Me han pedido que hable de las agresiones sexuales en Ceuta que se están produciendo desde la entrada masiva de inmigrantes de los días 30 y 31 de julio. Quizá haya que matizar que «pedido» no es la palabra justa, sino que he recibido algo más que una petición, algo más parecido a una orden gubernativa —sin Gobierno— que me comunica que, como no he publicado nada al respecto, debo de andar escaso de indignación y que ya podrían «poner el grito en el cielo las y los progres». Pues como soy pro...