Parker se vio obligado a alejarse del proyecto, Facebook era una realidad.

Hubo que esperar hasta 2006 para que esta red social fuera abierta a todos los usuarios de Internet. 10 años después, en 2016, Facebook cuenta con 1.590 millones de usuarios.

Facebook para las personas

En Facebook hay que distinguir 2 clases de perfiles: de persona o empresa. El primero de ellos, que es el germen de Facebook, permite a los usuarios hacer amigos y poder ver lo que estos publican.

El perfil personal Facebook se divide en 2 partes: la parte personal y el timeline. En la primera, el usuario encuentra sus publicaciones, mientras que en la segunda se ven las publicaciones de los amigos y las empresas a las que sigue. Es posible interactuar con las fotografías, los vídeos o los textos que se publican comentando, dando al like (o a cualquiera de las respuestas que existen actualmente) o compartiendo la publicación con otros seguidores.

Para empezar a utilizar Facebook a nivel personal, solo es necesario abrirse una cuenta (a través de un correo electrónico y poniendo una contraseña que se recuerde). Lo ideal es poner una fotografía de perfil y otra de fondo y asegurarse de que las opciones de privacidad están activadas tal y como se desea. Con una rápida búsqueda en Google se pueden encontrar tutoriales que explican perfectamente cómo hacerlo.

Facebook para empresas

Es otra forma de entender Facebook. Las empresas, las asociaciones o los personajes públicos pueden utilizar las fan pages para distribuir sus textos e imágenes, además de los vídeos. Sin duda, son unos canales perfecto de comunicación con los clientes.

A pesar de que Facebook solo permita que las personas físicas tengan perfil de persona, son muchas las empresas que apuestan por ese, en vez de la fan page, cosa que es un error. Por una parte, en los términos de uso se exponen a que Facebook les cierre la cuenta; y, por otra, no pueden utilizar las mejoras de Facebook para empresas, como la publicidad a través de Facebook Ads, las estadísticas de las páginas y las aplicaciones adicionales que se pueden añadir a los perfiles.

Para poder crear una página de empresa en Facebook, lo primero que hay que hacer es tener una personal. A partir de ahí, se pueden crear páginas de empresa (todas las que se deseen).

Twitter

A pesar de que sus creadores idearon Twitter como un servicio de microblogging, lo cierto es que con las últimas actualizaciones cada vez toma más el perfil de una red social. En 2016, cuenta con más de 300 millones de usuarios activos.

Jack Dorsey creó Twitter en 2006 como una alternativa que permitía la comunicación entre personas. No distingue entre cuentas de persona y empresa y, para crearse un perfil, solo es necesario utilizar un correo electrónico y una contraseña y elegir un nombre de usuario que no esté en uso.

Twitter permite la publicación de mensajes de hasta 140 caracteres, en los que se pueden incluir enlaces, vídeos y fotografías. Una vez que se crea la cuenta, es necesario seguir a otras para poder leer lo que publican desde el timeline. Por su filosofía, los perfiles en Twitter son por defecto públicos, aunque en algunas ocasiones el usuario prefiere mantenerlo en privado y solo permitir que lean sus tweets quienes él quiera.

Para utilizar Twitter, es necesario conocer unos cuantos conceptos. De lo contrario, el usuario podría no entender el funcionamiento de esta red social:

  • Tweet. El mensaje que se lanza, de hasta 140 caracteres, el cual puede incluir enlaces, vídeos y fotografías (hasta 4).
  • Retweet (RT). Cuando un usuario quiere compartir el contenido de otro, hace retweet. Se trata de una manera de reconocer al que tuvo la idea original. Puede hacerse un retweet sin añadir nada más o poner un comentario propio a este.
  • Respuesta. Para contestar a un tweet de otra cuenta. Al dar a responder, automáticamente Twitter pone en primer lugar el usuario al que se está contestando.
  • Hashtag. Cuando se tweetea sobre un tema, se pone la palabra que lo define precedida de la almohadilla (#). De esta manera, se puede clicar encima de esta palabra y todos los tweets que se están publicando y la incluyen.
  • Trending Topic (TT). Son los temas de los que se está hablando en Twitter. Se trata de una lista de 10, que, según las preferencias del usuario, pueden reflejar los temas que están interesando en el mundo, un país o una región concreta.
  • Follow Friday (FF). A pesar de que está en desuso (probablemente por el mal uso que se le dio) los viernes los usuarios de Twitter recomendaban a sus seguidores otras cuentas a seguir. Es lo que se conoce como FF.
  • Listas. En Twitter se pueden crear listas según cuentas que tweetean sobre diferentes intereses. Es una buena forma de separar a aquellas cuentas que se quieren seguir de otras que solo se consultan una vez al día.

El gran poder de Twitter tiene que ver con los diferentes usos que le dan los usuarios. Para algunos, es una buena manera de estar informados de lo que sucede en tiempo real, pero también los hay que lo utilizan para buscar trabajo, aumentar el valor de la marca, promover causas sociales o conocer a nuevas personas. Sea cual sea el uso que se le dé, lo cierto es que Twitter engancha.

LinkedIn

LinkedIn es una red social profesional, en la que el usuario rellena sus datos laborales, al estilo de un currículum, pero con más elaboración. Además de subir su foto y los datos de contacto básicos, se pueden especificar los trabajos actuales y anteriores, la experiencia, los cursos que ha realizado, los intereses, los títulos que se poseen o los cursos de formación.

Hoy en día, LinkedIn es la Biblia de los reclutadores y responsables de Recursos Humanos de las empresas. De hecho, hay muchos que ya no publican ofertas de trabajo, sino que buscan en esa red social los perfiles que mejor encajan con las necesidades específicas de la empresa. Por eso, sobre todo, para aquellas personas que están en búsqueda activa de empleo, es más que recomendable tener actualizado y lo más completo posible el perfil de LinkedIn.

Además, esta red social profesional permite publicar enlaces y comentarios por parte de los usuarios, que pueden leer los de sus contactos, así como las actualizaciones de empleo o formación en su timeline.

Otra funcionalidad de LinkedIn muy interesante es la de los grupos. Se trata de foros para hablar con otras personas con las que se comparten intereses a nivel profesional.

Por último, las empresas también encuentran su espacio en LinkedIn a través de las páginas. Una empresa con perfil en LinkedIn puede compartir las actualizaciones, buscar trabajadores o conseguir colaboraciones. No hay nada imposible a nivel profesional para LinkedIn.

Para crear una cuenta en LinkedIn, solo será necesaria la utilización de un correo electrónico personal y una contraseña que se recuerde. Asimismo, hay que tener un poco de paciencia para poder cubrir el currículum de manera completa. Si se va a crear una página de empresa, es necesario que ese correo electrónico tenga su dominio propio.

Google Plus

Google Plus es la apuesta del gigante de Internet Google para entrar en la competencia de las redes sociales. Es muy interesante a nivel de empresas, puesto que permite la integración con otras funcionalidades de Google, como Gmail, Maps, YouTube, el buscador o Blogger, entre otras.

Parece que esta apuesta está fracasando y, a pesar de contar con millones de usuarios (a nivel de Facebook o Twitter), lo cierto es que, si se centra uno en usuarios activos (los que realmente la utilizan), las cifras caen estrepitosamente. Esta red social no ha calado entre los usuarios, tal vez debido a que no se sabe utilizar.

Además, también hay que tener en cuenta las constantes actualizaciones, que, en vez de lograr mejorar los números, han asustado a los usuarios poco experimentados.

La última de ellas, que las páginas de empresa han dejado de estar integradas en Google Plus para pasarse a Google Business.

Para tener un perfil en Google Plus, solo es necesario contar con una cuenta de Google (Gmail).

Instagram

Esta es la red social con más crecimiento en la actualidad. Sobre todo, a raíz de su integración con Facebook. Instagram está orientada a dispositivos móviles (no se puede actualizar desde la versión de escritorio), para que los usuarios suban sus fotos de lo que están viendo o haciendo en cada momento, además de poder señalar dónde están y añadir un pie de foto descriptivo.

Las marcas han encontrado en Instagram la herramienta clave para llegar al público más joven. Su poder es tal que todos quieren estar en Instagram.

Además, la popularización del uso de esta red social también supuso un nuevo impulso para la fotografía. Con sus filtros se mejoran las imágenes tomadas con el móvil y con las últimas actualizaciones también se pueden compartir collages realizados a partir de ellas o vídeos.

Para poder utilizar Instagram, es necesario crearse un usuario, bien a través de la cuenta de Facebook de cada uno o bien con un correo electrónico y una contraseña. A partir de ahí, es posible seguir otros perfiles y publicar las propias fotografías.

Otras redes sociales

A pesar de que en 2016 estas son las más utilizadas, existen numerosas redes sociales en la actualidad que es necesario conocer para poder utilizarlas. Por lo general, cada una de ellas se orienta a un público determinado y con unas necesidades concretas.

  • Redes de fotografía. Flickr o Pinterest.
  • Redes de vídeo. YouTube o Vimeo.
  • Para encontrar pareja. Tinder

En los últimos meses, ha llegado con fuerza Snapchat, una mezcla de red social y mensajería instantánea. Su novedad respecto a las demás es que los mensajes que se escriben se borran después de un tiempo determinado. Habrá que esperar para ver su evolución.

Venga... meta ruido por ahí