La pirula de Fabra
Esto es lo que nos faltaba. Si bastante liada la tenemos sin necesidad de ayuda exterior, ahora dice Fabra -uno de los últimos caciques con aspecto de cacique, y de cacique fascista- que como «me toque la Lotería, me sacaré la pirula y me mearé en la sede de Izquierda Unida». Hombre, pues parece de muy mala educación no ya que lo haga, que ya defenderá nuestra sede la policía, o en su probable defecto, nuestros sufridos y aguerridos militantes a patadas en la boca del interfecto -o en la pirula y su acompañamiento- si es menester; sino que lo diga, pero qué quieren, nuestra derecha es así: maleducada, zafia, machista, rastrera, mezquina, barriobajera, ruidosa, traicionera tunante, correosa, marrullera y, sobre todo, orgullosa de sus goteantes pirulas.









