Con Breznev, todo esto no hubiera pasado.

La nación diversa

12/10/2022

Un año más, celebramos la fiesta nacional. Yo la celebro. Es cierto que yo entiendo la nación de forma diferente a como la entienden quienes esta mañana agitan la banderita en La Castellana. Pero un año más tengo que manifestar mi sorpresa por que la celebración sea un desfile militar, por más que en el participen personas que no son militares.

Y me indigna, no porque esté en contra de los militares, sino porque igual que ellos contribuyen a mejorar la nación defendiéndola en caso de guerra o en caso de catástrofe natural, como vimos en Canarias, resulta que a la nación también la mejoran los médicos y las médicas que hacen trasplantes, o los que nos recetan paracetamol en el centro de salud; las y los estudiantes, que se esfuerzan por labrarse un futuro desde el que seguir contribuyendo a mejorar la patria; o las empresarias, que mantienen el empleo, y junto con sus trabajadores, crean riqueza; o los y las trabajadoras autónomas que llegamos exahustos al trimestre fiscal; o los y las profes que forman a nuestra juventud.

O, por supuesto, los y las inmigrantes, esos amigos venidos de fuera en busca de una vida mejor (o sencillamente de una vida) y que tanto nos ayudan a mejorar nuestra nación, haciendo aquellos trabajos que no queremos hacer nosotros; los y las policías que mantienen nuestras ciudades seguras; los cocineros, los actores y las actrices, los ebanistas, los enfermeros y las enfermeras, los transportistas… Incluso los idiotas que se disfrazan de cosas absurdas en festivales patrióticos contribuyen a mejorar la nación, porque la hacen más divertida.

Todos ellos y todas ellas contribuyen tanto como los militares a mejorar nuestra nación, porque la nación no es una idea trascendente previa y posterior a nosotros y al estado, sino que la nación somos nosotros, quienes vivimos en ella y quiénes nos identificamos con unos valores y una cultura que cada vez son más compartidos con personas que tienen orígenes distintos y viven en lugares distintos. Nuestra nación, aunque se llame España, no es la misma nación que tuvieron nuestros padres y abuelos, ni la que tendrán nuestros nietos, y poco a poco, la vamos construyendo y mejorando entre todos…

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