¿Somos los que éramos?

Pollo costroso a la francesa

10/07/2009

Pues se bajan ustedes a la tienda de la esquina y se compran dos bandejas de alitas de pollo, en total, unas 32 ó 36 unidades, para dos personas, cuatro sobres de sopa de cebolla en polvo de Knorr y una botella de aceite. Y con este comercio se vuelven ustedes a casa por la sombra, que está el clima difícil. Un avez allí, se ponen cómodos y se presentan en la cocina en perfecto estado de revista. Buscan una fiambrera grande, muy grande, y preferentemente con tapa, y la ponen bien a mano. Cortan ustedes las alas de pollo en tres trozos cada una, por las articulaciones, como quien dice, e incluso como quien no lo dice, porque se trata de cortar precisamente por las articulaciones, diga lo que diga quien sea.

Una vez troceadas las alitas, las pasan por agua, las secan un poco y les ponen sal, pero no demasiada, más bien poca, de hecho. En la fiambrera, ponen ustedes seis cucharadas generosas de harina, dos de pan rallado, y el contenido de los cuatro sobres antes mencionados de sopa de cebolla. Lo mezclan todo bien, deshaciendo los trozos de sopa en polvo, y van pasando por la mezcla los trozos de pollo, asegurándose de que queden todos ellos bien embadurnados. Si la fiambrera es lo sificientemente grande, lo mejor es poner todo el pollo, taparla bien, y moverla como si de una coctelera se tratase, teniendo mucho cuidado de que no nos vea nadie al objeto de no perder la dignidad. Aunque estas alitas, bien valen una dignidad o dos perdidas. Una vez que han enharinado bien todo el pollo, echan por encima la mezcla de harina y sopa sobrante, lo mueven todo bien, lo tapan, y y lo dejan reposar al menos un par de horas, pero si son cuatro o cinco mejor.

Pasado ese tiempo, buscan una sartén grande y profunda y van friendo ahí los trozos de pollo, hasta que están bien doraditos, y los desengrasan con papel de cocina según los vayan sacando. Es mejor no comerlo enseguida, y dejar pasar una media hora. Está más rico templado, y frío al día siguiente es delicioso.

Pues ahí les dejo esta receta que es una variación mía de lo mismo pero al horno que me ha dado una amiga preocupada por su línea.